Después de este titular nostradámico-pretencioso voy intentar explicar por qué llegué a esta conclusión sin tener poderes adivinatorios ni acceso a los planes de invasión rusos reales.
La guerra no terminará ni con la toma de Kiev, ni de Jarkov, ni de Odesa, ni de ninguna otra gran ciudad, ahora mismo y con la información que tengo a mi alcance el punto estratégico (el corazón por llamarlo de alguna manera) de la defensa Ucrania es una pequeña localidad del centro de Ucrania de poco más de 82.000 habitantes, fundada a principios del siglo XVII y centro de peregrinaje para una rama del judaísmo.
Pues ahí está, un pequeño enclave del que va a depender el futuro cercano de Ucrania, y ahora veremos el porqué.
Vamos a analizar los mapas más importantes (según mi opinión) sobre los actuales avances y cómo llegué a la conclusión que la clave es Uman.
Empecemos con el mapa que está haciendo diariamente Descifrandolaguerra

El cuadrado verde es Uman, el círculo rojo es una columna rusa avanzando por el sur, y si mis cálculos son correctos deberíamos ver en los próximos días una columna rusa avanzar por la zona que apunta la flecha negra hacia el sur.
Uno de los mapas que más difusión tiene es el que hace el ISW

Aquí al igual que en el mapa de descifrandolaguerra vemos el avance desde el sur pero por por ahora sin un avance claro desde el norte, no cambia mucho.
Pero y qué dicen nuestros amigos chinos sobre qué está pasando?

Aquí seguimos viendo ese avance desde el sur y aunque tampoco se percibe un avance desde el norte, ya se ve como se va cerrando el cerco a Kiev, paso previo al avance hacia el sur que pronostico
Bien, pues tanta historia y tantas chorradas para poner 3 mapas y no demostrar nada y.... espera, espera que viene lo más importante ¿qué dicen los rusos de cómo va la guerra?, pues veámoslo:

Aquí se ven las cosas más claras, vemos ese avance desde el sur hacia Pervomais'k (círculo rojo) pero también se indica que comenzó (o va a comenzar) un avance desde el norte hacia Bila Tserkva(flecha negra).
Si los rusos consiguen tomar ese eje Pervomais'k-Uman-Bila Tserkva se realizará el embolsamiento más grande de tropas enemigas desde la 2GM y será el fin de esta guerra, después empezaría un guerra de guerrillas, insurgencia, etc.. como querais llamarla, pero esta 'c'est fini'.
Ucrania antes o después tendrán que mover todas sus fuerzas(y sus reservas) hacia ese eje para intentar conservarlo, especialmente tendrá que proteger Uman, le va la guerra en ello.
Nota 1: También se está realizando un gran embolsamiento en la zona del Donbas pero comparado con el que comento que puede pasar en Uman va a quedar en un juego de niños.
Nota 2: Voy cambiar de palillo que ya está deshecho y pedir otra cerveza al camarero 😄
Pues claro que los fascistas han leído mucho, y han escrito muchísimo, se han hartado de viajar. No esperes que reconozca su condición, eso es impensable, pero amenaza su poder y verás de lo que son capaces, cuando hay un fortuna detrás, parece ser que sus custodios son capaces de hacer cualquier cosa por conservarla, y a las pruebas me remito, y cuanto más poder, mas enmascarados y más peligrosos.
Es muy fácil imaginarse a un fascista asalariado sin educación y violento, nada más lejos de la realidad, los verdaderos fascistas son diametralmente opuestos al modelo establecido, con mucho capital y una extensa lista de tropelías ligada con el máximo orgullo a su prospera estirpe.
El caso de Belchite refleja muy bien lo que digo. Un día después del fallido intento del golpe de Estado y del comienzo de la guerra, Constantino Lafoz Garcés un campesino y otros miembros del partido falangista asesinaron a 400 personas inocentes y desarmadas. Hombre, mujeres y niños, porque los cabecilla del partido lo habían ordenado.
Constantino Lafoz Garcés campesino de 35 años, fue detenido por los leales a la República e interrogado el 7 de septiembre de 1937. Su declaración, que se guarda en el Archivo General de la Guerra Civil Española (Salamanca), es estremecedora. Sostiene que se fusilaron a unas 200 personas en el interior del cementerio ―y otras 200 fuera―, civiles todos, de los que él mismo mató a 50 hombres y cinco mujeres, tal y como le ordenaron los jefes de la Falange. Lafoz detalló que las tropas que defendían el pueblo incluían a unos 100 falangistas, 150 miembros de Acción Ciudadana y un centenar de requetés. Sus jefes se llamaban Miguel Salas, don Antonio (registrador de la propiedad) y el requeté Narciso Garreta.
¿Y quiénes eran? El testimonio de Constantino Lafoz no deja lugar a dudas. Da nombres y motes de las víctimas y relata que fusilaron, en grupos de 20 personas, a los hermanos Sargantanas, al Hojalatero, al Listero, al Alpargatero, al Sopas, a Carruela, a Simón Pedro Juan y a una hija de este, a la Pascualota o a las Muñecas... Antes, según Lafoz, fueron azotados “para sacarles declaración”.
La moraleja de está historia, es que los fascistas poderosos, son fascistas para proteger su capital, se inventaron todo solo para proteger sus posesiones, los comunistas come niños, los judios y los protocolos de zion, toda esa mierda adornada con el pensamiento de Pemán, aquél que dijo las palabras premonitorias antes del genocidio. "Limpiad esta tierra de las hordas sin Patria y sin Dios". Justo, las entelequías que usan para el control social del proletariado menos educado, lo dicen bien alto, el que quiera vivir, debe subordinarse a nuestra voluntad. Ahh que pensabais que la guerra empezó por el asesinato de Calvo Sotelo¿Quién era Calvo Sotelo? No era nadie, totalmente desconocido, eso fue una vulgar excusa, no querían que se supiera que era por tierras, el verdadero motivo del golpe de Estado fue la reforma agraria que había iniciado la república, iba a devolver al campesinado las tierras ancestrales que fueron robadas en el feudalismo, expropiado a los grandes terratenientes, como los Alba u otros que ya conocéis. O pensais que el regalo que le hicieron a Franco fue gratis, toda la zona donde está Xanadu es de su propiedad, le pagaron por su servicio, vamos parece ser que solo les importa el poder que da el dinero, el resto es sacrificable, mandaron a otros a hacer el trabajo sucio, mientras que ellos luego lo negaron, imaginaros 500 personas menos sin documentar, te puedes quedar con todo lo que poseerán, tierras, bienes inmobiliarios..etc, ¿quién te lo iba a recriminar?.¿quién se iba a jugar la vida? Pero seguro que Constantino Lafoz Garcés no saco el mismo provecho que los gerifaltes de falange, y es que son muy inteligentes, tanto casi como avariciosos, venden lo que sea por un poco de capital, ideologías inclusive, solo hay que recordar como ellos mismos por unas promesas de millones acabaron con el movimiento, de los 400 diputados de las cortes franquistas, 350 dijeron que a la mierda, que el franquismo muriera con el dictador y sálvese quien puede llevando lo que pille, aunque hubo 50 que no les gusto el giro de los acontecimientos, entre ellos Blas Piñar, todavía recuerdo su cara, era un mapa. Esos 50 traicionados querían un franquismo orgulloso ante el mundo, poder demostrar lo poderosos que fueron, pensaban que podrían borrar lo que hicieron, y aunque lo borraron de la historia, lo borraron de los libros, y lo borraron de las mentes, jamás podrán soñar con borrarlo de los corazones.
Hoy se ha sabido que los abuelos de Joan Manuel Serrat, fueron asesinado por los falangistas en Belchite, descansan en la fosa del cementerio con otras 200 personas.
Por estas y otras razones, jamás acepto ninguna autoridad por muy respetable que sea, si no está respaldada por la razón y el sentido común.
J. J. Abrams es un excelente director de cine que hace películas que no cuentan nada. Saltó a la fama principalmente por la serie "Perdidos" (Lost) y más recientemente conocido por películas como “El despertar de la Fuerza”, que dio inicio a la nueva saga de Star Wars. Sus producciones se caracterizan por una sublime puesta en escena a nivel artístico y técnico que conforman obras sorprendentemente vacías de contenido.
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Todas sus creaciones cuentan con una premisa intrigante, mezcolanza de géneros y grandes ideas de otros autores que crean una expectativa enorme. Es un gigantesco envoltorio de regalo que te mantiene entretenido quitando capas y capas y capas de papel, hasta que al desenrollar la última descubres con asombro que no hay nada dentro. No es que sus obras sean mediocres, no lo son, es que son un engaño, con todas sus letras y en el sentido más literal.
Si bien el cine malo siempre ha existido, esto es algo un poco distinto. Se trata de la creación de fórmulas de laboratorio, minuciosamente estudiadas, para aportar los ingredientes necesarios que hacen que se conforme una apariencia de (buena) película, sin que ésta lo sea realmente.
Su cine contiene secuencias estéticamente atractivas y bien orquestadas que avivan terriblemente el interés, pero que no tienen relación con ningún hilo argumental. Son gajos inconexos. Una especie de collage de distintas influencias creativas que tratan de emular una cierta sensación en el espectador.
Esta tendencia ha tenido mucho éxito y ha contagiado a una generación de directores y productores de cine y de series de televisión que se han subido al carro entusiasmados. Algunos autores han llevado esta práctica al culmen del oficio con una sofisticación sorprendente. Lo novedoso es que han conseguido generar una industria en torno a esta idea, y hasta fans.
Ahora están por todas partes, elevados por la crítica mainstream y por sus leales seguidores. Todos estos directores, guionistas y productores están encantados de conocerse. Han pensado: ¿para qué vamos a hacer cine, cuando podemos hacer la “experiencia del cine”? Una mezcla de nostalgia y postureo que no termina de ser entretenimiento. Son spots publicitarios, son vivencias fugaces, eventos. Son trailers de cine infinitos.
Es mejor parecer que ser ¿no es genial? Desde luego les sale rentable, tienen más visibilidad que nunca y quitan de en medio, con más fuerza si cabe, a creadores que sí tienen algo que contar.
En los últimos meses estoy viendo un cambio preocupante en varias empresas con las que trato: están intentando eliminar a sus distribuidores para gestionar directamente al cliente. Sobre el papel suena eficiente; en la práctica, el servicio empeora y deja a muchos profesionales en la estacada. Comparto dos ejemplos recientes.
El primero es Autodesk, desarrolladora de software CAD. En mi empresa tenemos muchas licencias suyas, aunque ya hemos sustituido varias por alternativas menos restrictivas. Hasta hace poco gestionábamos todo a través de un distribuidor (NTI), que nos asesoraba, nos ofrecía opciones y daba un soporte más ágil que el fabricante. Sin embargo, Autodesk ha decidido eliminar ese canal: ya no podemos pagar al distribuidor, solo directamente a ellos, y además han activado por defecto la autorrenovación de las licencias. Si te despistas, renuevas sin querer. Si quieres negociar, no puedes. Y si necesitas comparar con otros productos del mercado, el fabricante no va a ser precisamente objetivo.
Hoy me ha pasado algo similar con Vodafone. Durante años hemos gestionado nuestras líneas móviles a través de un distribuidor local, Firmatel, que conocía nuestras necesidades y defendía nuestros intereses ante Vodafone. De un día para otro, Vodafone ha rescindido su contrato y los comerciales se han quedado sin acceso a las herramientas. Ahora nos obligan a tratar directamente con ellos. ¿Resultado? Perdemos a quien velaba por nosotros y ganamos un interlocutor que, lógicamente, responde antes a la compañía que al cliente.
Extraoficialmente se comenta que Telefónica prepara un gran ERE de cara a una posible compra de Vodafone, y que este recorte de distribuidores forma parte de una estrategia para centralizar la venta. No sé si será cierto, pero sí sé que detrás hay personas que se quedan sin trabajo y clientes que perdemos opciones.
Si esta tendencia continúa, las empresas medianas y los consumidores en general lo vamos a tener cada vez más difícil para recibir un servicio personalizado y para comparar alternativas reales. La desaparición de distribuidores independientes no es solo un cambio organizativo: es una pérdida para el consumidor y para el mercado
Una excelente forma de conocer por dónde irán los pasos de un determinado agente político o incluso de un Estado, es leer las justificaciones preventivas que sus propagandistas realizan en los días previos a la decisión que tomará, sobre todo si es una decisión humillante para él. Cuando Israel empezó a atacar a Hizbolá en serio, yo leía diariamente los tweets de Elijah Magnier, uno de los periodistas que más fielmente sirven a los intereses de Irán y sus proxys. Me bastó leer unos cuantos textos donde sostenía que lo sensato por parte de Hizbolá era dejarse machacar sin oponer resistencia, para saber que la organización había aceptado convertirse en el puching ball de los genocidas sionistas, y que, sabedora de lo indigno e injustificable de tal postura, estaba usando sus terminales mediáticas para intentar que sus simpatizantes tragasen con la nueva estrategia y salvar la cara en la medida de lo posible.
Estos días he escuchado a Juan Carlos Monedero en varias entrevistas diciendo que Venezuela debe ser responsable y someterse a los dictados de Trump, porque la alternativa es que éste bombardee Petare y mate 20.000 civiles. Sabedor de lo bochornoso de este vasallaje, Monedero afirmaba que "EEUU quiere asesinar a miles de venezolanos y no debemos ponérselo fácil". No, Juan Carlos. EEUU no quiere asesinar a venezolanos, de hecho le resultaría muy molesto y un claro contratiempo en su estrategia, y no porque valore su vida, sino porque también pueden morir soldados yankis en el proceso y eso hundiría electoralmente a Trump. Muy al contrario, EEUU sólo quiere un vasallo en Miraflores, con el menor esfuerzo y coste posibles. Y la rendición de las élites chavistas que Monedero intenta justificar con ese discurso es el camino más corto a ese objetivo.
Lo verdaderamente abracadabrante de la nueva estrategia trumpista no es el neofeudalismo que promueve (reyezuelos locales en las colonias del Imperio que pueden gobernar con cierta libertad siempre que obedezcan al milímetro las órdenes del emperador). La extraordinaria novedad de la estrategia de Trump está en que acepta reyezuelos "rojos" si su obediencia es ciega. El clásico tirano de extrema derecha solamente toleraría caciques de su ideología, pero Trump ha optado por un utilitarismo que deja cualquier cuestión moral (incluida la moral ultraconservadora) al margen y se guía tan sólo por las probabilidades de éxito que le ofrece cada candidato a mamporrero del imperio.
Si Delcy, que controla todo el aparato del Estado venezolano, desde la policía el ejército, puede ofrecerle un 80% de probabilidades de éxito en el proceso degradación de Venezuela a colonia imperial, y Corina sólo un 30%, Delcy se queda y Corina se va al carajo. Y Delcy tendrá permiso imperial para gritar "socialismo o muerte". Y para colocar fotos de Chávez e incluso del Che en cada calle de Caracas. Y para detener a todos los opositores políticos que desee. Y para robar, enchufar familiares y aprovecharse en beneficio propio de las estructuras del Estado. E incluso para no convocar elecciones, porque si demuestra ser una buena vasalla, un proceso electoral podría derivar en graves contratiempos si el pueblo elige a otro presidente. Eso sí, Delcy tendrá que regalar el petróleo venezolano, permitir bases militares yankis en su territorio y cumplir cualquier capricho del emperador. Es el requisito inexcusable para que Venezuela "siga siendo chavista".
Dos de los tres puntos fuertes del neoimperialismo yanki son viejos conocidos: la potencia militar norteamericana y el terror que genera a sus víctimas. Pero Trump ha traído uno nuevo que le fortalece aún más: la total y absoluta falta de valores morales que le caracterizan, incluidos los que siempre fueron propios de los ultraconservadores. Trump no tiene Dios, ni dogmas ideológicos, ni axiomas morales. Sólo un ansia infinita de dinero y poder. En este marco, y como sus antecesores, puede torturar, asesinar o secuestrar, puede cometer auténticos genocidios. Pero también puede hacer algo más que es absolutamente novedoso y demuestra hasta qué punto sus planes carecen de cualquier límite ético: puede escoger marionetas de tela roja si le son más útiles que las azules. De ahí a invadir militarmente territorio europeo sólo hay un pequeño paso. Es más, para la ultraderecha norteamericana resulta más infumable lo primero que lo segundo...y Trump ya lo ha hecho.
Impartido por un liberal que no te va a decir qué votar.
Primera Sesión, hoy hablamos de:
Las libertades del liberalismo. (Sobre Hadas o Dragones.)
(no te lo leas del tirón que puede ser un soponcio)
¿Por qué necesitamos un curso de liberalismo siendo liberales?
Menudo follón hay montado con el liberalismo. Escuchamos mil veces la palabra, corrientes políticas que no se sentarían juntas ni en una cita a ciegas de un minuto la utilizan para referirse en ocasiones a cosas que nada tienen que ver entre sí. Algunas de esas corrientes, abiertamente liberales, no se atreven ni a decirlo y quienes lo dicen, no suelen serlo.
El liberalismo se ha convertido a la vez en el bueno y el malo de la película, en esa corriente efectivamente libertadora que arrasó el improductivo medievo para terminar poniendo 14 pagas, un pisito, vacaciones pagadas, seguridad social, pensiones y educación a la plebe recauchutada en ciudadanía y a la vez, en el bicho que nos esclavizó y destruye de todo eso.
Tanta confusión no es culpa de la ciencia económica que sigue teniendo las cosas muy claritas, todo este ruido conceptual viene precisamente por los “usuarios/as” del término, por las personas que diariamente hablan de liberalismo queriendo confundir a los liberales o lo hacen desde el puro desconocimiento.
En el curso Liberalismo Para Liberales que Votan Anti-liberal, Impartido por un Liberal que no te va a decir qué votar (LPLQVA,IPULQNTVADQV a partir de ahora, por hacerlo más simple y fácil de recordar) aprenderemos a diferenciar el liberalismo y lo que quiera que esté diciendo el partido o persona que tengas delante. Al finalizar el curso recibirá totalmente gratis* su propio Carnet de Liberal Informado/a y acreditado por el LPLQVA,IPULQNTVADQV. (*Pagando solo los gastos de envío y gestión 666€…no sea que alguien me lo pida XD).
En esta primera sesión hablaremos un poco de lo que se supone que defendemos los liberales, de esa potencia transformadora que esconde el liberalismo en la forma de hadas o dragones. Como no podía ser de otra manera, el foco de atención lo vamos a poner en el concepto de libertad que propone el liberalismo porque mucho se habla de libertad pero como buen liberal deberías preguntarte ¿Cuáles son las libertades que impulsa el liberalismo?.
Porque, como todo liberal sabe, el liberalismo defiende la necesidad de fomentar y proteger una serie de libertades fundamentales que posibilitan el desarrollo de un modelo económico tan potente como para sacarnos del medievo y traernos a la modernidad. Como veremos, podemos considerar que estas libertades son hadas o dragones, pero de cualquier forma tienen la magia suficiente como para hacer posible desde una realidad mejor a un mundo de mierda, no porque lo diga yo sino porque ya lo han demostrado varias veces a lo largo de su corta existencia.
Tenemos que tener clara una cosa, la forma en la que se gestiona el equilibrio entre las distintas libertades del liberalismo es, a la postre, el origen de todos los problemas (debates) actuales de la economía.
¿Por qué el liberalismo?
El liberalismo económico nace en occidente como respuesta al antiguo orden económico de gremios, regulaciones en beneficio de una clase dominante; hambruna por infrautilización de los campos; paralización de la economía por falta de producción estable; abuso por control de mercados; pérdida de oportunidades con una revolución industrial incipiente,... todo un conjunto de acontecimientos que invitaban a pensar en el colapso del sistema productivo y sobre todo, en terribles hambrunas que cabreasen a quienes a falta de pan parece que “no comen pasteles”.
En historia existe una máxima a la que ha atendido quien ha conservado el poder: aquí quien manda de verdad es la gente y cuanto más enfadada está, manda con más autoridad. Tú tienes una espada, pero la gente es la que tiene el palo y son muchos más, es la que si se cabrea lo suficiente guillotina tu linda cabecita y se queda tan pancha. Depués podrá o no imponer un nuevo modelo, pero levantarte un día, cortar unas pocas cabezas y ponerlas en una pica se le da de miedo ese animal común que es la masa incontrolada.
Fundamentalmente en eso se basa la democracia, en una amenaza del común sobre las élites para conservar un poder siempre en litigio: el poder de decisión sobre la sociedad. Cuando está en manos del pueblo de manera formal se le llama soberanía popular pero como advertía Rousseau, al pueblo no le hace falta tener el control de manera permanente para liartela parda. La voluntad del pueblo es suprema no porque sea elegante decirlo sino porque una vez que se le pone algo entre ceja y ceja suele conseguirlo aunque la leyes, ejercitos y reyes digan otra cosa.
Por eso, desde muy pronto, la democracia se hizo liberal y el liberalismo democrático. Uno definía la forma de gobierno y con el otro, la de la economía, juntos posibilitan la sociedad moderna.
Así pues y ante el riesgo de hambrunas por falta de producción agrícola y “la fiesta” que viene después, los que mandaban se vieron obligados a dar entrada a unas ideas muy locas que traían los peligrosos burgueses capitalistas: el liberalismo económico.
Bueno, el liberalismo económico no cervecero. Ojito con la coletilla, el liberalismo no es para tomar cervecitas como un idiota mientras los viejos se mueren porque no dispones medios suficientes. Eso es sólo negligencia en la gestión de gobierno. La libertad que defendemos los liberales es infinitamente más pura, digna y poderosa que una caña o tu derecho a consumirla.
Ahora sí ¿qué libertades defendemos los liberales?
No entraremos en el concepto de liberalismo que nos perdemos en otro curso, es como pedir a alguien que te explique qué es una nave. Si te remontas a miles de años atrás, hablas del mar y remos pero actualmente ya vuelan y cambian de planeta. Es mucha diferencia entre uno y otro momento para pretender que una foto fija nos muestre la realidad. Con los conceptos pasa eso, nacen, crecen, evolucionan, a veces se meten en la droga de la contradicción y lo superan y otras, la espichan sin más y nadie se da cuenta.
Así pues, lejos de meternos en "qué es", trataremos de esclarecer el "qué pretente" y eso es más simple: El liberalismo busca empoderarnos a través de la producción y la propiedad y para ello antes debe hacernos libres. Para hacernos libres debe lograr para nosotros tres libertades fundamentales.
Ahra sí, sin más dilación, hablemos de las libertades que defiende el liberalismo:
Durante el medievo las personas estaban, en gran medida, ligadas a la tierra o a un señor, pocas eran las que podían separar legalmente su destino de las labores a servicio de otra persona con poder hereditario y entrar en el mundo profesional y muy cerrado de los gremios.
Lo normal era que murieses tal y como naciste, no existían ascensores sociales que te permitiesen nacer pobre y morir rico o siquiera, tener una vida digna. Las regulaciones existentes se hicieron, mayormente, para bloquear la libertad de la gente de trabajar en lo que quisieran.
La libertad de trabajo supone reconocer que la base de la economía, tanto del sistema productivo como del mercado, está en las personas que individualmente son propietarias de su fuerza laboral.
Al hacerlo se empoderan económicamente, con ese nuevo poder acceden al mercado a reclamar bienes dinamizandolo de una forma que ninguna otra fuerza puede en la economía. Reclaman producción e impulsan el comercio.
Pero ser propietario de tu propia fuerza laboral no es suficiente, también tienes que poder utilizarla.
Si tengo grandes cantidades de pelo negro puedo fabricar bigotes postizos, pero si el gremio de bogotudos me pilla me puede meter en la carcel. En el tiempo de los gremios no eras libre de producir lo que quisieras. Las regulaciones no se hacían para proteger al consumidor de bigotes o al medio ambiente contaminado por el tinte de bigotes, se hacían para limitar la libertad de producción de las personas.
Al grito de “Dejadnos currar carajotes!!” (traducción libre de “laissez-faire”) el liberalismo abrió las puertas a que todo el mundo produjese, a que los nobles alquilasen los campos en desuso, a que un bigote o una mesa se pudiera construir por cualquier persona. La gran explosión de la producción se avecinaba.
La libertad de producción incrementó la demanda de empleo que se traduce en más capacidad de adquisición y mayor volumen de comercio.
Pero ¿de qué me sirve producir si no puedo acceder al mercado para vender mis bigotes o comprar más pelo?
Por eso, la tercera libertad es la de comerciar. Mucha gente sabe que el germen de la desintegración del imperio español fue la avaricia del sector comercial ibérico, de la metrópolis.
La América española había crecido como una parte más de España, con sus provincias y sus tradiciones europeizantes. Sus grandes producciones eran controladas desde Madrid y en beneficio casi exclusivo del sector comercial que se encargaba de transportarlo a la península y venderlo a Europa.
La frase “España para los españoles” data de los últimos estertores de estos tiempos y condensa bien el sentido que impulsaba la política de estado, se refiere a que las producciones del imperio español son para beneficio de España, no para que los productores americanos vendan directamente a UK o a las colonias americanas sus productos con mayores beneficios.
La regulación buscaba coartar la libertad de comercio de las provincias americanas y bueno, antes hemos hablado del poder del palo frente a la espada. En esta tesitura, fue muy fácil para un liberal formado en europa como Simón Bolívar levantar al pueblo y sobre todo a la clase alta productiva bajo la promesa de libertad de trabajo, producción y comercio.
De esta época es interesante señalar que el grito revolucionario "Tierra y Libertad" representa precisamente eso, la salida a la pobreza por la vía de una democracia liberal, que provea en propiedad tanto de los medios productivos (tierra) como de las condiciones necesarias para ejercer la actividad económica (libertad).
Así pues, el derecho a comerciar es propio de cada individuo como necesidad del liberalismo. Como hemos visto, es un derecho necesario para que existan los otros dos y sólo por la suma de las tres libertades somos económicamente libres.
Vemos así que hay tres libertades que subyacen al liberalismo que lejos de ser independientes entre sí, están íntimamente relacionadas en la producción económica.
Estas son las libertades que tendría que, en teoría, estar defendiendo cualquiera que se haga llamar liberal.
Entre estas libertades no existe un equilibrio natural, son en realidad partes de un mismo todo (la actividad económica capitalista) que o bien se armonizan o bien, se dejan a “la lucha” en post de esa armonización resultante del proceso de enfrentar el palito a la espada. Porque lo que no te cuentan del proceso de autoregulación es que en algún momento álguien tomará en palo o la espada para "poner orden" y eso volverá a paralizar la economía.
¿Cual es el problema de las libertades?
Se descubrió muy pronto que si se trataba de dejar que las libertades se regulasen solas, quienes mandan (la gente) no solía salir especialmente favorecida. Las élites sí, ellas tenían los medios económicos y contactos legislativos por lo que eran capaces de acaparar las producciones mediante monopolios o cárteles, imponer salarios bajos “o a la calle” y precios abusivos que controlaban a voluntad. También contaminaban sin control, si de la noche a la mañana el agua potable de una comunidad resultaba que mataba a quien la tomara, pues aquí tierra y santas pascuas. ¿Las producciones agropecuarias? -va, el campo está lleno de vacas. ¿El resto de fábricas que necesitaban ese agua potable? -a la quiebra, claro. Es el liberalismo amigo, ¿o no?.
Desempleo y hambruna, pobreza y pérdida de capacidad de financiación productiva para el territorio... (tarea: busca “Minamata” para la tercera lección) La cosa se ponía fea.
Imagina que eres el gobernante (dictador, rey, presidente elitista,..) de turno y te encuentras con miles de niños muertos al año en las fábricas; la ciudad atestada de gente y enfermedades generadas por la falta de salubridad; no ya el cielo, sino absolutamente todo, incluidos tus pulmones, constantemente cubiertos de hollín. ¿Pensarías que las libertades están en equilibrio?
A este periodo de la historia se le llamó “la ciudad enferma” y el trato a la infancia lo podemos ver reflejado en los cuentos de Dickens. Realmente el control de los propietarios de los medios de producción sobre las decisiones del gobierno llegó a ser tan alto que los niños eran “comprados” por las fábricas y no podían abandonarlas hasta los 21 años, como se entenderá las fosas comunes de niños en de esa época aparecen de manera frecuente y muestran que la muerte por malnutrición no era excepcional. En estos días hemos tenido varias noticias en meneame referidas a este tema. ¿Cuánto crees que tardará en colapsar una economía así y estar aún peor que antes?
El derecho al trabajo como libertad había sido desplazado por el derecho a la producción y el mecanismo que debía dar respuesta al desigual trato que existía entre nobles y plebeyos había terminado por generar una masa aún mayor de personas pobres de solemnidad con un palo a mano.
Para colmo, el desplazamiento del campo a las ciudades sumaba problemas nunca vistos antes como masificación o ya superados como pestes y epidemias. Por otro lado, el control monopolista sobre los medios productivos no garantizaba, ni de casualidad, la tan ansiada producción que se había querido impulsar con el liberalismo.
Estaba claro que las libertades por sí solas no se trataban de tres hadas encantadoras y armónicas, que las muy puñeteras eran más bien tres dragones dispuestos a marcarse un “drakaris” sobre los otros dos a la mínima ocasión.
Y tiene sentido, al liberarlas hicimos realidad una fuerza transformadora que cambiaría el mundo pero estaba claro que había que poner riendas al asunto o la misma economía estallaría ante una revuelta generalizada, una epidemia, un abuso de mercado básico o una mala cosecha y así, liberales míos, comenzó la regulación en el liberalismo.
¿De parchear a hacer un alarde?
El proceso de regulación ha tenido dos grandes momentos por el que a fin de cuentas pasa todo sistema nuevo:
El primero es el parcheo, has metido un cambio potente, hay fallas en la implementación del modelo y actúas de manera casi reactiva, apagando fuegos y tapando agujeros. Que los peques dejen de morir a saco (aunque el trabajo infantil aún no está abolido, por cierto), que existan límites a la jornada, algo de seguridad,...las modificaciónes ya no se producen para coartar una libertad en concreto, sino para garantizar las otras dos. De forma que el conjunto siempre es más fuerte y la economía, poco a poco, se va perfeccionando.
El segundo de los momentos viene cuando te creces, dominas el medio, haces el alarde y logras que “la ciencia te obedezca”. Entonces amaestras a los dragones para que tiren del carro y hagan volar la economía. En ese momento los logros son impresionantes. Ya no actúas de manera reactiva sino proactiva, ahora no tratas de evitar los males de la humanidad, ahora el objetivo es producir los bienes de la humanidad. Ya no evitas la hambruna, ahora la economía se da un festín.
La economía marcha como un tiro, las empresas funcionan, los mercados crecen, los sueldos mejoran, la financiación fluye, los precios se contienen,...la magia se hizo en Europa.
En un futuro incierto....
Como veremos en próximas sesiones (de producirse, seamos sinceros), todas las personas que realmente estamos defendiendo el liberalismo en nuestro tiempos defendenos específicamente los logros de este segundo momento de la historia de la regulación del liberalismo, producido mayormente en Europa entre la postguerra y el comienzo de la era Reagan en USA o la “Dama de Hierro” en UK.
Lo hacemos por un motivo muy simple, el siguiente momento de la economía no arrojó beneficio alguno para la sociedad, fue un movimiento anti-liberal que nos condujo a una dinámica de crisis permanente de la economía. De fallos de autoregulación constantes.
Hasta aquí el tochazo de hoy, en la próxima sesión del curso LPLQVA,IPULQNTVADQV trataremos sobre la forma de diferenciar las corrientes científicas del liberalismo de las ideologías anti-liberales.
También aprenderemos por qué quién dice aquello de “el mercado se regula solo porque hay una manita invisible meneando las cosas" es un estúpido/a iletrado/a a quien deberías pegar en la cara con los 5 libros de las Disquisiciones sobre la Naturaleza y Causas Riqueza de las Naciones para después explicarle, como habrás aprendido, que el caballero defendía la regulación de mercados y sólo la “mano invisible” para bienes de inversión especulativos, por el bien de la libertad de producción económica y de mercado.
En resumen
Este resumen deberías hacerlo tú o esto no sería un cursillo superserio impartido por un tío superliberal. No obstante, te apoyo un poco.
Al llegar a este punto deberías saber que.
Resumen en una frase:
El liberalismo doma dragones para ponerlos a tu servicio,
no los deja sueltos para que arrasen campos y ciudades.
Si has llegado hasta aquí, mis dieses para su merced.
Nota: las fases de la historia del liberalismo, obviamente, no tienen la nomenclatura aquí utilizada. No obstante, el lector no tiene la culpa de que en la academia no sepamos poner nombres normalitos a las cosas.
#politica , #economia , #opinion , #curso , #liberalismo , #anti-liberalismo , #neoliberalismo , #realmentenosésiseponenasíloshashtags
Sabemos que las olas de fallecimiento Covid vienen precedidas de las de contagio. Los picos se suelen distanciar entre dos y tres semanas.
Recojo estos tres países porque han tenido una segunda ola de contagio con una curva (pico) similar pero un desenlace, en fallecidos de Países bajos, sorprendentemente diferente. Estaría bien conocer el motivo... diferente tratamiento médico, una cepa de virus menos agresiva, maquillaje de datos...


Ha pasado un día desde las elecciones en la comunidad de la capital del reino y ya.
Ha ganado la derecha, el PP. por una mayoría aplastante, viniendo de unos anteriores resultados bastante malos.
¿motivos?
Por incompetencia de la izquierda al no saber hacer una campaña electoral, por bajar al barro, por hartazgo de la gente hacia las políticas anti COVID… lo que queráis, podéis venderme la moto en sesudos análisis políticos, pero la dura realidad es esta.
A partir de hoy pase lo que pase en aquellas tierras durante los próximos años, estará respaldado por una fuerte mayoría de ciudadanos que han ejercido el derecho al voto en plena pandemia.
No quiero oír lamentos a partir de ahora porque se recorte en sanidad, educación, se instale pin parental, se den subvenciones a los toros, colegios concertados, religión o a quien sea.
Todos somos mayores para ejercer el derecho al voto y saber lo que hacemos y apechugar con las decisiones tomadas.
Todo esto me recuerda a la famosa frase de Trump antes de las elecciones:
“Podría disparar a gente en la Quinta Avenida y no perdería votos”Aprovecho mi momento café en mi solitario trabajo frente el ordenador, para compartir algo que me ronda en la cabeza hace tiempo. La verdad, nunca he escrito un artículo opinión y me parece este un buen lugar para hacerlo sin pretensiones, solo el poder contar lo que pienso.
Desde hace años se ha impuesto por temas legales, necesidad, protección o lo que sea, los avisos emergentes sobre las cookies y privacidad. Supongo que la idea inicial era buena, sin mala intención, con el propósito de "proteger" al usuario.
Se impone el "aviso emergente de las cookies", más o menos completo, que salta en cada web que visitamos. Bueno,en principio la idea es buena, informar para que el usuario decida etc...
En la práctica, desde mi punto de vista, al final se ha convertido en algo que no sirve para nada bueno desde el punto de vista de usuario "normal", y en cambio lo considero una gran molestia, una posible forma de negocio e incluso un peligro. Y voy a intentar explicarme, por cierto, no me considero nada bueno escribiendo, soy de ciencias, no sé escribir ni redactar de forma eficaz un texto, así que si alguien lo lee que lo tome solo como una reflexión sin pretensiones.
La realidad, la del usuario "normal o medio", me refiero no la realidad de posibles usuarios técnicos, es que nos hemos acostumbrado a que se abre un "pop up" o mensaje de aviso al entrar en una web. A la mayoría de nosotros, no digo que sea lo correcto, pero es la realidad, nos da igual el tema de las cookies. El resultado es que por inercia, se abre algo y le damos al botón aceptar, sin más. Es decir, ya tenemos el hábito de que al visitar una web nos saldrá un mensaje, le damos a aceptar para que se cierre el "coñazo" de mensaje que sale.
Muy pocos lo leemos, muy pocos deciden seleccionar que "cookies" permiten. Así que le damos a aceptar por inercia, por costumbre y aquí empieza el peligro. Nos pueden poner lo que les de la gana ahí que estamos aceptando. Pero más peligroso aún, igual el emergente no tiene nada que ver con las cookies y por inercia y hartos de tanto mensaje pulsamos "aceptar", nos pueden colar lo que quieran.
Incluso puede ser un negocio, como sabemos que saldrá algo, directamente "aceptar" y cuando sale un banner...aceptar, y puede ser publicidad, y ahí está el negocio, el acostumbrarte a que te salga un aviso emergente, que ya por costumbre aceptas y facilita el "colarte" anuncios.
Un chollo para las empresas de anuncios, han conseguido que sea "normal" el mostrar emergentes, que como es lógico por la costumbre hagamos click y no quiero imaginar cuanta publicidad se vende solo porque desde que se impuso lo de los "popup avisos" ya no nos parece algo raro, y hacemos click. Antiguamente, cuando te salía un emergente lo estudiabas como si te fuera la vida en ellos para ver a qué le hacías "click". Ahora han conseguido que el usuario no se extrañe y haga click por inercia, lógico.
Bueno, pues esa es mi reflexión, en resumen, los avisos de cookies en realidad no sirven para nada, nadie deja de visitar una web por ese aviso, y en cambio han conseguido normalizar el aceptar un mensaje y que así sea un acto inercia que se aprovecha para publicidad y cosas peores.
Solo han conseguido que los emergentes sean comunes y que "aceptar" sea una inercia.
Si alguien ha llegado hasta aquí, enhorabuena, se que mi redacción no es la más interesante posible.
menéame