Primero puse en ignore a los bots, porque no eran personas. Después puse en ignore a los que gritaban, porque no sabían dialogar. Luego puse en ignore a los que pensaban distinto, porque me alteraban. Más tarde puse en ignore a los que pensaban igual, pero lo decían de otra manera, porque la forma también importa. Cerré mis redes sociales, porque necesitaba silencio. Corté otras interacciones, porque ya estaban contaminados. Me creé un agente que siempre me daba la razón, porque así todo era más sencillo....
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