En Irán, la homosexualidad es un delito, castigado con la pena de muerte para los hombres y con azotes para las mujeres. Sin embargo, Irán es también el único país musulmán de la región del Golfo Pérsico que reconoce legalmente la identidad de género de las personas trans. De hecho, la República Islámica de Irán no solo permite la reasignación de sexo, sino que además la subvenciona. Antes de la revolución islámica de 1979 en Irán no existía ninguna política gubernamental oficial sobre las personas transgénero. Tras la revolución.