Trump, en el quinto año de su mandato, ha iniciado el gran repliegue. Al mismo tiempo, ordena el secuestro del presidente de una nación soberana. ¿Contradictorio? No, si lo leemos como que, de dominar todos los océanos y mares del planeta con sus once portaviones nucleares, ha pasado a anunciar, el 5 de diciembre,en su nueva doctrina de seguridad nacional que se concentrará en el control del continente americano y, si puede, de Groenlandia.