A menudo, al hablar de riqueza y justicia social, surge alguien que atribuye toda objeción al exceso de riqueza a la «envidia social». La idea de que la «justicia social» es un concepto falaz se remonta nada menos que a Friedrich von Hayek, y su versión popular es que cualquier discusión sobre justicia social es simplemente una forma de envidia por méritos, capacidades o placeres superiores.