Pensamos que los narcisistas tienen una autoestima alta, que son seguros de sí mismos, pero en realidad no es así. Son personas con el ego debilitado y su defensa es inflarlo de manera desmedida y proyectar una imagen de grandeza que no tienen. Otro mito es que el narcisismo es una enfermedad. No es una enfermedad mental, es un trastorno de la personalidad. Por lo tanto no se puede curar. No hay intervenciones posibles; el narcisista y el psicópata empeoran en terapia porque aprenden a engañar mucho mejor.