El tema recurrente ha dado un giro, con lo a gusto que estábamos. Todo era perfecto, ideal: los hunos en su cúpula de cristal, agraviados y recelosos porque, sí, les han atacado y acosado como a pocos en este país, pero también frunciendo la nariz ante la falta de pureza ideológica de los demás, que nuuunca están a su altura, oye. Mientras, los hotros seguían culpando a los primeros de todo lo posible porque, aunque ya llevan unos años en el gobierno, por lo visto no son responsables de tener a la …