Imagina que hay un policía, al que le das una pistola.
Le dices que cada vez que quiera usar esa pistola contra un delincuente, estará actuando como un verdadero policía, y por tanto tendrá que pedir permiso al pueblo (al gobierno) antes de usar la pistola.
También le dices que si quiere usar la pistola de forma indebida, por ejemplo para atracar un banco, entonces no estará actuando como un policía propiamente, y entonces será inviolable de manera absoluta, es decir, no se podrá hacer nada contra él por ese uso indebido de la pistola.
Es decir, para usar la pistola bien, el policía tiene que pedir permiso. Para usarla mal, tiene toda la libertad del mundo.
Ahora imagina que en vez de un policía tienes un rey.
En vez de una pistola, le das al rey un ejército.
MoñecoTeDrapo