“No tiene visión de futuro, sino solo visión de pasado”. “Esta guerra representa exactamente eso, y es muy costosa para el país”. El enorme gasto militar de Rusia en los tres primeros años de la guerra condujo a un auge económico que desafió las expectativas occidentales de un colapso ante las sanciones internacionales. Ahora, la economía está empezando a descender de ese punto álgido al enfrentarse a recortes del gasto público y a grandes tensiones en el mercado laboral.