El 3 de febrero de 2011 IANA entregó los últimos bloques /8 libres de IPv4. Desde entonces no ha habido más espacio central que repartir. Los cinco registros regionales agotaron sus reservas entre 2011 y 2020 uno tras otro. Hoy todas las direcciones IPv4 útiles del mundo están en manos de alguien — y la única forma de conseguir más es comprárselas a ese alguien.