Google está logrando lo que Microsoft no pudo: matar la web abierta. Los esfuerzos de los gigantes tecnológicos para obtener el control y atrapar el bien común con fines extractivos han sido claros para cualquier persona que haya estado siguiendo la historia de Internet durante al menos la última década, y las estrategias adoptadas varían en la técnica, pero tienen éxito: desde abrazar, extender, extinguir (EEE) hasta la monopolización y el cierre. De lo que quiero hablar en este artículo es la guerra que Google ha estado librando contra XML.