La Unión Europea ha dado un paso decisivo en su estrategia de autonomía tecnológica con la puesta en marcha de NanoIC, la mayor línea piloto prevista en la Ley Europea de Chips. Ubicada en IMEC (Lovaina), la infraestructura suma una inversión total de 2.500 millones de euros y concentra recursos públicos y privados para impulsar la próxima generación de semiconductores, clave para la inteligencia artificial, la movilidad autónoma, la salud digital y la futura conectividad 6G.