Según la denuncia, el personal de Meta puede solicitar acceso a los mensajes de WhatsApp a través de un sistema interno de tareas. Una vez aprobado, según la denuncia, los mensajes pueden verse casi en tiempo real y de forma histórica, sin necesidad de un paso adicional de descifrado. A medida que se desarrolla este caso, se refuerza un principio fundamental de la privacidad: el cifrado debe ser verificable, no una cuestión de confianza.