Cómo Lockheed utilizó la investigación soviética para desarrollar el primer avión furtivo del mundo es una historia digna de un thriller de Hollywood. En la década de 1960, Estados Unidos estaba preocupado por el impresionante progreso que había logrado la Unión Soviética en su programa de misiles tierra-aire (SAM). Ufimtsev trabajaba en cómo las ondas electromagnéticas se dispersan en las superficies. Desarrolló ecuaciones matemáticas para describir sus patrones de reflexión. Se le permitió publicarlo por lo complicado. En 1971 un ingeniero...