Pese a que existen muchas razones que explican esta compleja situación, hay una que destaca por encima del resto: la fuerte demanda que obligan a asumir los centros de datos de la Inteligencia Artificial, con Alphabet (Google) y OpenAI (ChatGPT), como dos de los grandes protagonistas. Fabricantes como Samsung, según informa el medio, han decidido revisar sus contratos de suministro de memorias trimestralmente, en vez de anualmente, como era normal hasta este momento.