#85 Quiza si el ministro de transportes no dedicase gran parte de su tiempo a bloquear a ciudadanos en Twitter además de insultarles, podría dedicar un poco más de tiempo a prevenir lo que comentas.
Más de 113 millones de euros en trenes de inspección críticos pudriéndose en vías muertas mientras el socialismo patrio habla de “urgencia democrática”: cuatro de siete trenes de seguridad del AVE parados durante años, vandalizados y fuera de servicio, los mismos que deberían prevenir accidentes, es la foto perfecta de la gestión pública de la izquierda: propaganda, ministerios y eslóganes por delante; mantenimiento, control y responsabilidad por detrás. Mucho discurso moral, cero eficacia, y cuando llegue el problema, ya buscarán a quién culpar.
#117 Urgencia democrática dicen, cuando lo único urgente es juntar siglas para no desaparecer del todo, el mismo proyecto que ya fracasó se vuelve a vender con cinco puntos y mucha épica, más gasto, más impuestos y más discursos mientras el paro juvenil sigue disparado y la productividad estancada, Podemos y Sumar unidos no es regeneración, es puro instinto de supervivencia política tras años de prometer asaltar los cielos y acabar peleándose por los sillones.
#123 Tu argumento choca con la realidad económica: Trump sí ha pedido a las grandes petroleras que inviertan al menos 100.000 millones de dólares en Venezuela, pero jefes como el de ExxonMobil han dicho claramente que el país es “uninvertible” tal y como está ahora mismo, sin protecciones legales duraderas ni cambios significativos en el marco jurídico y comercial después de expropiaciones históricas y activos confiscados. Esa cautela no viene por las sanciones de ahora, sino por décadas de mala gestión, expropiaciones y falta de seguridad jurídica que han dejado la industria petrolera venezolana en ruinas y espantan el capital extranjero.
#2 Venezuela es “ininvertible” porque el socialismo chavista destrozó su base productiva y sus infraestructuras: nacionalizaciones y expropiaciones sin compensación, politización de PDVSA, expulsión de técnicos y décadas sin reinversión hicieron caer la producción de más de 3 millones de barriles diarios a mínimos históricos incluso antes de las sanciones; refinerías obsoletas, oleoductos deteriorados, inseguridad jurídica y un marco regulatorio cambiante espantan el capital, de ahí que hoy se pidan 100.000 millones solo para intentar reconstruir lo que el propio régimen arruinó.
#_1 Sonará precioso en tu cabeza, pero que negociara con esa basura y consiguiera encarcelarlos y convertir a su país en uno de los más seguros del mundo es lo mejor que le ha pasado al pueblo Salvadoreño en décadas.