Condenado a 72 años de cárcel por agresión sexual a mujeres vulnerables y convencerlas para ejercer la prostitución
La Audiencia Provincial de La Coruña ha condenado a 72 años de prisión a un hombre por captar a mujeres extranjeras vulnerables para que ejercieran la prostitución en un club de alterne que estaba montando en la localidad de Mesón do Vento, en el municipio coruñés de Ordes. Las atraía con falsos anuncios de trabajo que, a priori, nada tenían que ver con la prostitución, y se aprovechaba de ellas, drogándolas y agrediéndolas sexualmente.
Llegó a reclutar a una «multitud» de mujeres, según recoge la sentencia, que condena a este individuo, con antecedentes penales, a pasarse media vida en la cárcel. Los los abusos y agresiones a las mujeres han podido probarse, no solo porque, a juicio del tribunal, sus testimonios fueron «muy creíbles», sino también por la existencia de testigos y peritos que corroboran el infierno por el que este individuo hizo pasar a las víctimas. --> (Continúa en las siguientes notas) ->
A principios de 2023, el hombre ya tenía en obras el local que quería convertir en una barra americana. Publicó en páginas de internet anuncios ofertando trabajos de limpieza, que no eran otra cosa que una estrategia para captar a mujeres en situación irregular en España y en condiciones precarias. Cuando llegaban, trataba de convencerlas para que ejercieran la prostitución. En algunos casos, logró su propósito.
Droga para violarlas
No contento con ello, se aprovechó sexualmente de ellas. Y, según quedó acreditado en el juicio, al menos desde finales de marzo de ese mismo año empezó a drogarlas: utilizaba una sustancia que, mezclada con alcohol, dejaba a las mujeres desorientadas y les hacía perder la conciencia. Todo ello para agredirlas sexualmente.
Así ocurrió, por ejemplo, en el caso de Magdalena (nombre ficticio), una joven colombiana. Magdalena respondió a uno de esos anuncios de trabajo, supuestamente para tareas de limpieza y de obras en el futuro club de alterne. Cuando llegó, sin embargo, el acusado le enseñó fotos de chicas rodeadas de billetes. Y ya ese mismo día le echó algo en la bebida para drogarla. Acabó abusando sexualmente de ella.
Al día siguiente, la volvió a llamar para insistirle en que trabajara en el burdel. Le prometía que solo tendría que beber con los clientes, no prostituirse. Y le puso esa condición —que trabajara en el local— para devolverle el adelanto de dinero que ella y su hermano le habían entregado como anticipo por una habitación de hotel.
Obligadas a prostituirse
Pero todo era una farsa. Según quedó acreditado en el juicio, la víctima se vio obligada a subir con un cliente de unos 70 años. El acusado también la coaccionó para que mantuviera relaciones sexuales con un amigo suyo. Al día siguiente, cuando Magdalena quiso salir del club, no pudo hacerlo: estaba cerrado con llave y no había ni luz ni agua.
Su hermano, en su declaración como testigo ante el tribunal, explicó que en realidad no sabía lo que había ocurrido, pero que su hermana, horas después de salir del club, «casi no podía hablar, estaba mareada y tenía la cara herida». Ella le contó después lo sucedido, cuando ambos se presentaron en la comisaría para denunciarlo.
Ese era, a grandes rasgos, el modus operandi. Con Aida, nacida en la República Dominicana, contactó a principios de abril del mismo año. A ella le ofreció hacerle un contrato para trabajar como camarera, pero le dijo que necesitaba la firma de la madre, ya que era menor de edad. Fue a la madre a quien, en este caso, drogó y violó sobre la mesa de billar. También ella, como Magdalena, cuando intentó salir se encontró con que la puerta estaba cerrada con llave. Días después, el acusado le envió un vídeo de la agresión sexual.
La Audiencia Provincial le ha condenado a un total de 72 años de prisión, fruto de la suma de cinco delitos de agresión sexual —a alguna de las víctimas la violó en más de una ocasión— y dos delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual. También le condena a indemnizar a las víctimas por las secuelas y los daños psicológicos sufridos. Contra la sentencia aún cabe recurso.
@carademalo
>> La otra vez se llevó un strike y los admins prometieron que no volvería a pasar. Ha vuelto a ocurrir, y esta vez ni strike ni nada.
Añado, en una vida anterior ese mismo usuario fue baneado por reincidir en eso mismo.
1) pérdida del status "especial" y strike
2) BAN si reincide. @Imparsifal el temita es muy grave, manipular envíos ajenos aprovechándose del status va contra las normas desde 2005.
Los cambios en los envíos solo pueden producirse a petición del user, a no ser una falta ortográfica o similar y siempre avisando a "#0"
Cc @Eirene
@JohnnyPergamino Gente que no lee la noticia y se queda en el titular, siempre ha habido y siempre habrá. Si encima, el implicado es MAR, que ya lo ha hecho previamente (filtrar noticias), pues blanco y en botella.
@vazana@Zoidborg Lo desconozco. Quisiera dar por hecho que una profesional no pone su vida en peligro y desoye los llamamientos y consejos de las autoridades por voluntad propia, pero en los tiempos que corren, tampoco descarto nada.
@Zoidborg Lo raro es que en la foto no se vea a esta periodista caer por el barranco, teniendo en cuenta dónde la han puesto a hacer el directo. Ya hay que ser HDLGP.
@Ripio Dile al impresentable del doxeo que ni tengo el botón de marras, ni lo quiero, ni quiero ningún tipo de responsabilidad con la página. Ah, y que me olvide. Su persecución ya está reportada en @abuse.
Por lo demás pienso igual que tu con respecto al botón nuclear. @Eirene @Mangus
@obmultimedia banear IPs es algo totalmente inútil contra alguien que pretenda spammear. Cambiar de IP requiere de 3 segundos para cualquier inútil tecnológico.
La Audiencia Provincial de La Coruña ha condenado a 72 años de prisión a un hombre por captar a mujeres extranjeras vulnerables para que ejercieran la prostitución en un club de alterne que estaba montando en la localidad de Mesón do Vento, en el municipio coruñés de Ordes. Las atraía con falsos anuncios de trabajo que, a priori, nada tenían que ver con la prostitución, y se aprovechaba de ellas, drogándolas y agrediéndolas sexualmente.
Llegó a reclutar a una «multitud» de mujeres, según recoge la sentencia, que condena a este individuo, con antecedentes penales, a pasarse media vida en la cárcel. Los los abusos y agresiones a las mujeres han podido probarse, no solo porque, a juicio del tribunal, sus testimonios fueron «muy creíbles», sino también por la existencia de testigos y peritos que corroboran el infierno por el que este individuo hizo pasar a las víctimas. --> (Continúa en las siguientes notas) ->
Droga para violarlas
No contento con ello, se aprovechó sexualmente de ellas. Y, según quedó acreditado en el juicio, al menos desde finales de marzo de ese mismo año empezó a drogarlas: utilizaba una sustancia que, mezclada con alcohol, dejaba a las mujeres desorientadas y les hacía perder la conciencia. Todo ello para agredirlas sexualmente.
Así ocurrió, por ejemplo, en el caso de Magdalena (nombre ficticio), una joven colombiana. Magdalena respondió a uno de esos anuncios de trabajo, supuestamente para tareas de limpieza y de obras en el futuro club de alterne. Cuando llegó, sin embargo, el acusado le enseñó fotos de chicas rodeadas de billetes. Y ya ese mismo día le echó algo en la bebida para drogarla. Acabó abusando sexualmente de ella.
Obligadas a prostituirse
Pero todo era una farsa. Según quedó acreditado en el juicio, la víctima se vio obligada a subir con un cliente de unos 70 años. El acusado también la coaccionó para que mantuviera relaciones sexuales con un amigo suyo. Al día siguiente, cuando Magdalena quiso salir del club, no pudo hacerlo: estaba cerrado con llave y no había ni luz ni agua.
Su hermano, en su declaración como testigo ante el tribunal, explicó que en realidad no sabía lo que había ocurrido, pero que su hermana, horas después de salir del club, «casi no podía hablar, estaba mareada y tenía la cara herida». Ella le contó después lo sucedido, cuando ambos se presentaron en la comisaría para denunciarlo.
La Audiencia Provincial le ha condenado a un total de 72 años de prisión, fruto de la suma de cinco delitos de agresión sexual —a alguna de las víctimas la violó en más de una ocasión— y dos delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual. También le condena a indemnizar a las víctimas por las secuelas y los daños psicológicos sufridos. Contra la sentencia aún cabe recurso.
Fin.
>> La otra vez se llevó un strike y los admins prometieron que no volvería a pasar. Ha vuelto a ocurrir, y esta vez ni strike ni nada.
Añado, en una vida anterior ese mismo usuario fue baneado por reincidir en eso mismo.
1) pérdida del status "especial" y strike
2) BAN si reincide.
@Imparsifal el temita es muy grave, manipular envíos ajenos aprovechándose del status va contra las normas desde 2005.
Los cambios en los envíos solo pueden producirse a petición del user, a no ser una falta ortográfica o similar y siempre avisando a "#0"
Cc @Eirene
Por lo demás pienso igual que tu con respecto al botón nuclear.
@Eirene
@Mangus
Congresista: ¿Cuando conoció usted a Epstein?
Clinton: En una fiesta. Trump también estaba.
Y así todo el rato.
@PasaPollo
www.congreso.es/public_oficiales/L15/CONG/BOCG/A/BOCG-15-A-52-1.PDF