#_3 El gato que está libre en el medio es el gato montés y está perdiendo población a pasos agigantados. Ya ha desaparecido de muchas partes de la Península Ibérica.
#3 Tras ver tu foto de Pumares me entró la curiosidad de leer la crítica de Boyero sobre esta película y fui a buscarla esperando que la pusiera de ñordo para arriba, pero me he encontrado esto:
[...]
Y vuelvo a sentir un orgasmo anímico con la película más hermosa, compleja, agridulce, de la historia del cine. Y me sigo estremeciendo, aunque la haya visto doscientas veces, cuando Lemmon observa que el espejo de la mujer que ama está roto y que ella se siente aún peor que él. Con el retrato genial que hace Wilder de los poderosos y de sus víctimas, aunque ellos sean muy trepas. Ese señor, que algunos describieron como alguien que tenía cuchillas de afeitar en el cerebro y en la lengua, era tan sarcástico como secretamente romántico. Y vuelvo a sentir un orgasmo cuando, acompañada de una música maravillosa, la señorita Kubelik abandona la fiesta de Nochevieja con su amante y va corriendo al apartamento del patético señor Baxter. Y él le dice: “La amo”. Y ella le responde: “Siga jugando a las cartas”.
Y yo regreso feliz a la soledad de mi casa. Y me pongo El buscavidas. Y le cuento mis sensaciones al bebé Matías. Y duermo relajado. Y me repito: Qué grande es el cine. O sea, el que me gusta a mí.
#14 Sí, tiene muchos recursos interpretativos y domina una amplia variedad de registros, como cuando hace de Chuck Norris, o cuando interpreta a Chuck Norris e incluso cuando se pone en la piel de Chuck Norris.
Lo peor no es este cínico hijo de puta, sino los miles de imbéciles que lo jaleaban. Mismamente en Menéame había un montón de ellos pregonando las bondades del pacifista Trump. Poco nos pasa.