Van a conseguir (vamos a permitir) que ir al médico en la sanidad pública sea un ejercicio de imaginación. El siguiente paso será decir que el conserje está habilitado en primeros auxilios y cuenta con el carné manipulador de alimentos. Dos especialidades, dos.
La trazabilidad, es la siguiente: Los amigos de los amigos de Feijoo, actúan de mayoristas, luego los minoristas se concentran alrededor de las grandes ciudades, como la concejal de VOX de Parla. Posteriormente, el producto se intenta introducir en el maletero del vehículo de políticos de izquierda.
No creo que "chud" describa adecuadamente a Netanyahu o Ayuso, por ejemplo. Prefiero los apelativos tradicionales, fascistas, fachas o nazis. Como reflexionó uno de estos: " un vaso es un vaso y un plato es un plato".
Habrá que ir echando un ojo a las empresas contratistas, que lo mismo han aplicado un mantenimiento similar a la política del catéter reutilizable de la sanidad privada.
Ya faltan menos, pero todavía queda que Feijoo reconozca que su relación de años con el narco era algo más más que amistad, conocer quién era M. Rajoy, quién recibía cajas de puros sorpresa, y Aznar reconociendo sus mentiras ante crímenes. La rana madre ...
Difícilmente habría catéteres reutilizables sin los catetos útiles, de quienes tienen que estar partiéndose de risa Ayuso y los roba donaciones de catástrofes, Vox y sus cachorros.
Si sobre las vidas humanas piensa que "se iban a morir igual", si ha alimentado, premiado, defendido o ayudado a genocidas (pero luego se muestra preocupado exclusivamente por las vidas de los ciudadanos de países con mayores reservas de petróleo del mundo), si destroza todo lo público, excepto la parte que emplea en beneficio propio y para premiar a las clases más altas y empresas colaboradoras en "su" patrimonio, no es locura, es otra cosa. Sus perros también padecen lo mismo. Eso no se cura.
¡Venga, hombre! ¿No hay un Peinado de turno que pueda hacer? ¿Y la policía tampoco? Mientras se solucionan los trámites, no sé, hay que tirar de imaginación. Un saco de algo en el maletero, lavado de dinero, cuentas en paraísos fiscales...