Los ecosistemas se nos están yendo a la mierda con la sobreproliferación de la especie racista, se están convirtiendo en una plaga. Debería de intervenir seprona y activar actividades cinegéticas para controlar semejante infestación.
#2 Segurísimo que en el medievo lo que más calentaba era acomodar las comisuras de los labios bajo los huevos del obispo, del señorito ó del rey, porque las elecciones eran en invierno, concretamente en el invierno de mil quinientos y pico años después.