Desgraciadamente, las que están en guerra, desde hace siglos, son las mujeres "tradis" con las que se salen del tiesto, es decir, las femis o las antisistémicas.
Sin esas capullas hipócritas, que son las que realmente transmiten los valores a la progenie, el machirulismo seguiría existiendo, (el grado de primitivismo cavernario de algunos especímenes está irremediablemente condicionado por sus salvajes tendencias genéticas) pero sería una proporción minoritaria.
Solo hay que sondear la psique de las latinas sudamericanas, especialmente las que profesan religión evangélica, y te darás cuenta que el arrasamiento absoluto de cualquier pensamiento que implique los mismos derechos sexuales y económicos en una mujer es una utopía inalcanzable.
En otras palabras, muchas de estas mujeres florero, orgullosas de serlo, están tremendamente satisfechas del número de tías que se follan sus nenes, porque ellos son muy machos, pero como la hija saque los pies del tiesto, poco menos que es un pendón desorejado y la pueden echar a patadas a la calle.
Sin esas capullas hipócritas, que son las que realmente transmiten los valores a la progenie, el machirulismo seguiría existiendo, (el grado de primitivismo cavernario de algunos especímenes está irremediablemente condicionado por sus salvajes tendencias genéticas) pero sería una proporción minoritaria.
Solo hay que sondear la psique de las latinas sudamericanas, especialmente las que profesan religión evangélica, y te darás cuenta que el arrasamiento absoluto de cualquier pensamiento que implique los mismos derechos sexuales y económicos en una mujer es una utopía inalcanzable.
En otras palabras, muchas de estas mujeres florero, orgullosas de serlo, están tremendamente satisfechas del número de tías que se follan sus nenes, porque ellos son muy machos, pero como la hija saque los pies del tiesto, poco menos que es un pendón desorejado y la pueden echar a patadas a la calle.