#3 sinceramente, al humorista y a todos los demás nos dio una valiosa lección sobre la vida: No se discute con nazis.
En serio ¿Qué esperaba? ¿Darle un zasca? ¿Que el nazi admitiese humildemente su inferioridad dialéctica? ¿Que el nazi reconociese que estaba equivocado?
Otro tema es que lo hubieran hecho unos d Bildu. Entonces van directamente a la trena sin pasar por la casilla de salida, pero estos tienen fachapass del bueno.
Les pusieron denuncias falsas de todos los tipos, incluyendo agresiones y narcotráfico, lawfare, hostigamiento personal 24*7, difamación exhaustiva en todos los medios y a todas horas, hasta condicionar a la gente como perros pavlovianos y conseguir que la peña se pusiera de mala ostia solo con oír sus nombres... Pero se hundieron ellos solitos porque no hicieron suficiente autocrítica, los muy pringaos.
Y encima va el otro y se compra una casa... ¡¡¡Una casa!!! Y la paga con su dinero.
Hay mucho Capitan Aposteriori que viene, deja el comentario y se va. Que si, que hemos sido hipócritas.
Como apunta #10, todo eso ya estaba en los primeros minutos del discurso. Que está muy bien señalar errores del pasado, pero habrá que empezar a pensar en soluciones para el futuro.