#9 Pues te doy la razón. Yo he vivido en León, en Asturias y en Valencia, en una familia "aficionada" y, habitualmente, los desaprensivos son de "clase popular", lo que no quita que los haya más "de lujo" según donde y cuándo. El respeto por la naturaleza y por el supuesto objetivo de la operación es CERO, los borrachos con escopeta son legión y todas las normas (tanto leyes como de propia decencia humana) se saltan alegremente o con la connivencia del grupo. Muchos ni siquiera son conscientes porque lo han mamado. NO ES EXCUSA.
¿Alguien más se siente moralmente confundido? No puedo más que alegrarme de que los intereses “secundarios” de USrael nos hayan librado de este y del venezolano, pero me da miedo de que su siguiente objetivo ya no sea tan claramente execrable y ya no haya quien les pare los pies. Mas aún cuando lo más parecido que se me ocurre a Jamenei, en cuanto a desprecio por la humanidad más básica, son Netanyahu y Trump.
#58 Ya le he dicho que yo no creo que sea un robo. Lo que es un robo son los derechos de autor tal y como están planteados.
Sobre su último párrafo, si gusta de leer mi comentario, le puse un ejemplo literario. Y en cuanto a la música me vienen a la cabeza ejemplos de Pixies o Ruben Blades, por ejemplo. Los escultores sólo trabajan por encargo, el cine ha dejado de luchar contra la piratería hace años cuando se dio cuenta de que no les suponía ninguna pérdida económica, la industria musical poco a poco sigue sus pasos. No creo que Miyazaki duerma peor si sabe que la gente admira tanto su trabajo que quiere tener la foto de su gato “ghiblizada”…
Bueno, vaya batiburrillo de ideas…
La IA llegó para quedarse. Cuanto antes nos sumerjamos en este mundo nuevo, menos traumático será el cambio.
#12 Yo discrepo completamente. La idea de que el autor es dueño de su creación es un mecansimo muy reciente del capitalismo para controlar la producción creativa de la humanidad. Si el autor no quiere formar parte de eso, que no se lo enseñe a nadie. Con eso no quiero decir que no puedan ganar dinero. Por ejemplo, si ahora Patrick Rothfuss dice que entre sus seguidores le damos un par de millones de euros y él escribe el "otro" libro, le transfiero mi parte esta tarde, y me da igual que alguien que no lo ha pagado lo lea (y seguro que a Patrick también).
Ingenios inventados por los empresarios y sus lacayos abogados para robarle a la humanidad su acervo.
Pero ¡ay! en el año 2024 de la Cuarta Edad, los estadounidenses cavaron tan hondo que despertaron al Daño de Biden, un balrog de Morgoth que se había refugiado en los pasajes más hondos después de huir tras la derrota de su amo en la Primera Edad.