Y que los que se indignan porque esta mujer ha decidido irse con su Dios a otra parte sean los mismos que disfrutaban con los fusilamientos antes y ahora con todas las guerras...
Tratamiento: No tiene una cura farmacológica, pero tiende a disminuir cuando la persona pierde el poder, y puede mitigarse con "baños de humildad" y autoconciencia.