Las licencias del taxi deberían ser concesiones administrativas nominales (pagando cierto canon anual), cuando la persona se retira se devuelve al ayuntamiento y se le asigna a la siguiente persona en la lista de espera, no se deberían poder vender, heredar ni hacer chanchullo alguno con ella como que alguien conduzca para el titular. Así se acabaría con la especulación de un plumazo.