Aquí al final los trabajadores son meras mulas de dinero que va del empresario al casero, y todo lo que suban de sueldo acabará tirado ahí. Si no encuentran trabajadores porque no tienen donde vivir ya saben a quien tienen que mirar y quejarse.
No llegué a ver muchas, al contrario, pero siempre recordaré y recomendaré la charla de Sir Ken Robinson "¿Las escuelas matan la creatividad?". Acaba con el público aplaudiendo en pie.