#138 cuando yo era cría cría, los juegos eran absolutas fantasías de poder del que difícilmente ibas a tocar en la vida real. Pegarle tiros a nazis, a zombies, a zombies nazis. Correr a toda hostia por verdes colinas. Saltarle encima a tortugas.
Cuando tú eras crío, los juegos eran absolutas fantasías de poder del que difícilmente ibas a tocar en la vida real. Tener una casa en propiedad, decorarla a tu gusto, permitirte un cuarto de juegos para tus hijos…
#34 el simple concepto lo veo un poco ridículo. "Oh, puedo jugar exactamente a lo que yo quiera, viviendo en mi mundo de piruleta".
Lo divertido de jugar, leer, ver cine, ver series es siempre la parte social. No digo que todos los juegos tengan que ser cooperativos o multijugador —diosa me libre— pero los mejores momentos que recuerdo de mi época jugona es reunirme con otras frikis y hablar sobre lo que hemos jugado, cómo hemos resuelto cierto puzzle o qué recuerdos nos trae nosequé música.
Lo mismo con el fútbol, el cine, las series. ¿Con quién vas a hablar de la película que viste que estaba hecha exclusivamente para ti? ¿Si una película está hecha contigo en mente, te va a volar la cabeza en algún momento? ¿Qué estamos buscando, una sociedad tan atomizada que ni siquiera podamos hablar de qué pasaje te sorprendió de un libro?
#91 en casa ponemos el tendedero en el salón. Yo las llevo a secar a la lavandería de monedas porque no tengo la suficiente ropa como para estar esperándonoslo dos días.
#1 de hecho, los tendederos deberían estar TODOS en zona interior. El tema de la estética es ridiculo —me encanta hacer fotos de esas calles llenas de ropa— pero poner tendederos orientados a según que calles, para que la ropa limpia se acabe empapando de humo de coches…
#23 la diferencia es que los campos de caravanas no son tantos ni tan grandes como los de allí. Tengo una amiga aquí en Madrid viviendo en una caravana con su novia, y está en las afueras. Tengo una docena de amigas en EEUU viviendo en caravanas o en sus coches, y recuerdo conocer a una en particular que vivía en su caravana pero en plan roadtrip continuo. Estando en Illinois nos trajo porros preliados de California.
#40 el asunto es que yo no conozco a ninguno como el que dice #25. Activista Y enamorade de su cultura, sin ambages. Conozco bastantes personas judías, activistas en contra del sionismo, pero no están precisamente flipando con la cultura judía general.
#20 yo he vivido casi todo el tiempo en España, y el "qué tan" como decía #7 nunca ha sido muy común por Andalucía, por ejemplo. El "cómo de" lo he escuchado muchísimo más.
Ambas formas son correctas, pero su uso depende del registro (formal vs. coloquial) y del país. Resumen práctico:
Cuán:
Registro más formal o escrito. Más frecuente en España y en contextos literarios o técnicos.
Se usa con adjetivos o adverbios: «¿Cuán larga es la película?» «No sabía cuán lejos estaba.»
Suena más elegante; en el habla coloquial tiende a ser menos frecuente.
Qué tan:
Muy común en el habla coloquial de América Latina y aceptable en registro informal.
Se usa con adjetivos o adverbios: «¿Qué tan larga es la película?» «¿Qué tan lejos queda el pueblo?»
Más natural en preguntas orales y en contextos informales