En el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que se celebra este jueves, la historia de Elsa González pone voz a la realidad que viven muchas familias. Elsa tiene cinco años y un trastorno del espectro autista (TEA) en grado 2. Su madre, Laura Bautista, recuerda perfectamente el momento del diagnóstico, cuando su hija tenía apenas 20 meses: «Fue como un chorro de agua fría». A partir de ahí, todo cambió. También la forma de entender la vida. «Antes le dabas importancia a cosas insignificantes que creías que eran las más importantes.
|
etiquetas: salud , autismo , hijos
Laura bAUTISTA, tiene una hija AUTISTA.
Mira que hay casos, mira que merecen nuestro apoyo; ¿ No había otro ejemplo?
O la IA se ha hecho la picha un lío