Desde 2018, Estados Unidos ha endurecido sus leyes para impedir que sus rivales inviertan en sus sectores estratégicos, bloqueando inversiones en todo, desde semiconductores hasta telecomunicaciones. Pero las normas no siempre fueron tan estrictas. En 2016, Jeff Stein, un veterano periodista que cubría los servicios de inteligencia estadounidense, recibió una alerta: una pequeña aseguradora especializada en seguros de responsabilidad civil para agentes del FBI y la CIA había sido vendida a una entidad china.
|
etiquetas: china , empresas , occidente