Las pesquisas han permitido corroborar que las familias de los niños pagaban hasta 10.000 dólares, en algunos casos, para que los niños viajasen desde Somalia hasta Europa con un adulto, que no sólo los acompañaba, sino que les facilitaba pasaportes, teléfonos móviles y tarjetas bancarias. Los documentos entregados eran originales, pero pertenecían a otra persona con rasgos físicos similares para evitar levantar sospechas. Además, utilizaban documentos de identidad de países nórdicos, como Suecia o Finlandia, para eludir los controles...
|
etiquetas: barcelona , somalia , inmigración