En los cuarenta, en Orán, exiliados republicanos españoles y la OSS (germen de la CIA) diseñaron la Operación Banana, parte del plan Backbone, cuyo objetivo era preparar un desembarco aliado en el sur de España y provocar la caída de Franco. Más de 250 combatientes fueron reclutados para infiltrarse, activar a la guerrilla y facilitar la invasión. El proyecto se desmoronó cuando los aliados abandonaron la idea por temor al comunismo y por la retirada británica, que filtró información al régimen franquista. La red fue desmantelada con dureza