El fuerte viento que sopla este sábado en la comarca del Alt Empordà (Girona), con rachas que rondan los 150 kilómetros por hora, ha derribado la inmensa bola que protege el radar de vigilancia aérea del Acuartelamiento Aéreo de Roses y Escuadrón de Vigilancia Aérea Nº 4 (EVA4).