El ayatolá Naser Makarem Shirazi emitió una fatwa para la yihad contra Estados Unidos e Israel y dijo que la venganza era “el deber religioso de todos los musulmanes en el mundo para que el mal de estos criminales sea erradicado de la Tierra”. El ayatolá Hossein Noori Hamedani emitió anteriormente una fatwa escrita declarando que la venganza era una obligación. Él escribió: “Es obligatorio para todos los musulmanes vengar la sangre de su líder martirizado de los perpetradores de este crimen”.