“Estamos frente a un cambio en la estructura poblacional muy importante, con familias más chicas; con menos nietos, pero más abuelos; con una prolongación de la expectativa de vida que genera más requerimientos de salud por más tiempo, y una compresión de la cantidad de muertes en pocos años porque la gente vive más. La Argentina no va a crecer mucho más en cantidad de habitantes, llegará a los 50 millones y después va a retroceder. Pero sí está cambiando fuerte en su composición demográfica porque es cada vez estructuralmente más vieja”.