Las autoridades Ucranianas insisten a diario en que, para batir a Rusia, necesitan más artillería, y fuera del cachondeo ese de que han vendido dos unidades del Caesar francés a las milicias de Lugansk, que no sabemos si es cierto o no, pero tiene pinta de bulo, lo cierto es que Occidente está enviando este tipo de armamento al ejército ucraniano.
La cuestión es que ya hay muchas voces preguntándose hasta qué punto es una idea acertada, y no sólo por aquello de que se puede alargar inútilmente la guerra, y otras consideraciones éticas, sino porque, vendidas o no, es obvio que varias unidades de armas occidentales de todo tipo están, sin duda, siendo analizadas ya en Rusia, y esto va a servir para que la industria militar rusa avance décadas en pocos meses, a fuerza de robar tecnología.
Me mandaron hace tiempo un vídeo en el que salía un oficial ruso, con cara divertida y un Manpad británico en la mano, diciendo que a Rusia le hubiese costado tres películas de espías conseguir uno como ese, y él lo había encontrado en una zanja. Sin duda el vídeo tenía mucho de propaganda y mucho de esa retranca rusa que hace destacar a su literatura, pero también tiene una parte innegable de verdad, que a lo mejor nos debería hacer reflexionar.
Esos son los riesgos, vale. ¿Y qué podemos decir de la eficacia?
Dicen por ahí, que un Caesar u otras piezas artilleras de esa calidad y alcance, pueden costar entre siete y ocho millones de dólares por unidad. Bueno. Si mandamos 500, eso ronda los 4000 millones de dólares, para que sólo llegue una parte, porque obviamente, alguno será destruido por el camino. Si suponemos que llegan 450, que es ser optimista, ¿qué demonios hacemos con 450 cañones en un frente de 675 Km?
¿Alguien ha medido el frente?
Ya no se trata de si conviene ayudar o no. Se trata de que, si de veras se desean enviar armas con intención de que sirvan para algo, tiene que ser al menos cinco o diez veces lo que se está mandando, con los riesgos y costes que eso implica.
Lo contrario es como ayudar a la marina de un país amigo mandándoles medio barco y tres cuartos de submarino.
Hacer que hacemos.

Hay errores que te hacen pensar que el periodismo en España es una causa perdida. Hoy tenemos en El Mundo nada menos que a un subdirector y responsable de información económica publicando que la renta per cápita de España ¡no supera el 0,83% de la media de la zona euro!. Se podría pensar que es una errata puntual y se le ha colado un cero, pero el error se repite en varias ocasiones y con distintos porcentajes a lo largo de todo el artículo. Ya ni se entiendo algo tan básico como que significa un porcentaje.
Cuando leí la sentencia de La Manada, recordé una vieja conversación que tuve con un compañero de clase sobre la violencia de género. Ambos éramos bichos raros (yo lo sigo siendo libre y voluntariamente) y comentábamos el asesinato de una chica murciana por su pareja. El me respondió que las mujeres que se lían con cafres "en lugar de hombres como nosotros" no deberían tener protección policial, pues saben dónde se meten y deben asumir las consecuencias.
El rencor hablaba por su boca. Todas las chicas que no habían querido estar con el, le habían generado una clara misoginia. Es uno de los problemas del machismo: a los prejuicios irracionales se suman pasiones especialmente intensas. Pasiones que nacen del deseo de tener a la mujer, y además en la forma que el hombre considera adecuada.
Independientemente de que quienes los asumen se den cuenta o no, los ideólogos de los prejuicios suelen crearlos buscando dinero o poder. Odio a los inmigrantes para crear un chivo expiatorio sobre el que proyectar la frustración popular, dejándoles además desamparados para que los grandes empresarios les exploten a placer. Odio religioso para justificar guerras de dominación. Y...odio a las mujeres libres para dar vía libre al uso descarnado de una parte de la población que, para los hombres heterosexuales, es singularmente deseada y genera unas pasiones difícilmente igualables.
Parece increíble que a día de hoy debamos seguir defendiendo que toda mujer es libre para vestirse, casarse, divorciarse, tener sexo, construir su vida...de la forma que desee. No hay peor crimen que imponer canones de comportamiento a seres únicos. Con las mujeres se ha hecho especialmente, y además estableciendo un canon incompatible con la dignidad humana, pues sus pilares han sido la sumisión y la renuncia. Se ha pretendido transformar a personas en animales de compañía.
Partiendo de la verdad universal de que toda persona es dueña de su ser y su vida, solo hay una opción legítima cuando te ofenda de una forma insalvable que una mujer no quiera actuar como tú deseas: déjale en paz y apártate de ella. Ninguna conducta suya, por inmoral errónea o injusta que te parezca, puede servir como excusa para que violes ninguno de sus derechos, desde su libertad a su integridad sexual.
Hay un ejemplo especialmente claro para los que justifican el acoso o la violencia sexual hacia las chicas que se visten de una cierta forma o que actúan como "calientapollas". Si yo tengo una obra de arte, soy libre de caminar con ella por la calle sin que nadie me la toque sin mi permiso o me la robe. Y en este caso no estamos hablando de objetos, sino de personas. Así que con más razón.
Hay algo que me está preocupando estos días. Sobre todo, me preocupa que nadie parezca preocuparse por ello.
Veréis, llevamos una semana de confinamiento y el suministro de comida lo damos por supuesto. Podemos salir al supermercado y comprar los alimentos que necesitemos.
Sin embargo, parece que nadie se está preocupando en exceso por quién produce esos alimentos y dónde se producen.
Ahora mismo estamos en un momento crítico. Desde hace unas semanas estamos en temporada de siembra: patatas, pimientos, tomates y otros alimentos que se consumen en los próximos meses o el próximo año deben plantarse ahora mismo. En algunos casos, ya se está haciendo con retraso. Y en otros, es ya tarde.
Recuerdo ahora a toda esa gente que al hablar de la España vaciada se decía que no era eficiente o ecológico, que la población debía concentrarse en las ciudades o que era absurdo dedicar recursos a toda esa vasta extensión de terreno a la que a veces se llama de una forma un tanto despectiva "el campo".
Por otra parte, mucha de nuestra comida procede del exterior. ¿Qué pasará cuando la actual crisis les alcance a ellos también? Es previsible que tengamos problemas con los suministros para los meses venideros si las zonas de producción entran en confinamiento, colapso sanitario o si hay restricciones al tráfico de mercancías alimentarias.
Creo que es urgente poner en marcha medidas para reforzar la producción agraria. Creo que nos jugamos mucho y que sería importante recuperar buena parte de nuestra independencia alimentaria.
De momento lo único que he visto por ahí es que la Consellería de Medio Rural (Xunta de Galicia) permite realizar las labores del campo, incluso a gente que tiene fincas pero no vive de ellas, manteniendo las debidas precauciones y siempre y cuando el Gobierno no decida lo contrario.
Pero es insuficiente. Seguramente necesitaremos más que eso y necesitaremos fórmulas ingeniosas para permitir la producción alimentaria que necesita el país.
Tal vez el aislamiento de comarcas agrícolas o ganaderas donde no haya casos de coronavirus (haciendo pasar el test al 100% de sus poblaciones) podría ayudar a paliar un previsible declive de la producción de alimentos.
¿Qué pensáis?
En un Consejo de Ministros, Gómez de Llano, ministro de Hacienda de Franco, le dijo al dictador que Berlanga era comunista. Franco le contestó, cortante: “Berlanga no es comunista, es algo peor, es un mal español”.
Jamás he conseguido explicarme cómo pudo el director valenciano sacar adelante tantísimas películas, ni aún con esa inteligencia apabullante que él y Azcona utilizaban a modo de calzador infalible para hacerlas pasar a través de los poquísimos resquicios que dejaba la implacable censura franquista.
El caso de El Verdugo es algo extraordinario. ¿Cómo pudo una película tan sumamente cáustica, honesta y, ante todo, destructiva para con el régimen, salir a la luz y no solo eso, sino llegar a concursar en el Festival de Berlín para erigirse como ganadora absoluta del Oso?

Mark Cousins, afamado crítico y creador del que es, probablemente, el más excelso y completo documental sobre la historia del cine (The story of film, ver en Filmin) dijo de la famosa secuencia en la que se lleva a un tipo a rastras hacia el patíbulo, que es, probablemente, “la mejor escena jamás realizada en la historia del cine”.
Esa escena fue, precisamente, mi primer contacto con Berlanga. La vi un verano, en la playa, siendo adolescente y me dejó completamente en shock. Una dependencia carcelaria, fría y desolada, en la que coinciden dos víctimas, el reo y el verdugo, ambos rodeados de grupos que les encaminan a una puerta de salida sin retorno posible, real o metafórico según los casos. La víctima, que sabe que va a morir, claro, avanza entre el desmayo y la negación, pero sabiendo de lo irremediable de su condición. Se medio desmaya, se niega a avanzar, casi vomita, los guardias se ven obligados a arrastrarla hacia su final. Ese sombrero que se cae y se queda como flotando en la nada, en un plano completamente vacío, hasta que llega alguien y lo coge. La engañosa inocencia de ese objeto en mitad de la nada.
Pero he aquí la magia de El Verdugo, porque la situación, enormemente trágica, no pierde en ningún momento su parte humorística, coçn esa mescolanza de voces y diálogos entrecortados, tan de Azcona, que transforman el drama, la negrura infinita de una España muerta, en una comedia sí, pero en una comedia que te rompe de arriba abajo cuando la puerta se cierra y te inunda el silencio.
No hay nada más berlanguiano que esa secuencia de un minuto, tampoco hay nada más español.
Y cuál fue mi sorpresa cuando, una década después, vi la película por primera vez y descubrí que la persona que avanzaba tranquila era la víctima y la que se negaba a su destino y tiene que ser arrastrada por los dos guardias es el verdugo. Colapsado ante mi total necedad, entendí muchísimas cosas: el poder de la escritura, el cómo una leve sustitución puede suponer la diferencia entre lo absolutamente inolvidable y la mera anécdota, pero sobre todo, en ese momento descubrí la valía de la dupla Berlanga/Azcona y cómo frente al hambre, la estrechez de miras, el dolor, la pobreza, el miedo, la censura y un país paleto, romo y sin porvenir, el talento puede sobrevivir y crecer con más brillantez que frente a la complacencia, la calma, la placidez y la bonanza.
Así que la víctima avanzaba tranquila y digna hacia su destino y era el verdugo el que no podía soportar las consecuencias que él mismo había elegido. Joder...aquello me partió en dos.
España siempre ha sido berlanguiana, incluso antes de que Berlanga existiese y por eso esta escena está basada en un hecho real de nuestra España, protagonizado por un verdugo que, en Valencia, se negó a hacer su trabajo al enterarse de que la condenada al garrote vil era una mujer. El susodicho necesitó de 2 inyecciones con calmantes para cumplir con su deber. Berlanga escribió la escena, pero no encontró el momento ni la inspiración para añadirle una hora y media. Años después, ayudado por Azcona, la convierte en una película extraordinaria que se estrena a principios de los 60 en una España que seguía encerrada en un ultracatolicismo pegajoso y transversal que travestía cada minúscula traza de disrupción y creatividad en un conato de rebelión imperdonable..
El verdugo es, sin duda, una crítica a la pena de muerte, no hay que ser muy lince para descubrir eso, pero como el propio Berlanga explica, eso no es lo más importante, hay una cuestión que esta película pone delante del espectador de una forma poderosísima, implacable y dolorosa y que alcanza su culmen en esa escena en la que el verdugo es llamado a la ejecución mientras se toma un café y comienza la fase de negación, cuestionando al guardia “¿pero no iba a llegar el indulto?”.
Es el problema de la libertad humana, el cómo aplazamos la lucha frente a todo lo que sabemos que está mal, todo lo injusto, por una pequeña parcela de bienestar. El verdugo, que ha vivido todo el tiempo sin tener que cumplir con el negro destino, tranquilo, en casa y apartado del horror, de pronto descubre que lo que era un chollo es el trabajo más terrible que uno deba realizar. Hay aquí un poderosísimo simbolismo que trasciende al propio personaje y que escupe en la cara de millones de españoles que viven atrapados en una dictadura, si no están vendiendo su libertad, su dignidad, su raquítico porvernir, por unas trazas de casposa, oscura, precaria, engañosa e indigna tranquilidad.
Dice Berlanga de El Verdugo: “Dentro de esa película, no está implícito pero está explícito, el enorme peligro de decir sí”. El enorme peligro de conformarse, de no meterse en problemas, de pensar que la tragedia, aun sabiendo que está afectando a otros, en mi país, incluso en mi ciudad, nunca me rozará. O como dijo Fernando Fernán Gómez sobre esta obra magna: “Esa actitud tan sumamente española de creer que la vida es un camino de rosas y espinas pero eso sí, las espinas, que se las coma otro”.
La guinda es Pepe Isbert, que, en un papel antológico, representa también a la otra España, que Berlanga, de forma extraordinaria, logra igualar a su opuesta, pues si el verdugo joven vende su dignidad por el confort y de pronto se encuentra con el miedo a matar, el verdugo viejo afirma que “solo se pasa mal la primera vez” y luego vende su dignidad al confort de practicar un trabajo inhumano, que es "solo trabajo", sí, pero que no es otro que matar.

Los que se conformaron y no hicieron nada y los que se conformaron y lo hicieron todo. Imposible resumirlo mejor. Jamás nadie hizo un retrato mejor de un país que no ha cambiado ni un ápice, porque lo berlanguiano, no solo existió antes de Berlanga, lo berlanguiano sigue y seguirá existiendo después de Berlanga.

Enlace a la resolución original: undocs.org/es/A/RES/74/136

Tres gráficos peculiares publicados en Actualidad Económica, el suplemento económico de El Mundo. En los primeros nos dicen que están mostrando una correlación, pero a la vista de los datos y sin poner cuanto es R^2, podrían haber marcado esas rectas o casi cualquier otra. En el tercero no dicen que es un porcentaje que muestra la variación de la desigualdad, pero ¿de verdad hay un estudio económico sobre sueldos que permita apreciar una variación de 0,0008%?. Eso supone poder apreciar una variación de menos de 1 en 100.000.
Por cuestiones profesionales, familiares y académicas me paso la vida rodeada de investigadores científicos en el trabajo, las fiestas y las sidras cuando vuelvo a España. Por mi propia educación tuve que formarme en investigación científica cuando hice el doctorado, entre España y el Reino Unido. Allí empecé a familiarizarme con algo que, aunque al explicarlo resulta tan obvio, en España nunca me atrevía a mencionarlo mientras que en Cambridge era una realidad aplastante e incuestionable:
La clasificación entre "ciencias" y "letras" oficiosa del sistema educativo franquista, no existe más allá de lo coloquial y, si la usamos fuera de España, la gente entiende otras cosas que no son las que nosotros tratamos de decir.
Dicho de otro modo, la investigación científica es una actividad que se aplica a diferentes áreas y que debe tener los mismos mecanismos y principios, se aplique a lo que se aplique.
Hablemos de Ciencias Formales, Ciencias Naturales, Ciencias Humanas o Ciencias Sociales, el Racionalismo y el Empirismo son los dos pilares que sostienen a todas, y es lo que las separa se todo lo que no es un pensamiento científico. Dicho de otro modo: la mente de un investigador científico que tenga como objeto el estudio de la estratosfera, o el que estudie fenómenos humanos como la música, deben de funcionar de acuerdo a los mismos principios intelectuales y el mismo método científico.
Eso, en el Reino Unido es una obviedad, en mi universidad en España, una locura.
Claro que, tal vez por eso, los departamentos de la Facultad de Músicología donde estudié en España no tenían un euro, y los del otro país reciben millones de libras cada año para sus proyectos de investigación ya que son enormemente productivos, rentables y prestigiosos.
Anécdota: en una fiesta en Cambridge se rieron de mi porque no sabía que la Medicina es una Ciencia Humana (ya que tiene como objeto al ser humano, y eso es lo que define a las Ciencias Humanas); en España, sucedería lo mismo por dar la definición correcta, no la erronea.
Me recuerda a cuando uno va a pedir un "White label" en una fiesta: si pronuncio "güite label", en español, soy una gañana; si lo pronuncio correctamente en inglés (como "Güait leibol"), soy una snob y una gilipollas; tengo que decir una palabra bien y otra mal ("güait label") para que la gente esté a gusto, aceptando ese error colectivo porque así somos todo un poco tontos en manada.
Pero se supone que un investigador científico, en su trabajo, no tiene que equivocarse "un poco" para que la manada esté a gusto, y decir burradas conformistas.
Estos días se ha producido bastante revuelo en el parlamento autonómico murciano porque el PSOE ha votado en contra de una moción del PP que proponía imponer en toda España una asignatura (que se impartiría en la ESO) sobre enseñanza de la Constitución Española www.murcia.com/region/noticias/2024/12/03-el-psoe-se-opone-a-que-los-a Dicha asignatura, desde hace un curso, ya se imparte en los institutos murcianos.
Sinceramente, no me ilusiona una asignatura sobre enseñanza de la Constitución configurada por el PP ¿Por qué? Por adoctrinadora. Adoctrinar es predicar una visión ideológica o religiosa en las aulas sin dar espacio para el análisis y debate de visiones alternativas. Por eso los colegios del Opus son ejemplo de adoctrinamiento, mientras que en las universidades públicas es difícil que se adoctrine, pues conviven profesores de diverso pensamiento que mostrarán al alumnado las distintas perspectivas sobre la realidad (lo ideal es que el profesor, aun expresando sus puntos de vista, fomente el debate sobre otros alternativos, pero incluso si no lo hiciera es seguro que otro compañero suyo con ideología diferente lo hará).
Una vez alguien me dijo que yo adoctrinaba por defender la república como mejor forma de Estado. Yo le repliqué ¿Y los profesores que alaban a Campechano en clase no adoctrinan? Y me soltó, con todo su morro, que eso era defender las instituciones. Es el curioso concepto de adoctrinamiento que tiene gran parte de la derecha: si defiendes lo establecido (que obviamente se basa en una opción ideológica conservadora) no adoctrinas, sino que te limitas a algo así como explicar el orden natural de las cosas. Como si no hubiese otras formas de organizar el Estado y regular los derechos ciudadanos en otras partes del mundo (sin ir más lejos, entre muchos de nuestros vecinos europeos) más acordes con la democracia real y la justicia social que, como mínimo, merecen ser escuchadas al mismo nivel que las vigentes en España. De ahí mis temores a que una asignatura sobre la Constitución impulsada por el PP sea puro adoctrinamiento para crear futuros ciudadanos sumisos, complacientes e inconscientes de sus derechos.
No obstante, sí que me parece fundamental establecer una asignatura de formación jurídica básica que, al menos, se dé en 3º y 4º de la ESO, y que tenga por objeto informar a cada ciudadano de sus derechos y los resortes para ejercerlos en los ámbitos más relevantes de su vida: el laboral, el de relaciones con las administraciones públicas y ejercicio de sus derechos políticos, y el familiar-afectivo sexual. Por ejemplo, el grueso de los abusos laborales se producen porque los trabajadores no conocen sus derechos frente al empresario o las armas que tienen para hacerlos efectivos (por ejemplo, desconocer qué es un convenio colectivo y su primacía sobre las condiciones "pactadas" individualmente con el empresario, o no saber que puedes grabar a tu jefe sin su consentimiento para acreditar que has hecho horas extras o que te acosa laboralmente).
Yo dividiría la asignatura en 4 bloques:
-Derechos fundamentales y otros derechos plasmados en la Constitución. Contenido y vías para ejercerlos y reclamarlos cuando no son respetados.
-Derecho del Trabajo. Derechos laborales básicos (jornada, salario, prevención de riesgos laborales...). Cómo saber el convenio colectivo que se te aplica y entender su contenido. Cómo enfrentarte a los incumplimientos empresariales en materia laboral: vías para denunciarlo y trucos para obtener pruebas.
-Derecho Administrativo: Derechos del administrado frente a las distintas administraciones públicas y concepto de interesado en un procedimiento administrativo. Obligaciones de las administraciones públicas. Transparencia y formas para obligar a la Administración que comparta contigo datos relevantes para tus intereses legítimos. Vías para exigir a las administraciones públicas el cumplimiento de sus obligaciones.
-Derechos en el ámbito familiar y afectivo-sexual. Derechos de los hijos frente a los padres. Derechos de los cónyuges y en el ámbito de la pareja. No discriminación por razón de sexo y libertad sexual. Vías para hacer valer tus derechos.
Desde mi punto de vista, conocer estos conceptos es mucho más útil y contribuye a lograr una sociedad mejor infinitamente más que saberse los principales ríos de España. Y sería perfectamente factible enseñarlos porque, a diferencia de lo que a veces se intenta hacer ver, el Derecho es mucho más sencillo de lo que parece.
¿Quién no se ha encontrado alguna oferta laboral con requisitos imposibles de cumplir? En ocasiones nos encontramos joyas que piden años de experiencia laboral a recién licenciados, en las cuales el trabajador debería empezar a compaginar el instituto y el trabajo para tener la experiencia requerida al acabar los estudios superiores.
Algunas de ellas son para filtrar. No sería la primera vez que se piden idiomas (francés, alemán, italiano...) para un puesto en el que nunca harán falta, pero sirve para filtrar los candidatos.
Otras filtran "por arriba", ocultando un texto que debería decir "buscamos a una persona que sepa hacer el trabajo pero tenga la mínima cualificación". Ni hablaré de estos.
¿Qué esconde un mercado laboral con estas ofertas de trabajo? Unos sueldos ajustados al máximo, a veces incluso por debajo de lo que pone el papel, con los cuales no es rentable formar a un trabajador. Por eso se piden formados y con experiencia, para ponerse a currar al 100% al llegar y que cuando se queme y se vaya (o lo liquiden) su sustituto sigua el mismo camino.
Por supuesto esto está abocado al fracaso. Dependes de un mercado laboral que no se preocupa de formar a la gente que necesita, y esto nos lleva a tener un montón de trabajadores formados para trabajos que nunca van a desempeñar. A la postre se acaban reciclando o encontrando algún trabajo no cualificado que les permita pagar las facturas.
¿Y los puestos de trabajo? Cubiertos, por supuesto; por personas que se preocupan entre cero y nada de su desempeño y dependen de personal responsable (demasiado responsable) que haga su trabajo por ellos. Conseguimos siempre sacar el trabajo a base de fuerza bruta y horas extra no remuneradas que nos abocan a un nivel de calidad surcando el nivel del subsuelo.
Famoso es el ejemplo de aquellos extranjeros que necesitaban una pieza de 34 metros y tuvieron el valor de comprarla a una empresa española. Dos de 25 le llegaron. Y se sorprenden de no cobrar. Sin comentarios.
Y al final el trabajador más capaz se busca la vida, monta una empresa, estudia una oposición o ambas cosas; el retorno de estos trabajadores al mercado laboral por cuenta ajena (existe, no todos consiguen prosperar) suele ir acompañado de una pérdida de responsabilidad a la hora de hacer bien el trabajo.
Por eso ya no se buscan empleados para formar, ¿Qué sentido tiene? Se buscan empleados que vengan aprendidos (y llorados) de casa. Que esos empleados sean los primeros en largarse cuando ven el panorama sólo agita la rueda laboral que no consigue asentarse entre contratos temporales y empresas desaparecidas.
El asesinato de Charlie Kirk ha levantado un vendaval mediático. Portadas, horas de tertulias, políticos rasgándose las vestiduras. Mientras tanto, en 2024 hubo 39 tiroteos en escuelas K-12 con 69 muertos y 194 heridos. En lo que llevamos de 2025, ya van 9 tiroteos, con 4 niños muertos y 35 heridos.
Esos niños no ocupan el prime time. No hay especiales ni despliegue internacional. Son tratados como una estadística más, un ruido de fondo.
La diferencia es sencilla: cuando la víctima es alguien del poder, alguien de su mismo círculo, los medios y la política tiemblan. Porque de repente sienten que puede pasarles a ellos. Entonces todo se vuelve urgente, todo se dramatiza.
Pero cuando las víctimas son niños, familias corrientes, ciudadanos sin micrófono… silencio. Un par de titulares y a otra cosa. Como si la vida de los hijos de nadie valiera menos que la de un político.
Esto no es casualidad, es sistema: perro no muerde a perro (o perro defiende a perro). Mientras sigamos aceptando que la vida de unos cuenta más que la de otros, la injusticia seguirá siendo noticia solo cuando toca a los de arriba.
El 12 de Abril del 1972, un amigo reconoce a un policía, su amigo de la infancia, en la huelga obrera del "Joint Français" en Saint-Brieuc, en Francia.
El hombre coge al policía por el chaleco y le grita "Pégame, para esto estas aquí."

El amigo le responde "No te voy a pegar".
Esta escena luego dió luz en el 2004 a esta pelicula "Frères de classe", vimeo.com/158933061
Perdóname Palestina
Por reír anoche con los amigos.
Perdóname Palestina,
Perdóname por ver crecer a mis hijos
Mientras los tuyos son asesinados.
Perdóname Palestina.
Hoy me sumergí en el mar que te baña.
Mientras juego atravesando olas,
Flotan cerca de ti los cuerpos que matan.
Perdóname por seguir como si nada.
Hoy vuelvo a llorar un instante,
Mientras sigo trabajando
Sin declararme en huelga.
Perdóname Palestina,
Por no parar,
por no parar por ti,
Palestina.
Te pido perdón,
Por emocionarme ante un mensaje,
Por disfrutar de un sol naciente,
de una luna llena que aparece.
Por hacer esta vida que tu no haces.
Por creer que un poema basta,
Por pensar que sucumbirá la montaña
Con un granito de arena más que añada.
Quisiera una ola gigante,
Una bofetada en forma de tormenta,
Un virus que entre en esta sociedad que no despierta.
Quisiera un apagón,
que nos deje sin ver el telediario de las tres.
Que no sirva el ventilador,
Sudando a la hora de comer,
Sin avión, sin tren,
Sin enviar caritas del WhatsApp
Aunque solo sea por todo esto que no es nada,
Esa ebullición en masa que no arranca
Que comencemos todos a mirarte a la cara.
Ya no me valen las amapolas,
Palestina.
Yamila Abuámer Flores
Estaría bien que tuviésemos una idea general y real de como esta afectando económicamente y laboralmente esta situación de encierro y paralización en la que estamos con caos reales y que perspectivas tenéis para un futuro inmediato, ya que en la televisión al principio se hablaba mucho de los despidos, pero yo creo que ahora lo que se dedican a poner son bailecitos, aplausos y ver como la policía persigue, multa y detiene gente que realmente no comete ningún delito y por lo que se ve nadie se sale del guión
En mi caso estoy teletrabajando, pero supongo que otros no podéis y os han echado o os echaran por falta de trabajo y los empresarios tendrán que pagar no solo sueldos sino alquileres, electricidad y otros gastos y sin ingresos
Aquí os lo dejo por si queréis comentar vuestra situación o la de casos que conozcáis y así tengamos una idea de casos reales
Las ideas impopulares, según se ha visto, pueden ser silenciadas y los hechos desagradables ocultarse sin necesidad de ninguna prohibición oficial. Cualquiera que haya vivido largo tiempo en un país extranjero podrá contar casos de noticias sensacionalistas que ocupaban titulares y acaparaban espacios incluso excesivos para sus méritos. Pues bien, estas mismas noticias son eludidas por la prensa británica, no porque el gobierno las prohíba, sino porque existe un acuerdo general y tácito sobre ciertos hechos que “no deben” mencionarse. Esto es fácil de entender mientras la prensa británica siga tal como está: muy centralizada y de propiedad, en su mayor parte, de unos pocos hombres adinerados que tienen muchos motivos para no ser demasiado honestos al tratar ciertos temas importantes. Pero esta misma clase de censura velada actúa también sobre los libros y las publicaciones en general, así como sobre el cine, el teatro y la radio. Su origen está claro: en un momento dado se crea una ortodoxia, una serie de ideas que son asumidas por las personas biempensantes y aceptadas sin discusión alguna. No es que se prohiba concretamente decir “esto” o “aquello”, es que “no está bien” decir ciertas cosas, del mismo modo que en la época victoriana no se aludía a los pantalones en presencia de una señorita. Y cualquiera que ose desafiar aquella ortodoxia se encontrará silenciado con sorprendente eficacia. De ahí que casi nunca se haga caso a una opinión realmente independiente ni en la prensa popular ni en las publicaciones minoritarias e intelectuales.
Si el PSOE no es de izquierdas, nos encontramos entonces con que los partidos de izquierdas serían, más o menos, Podemos, Bildu y ERC. Dos de estos partidos son abiertamente nacionalistas y consideran que España es una cárcel que hay que demoler y eso, con cualquier lógica, los excluye como opción para quienes quieren lo mejor para España.
Si el PSOE no es de izquierdas, nos encontramos entonces con que las izquierdas suman entre 60 y 80 diputados sobre 350, siendo muy generosos. Un grupo de ese tamaño no puede aspirar a imponer ni uno solo de sus puntos de vista al resto.
Si el PSOE no es de izquierdas, nos encontramos ante la realidad de que España es un país de derechas, lo que nos lleva a que, democráticamente, debe ser gobernada por partidos de derechas. O de centro. Pero nunca por partidos de izquierdas.
Si el PSOE no es de izquierdas, lo que intentan los partidos de izquierdas es utilizar unos votos que no son suyos para conseguir políticas que de otro modo no podrían alcanzar, y conseguirlas, además, contra la voluntad de la mayoría.
Si el PSOE no es de izquierdas,quizás sea el momento de reconocer que algunas aspiraciones de la izquierda tienen en realidad un apoyo marginal, estético o simplemente decorativo.
Si el PSOE no es de izquierdas, ya me contaréis, carajo, cómo se justifica que los partidos de izquierdas lo apoyen y busquen su apoyo, sumen a él sus votos en ayuntamientos y autonomías, participen de sus pasteleos y refuercen su hipocresía.
Porque a lo mejor es que hay más de una izquierda, a pesar del antiguo, viejísimo, recalcitrante odio de los bolcheviques a los socialdemócratas.
Recientemente el caso de la eutanasia activa realizada en Madrid por un hombre que incluso grabó un vídeo para que no quedara duda de la voluntad de su mujer ha vuelto a poner el asunto de la eutanasia encima de la mesa. En realidad, eso es parte del gran tema del suicidio sobre el que ha reflexionado la humanidad desde la noche de los tiempos y sobre el que han corrido ríos de tinta defendiéndose todo tipo de posturas, de un extremo al otro. Cioran pensaba que tener la posibilidad de suicidarse era extraordinariamente importante para no hacerlo, el hecho de no ver la vida como una obligación hace en gran medida que no se vea como algo de lo que hay que escapar. En la Antigua Grecia había consenso en que el suicidio estaba siempre justificado en algunos casos mientras que resultaba igualmente obvio que no se podía aprobar el suicidio en cualquier caso y en cualquier circunstancia. El espinoso problema estaba en encontrar el límite entre los suicidios moralmente correctos y los que no lo eran. Lógicamente se defendieron todo tipo de posturas, algunas tan exóticas a los oídos del siglo XXI como que el suicidio del sabio siempre era correcto porque él sabía si estaba en un momento en que era correcto hacerlo (vivir lo que se debe, no lo que se puede) o que los necios están obligados a vivir porque son incapaces de saber si en caso de suicidarse ese acto es un error irreversible o no. Por su parte, pensadores como Séneca vieron el suicidio como el culmen de la libertad y el suicidio como el único acto genuinamente libre. Así pues, había una variedad bastante grande de posturas acerca del suicidio.
Luego llegó el cristianismo que, si bien algunos de sus primeros defensores llegaban a justificar el suicidio en algunos casos, sostuvo una posición extremista al respecto, censurando el suicidio en todos los casos bajo la idea de que la vida no le pertenece al individuo sino al dios único y verdadero que lo ha creado y, en cualquier caso, hay que aguantar todas las penas y tormentos que nos traiga la vida porque forman parte del plan divino. Dentro de esta concepción del ser humano totalmente alienado de sí mismo se ha llegado a ver el suicidio como un crimen más, igual al homicidio pero cometido contra uno mismo. En este sentido ha habido legislaciones que penaban los intentos frustrados de suicidio igual que los intentos de homicidio o incluso más gravemente.
Por otra parte, en los últimos siglos, en el contexto de las cosmovisiones no religiosas del ser humano y dentro de tendencias éticas y políticas marcadamente individualistas, han surgido quienes han defendido el extremo contrario. La vida de cada persona le pertenecería en exclusiva a esa persona y podría hacer con ella lo que quisiera sin tener que dar cuentas a nadie, incluido el acto de acabar con ella. Así, el suicidio sería un acto de moral privada que estaría fuera de la esfera de lo público y sobre el que no cabría crítica legítima. De este modo, tendríamos acerca del suicidio toda una amplia gama de opiniones desde la que censura el suicidio en todos los casos hasta la que lo aprueba también en todos los casos. También es fuente de discordia hasta qué punto esto es un asunto privado o un asunto público. La polémica de la eutanasia se enmarca dentro de este gran tema, el más importante de los tratados por la filosofía según algunos, o incluso el único importante según otros.
Hay casos en que la vida es un tormento y el que lo sufre ni siquiera tiene la capacidad de suicidarse aunque tenga el deseo. ¿Qué postura hay que adoptar en ese situación? ¿Qué opinas acerca de este gran tema?
Llegamos a creer que Internet podría ser una herramienta de progreso porque en los 90 creímos que el conocimiento era sinónimo de crecimiento. Pero el sistema ha logrado que el conocimiento no solo haya dejado de ser concebido como un instrumento para progresar, sino que lo ha convertido en una fuente de frustración. Cuanto más sabemos, cuanto más cuestionamos, más solos e incomprendidos nos sentimos.
Con la llegada de la Inteligencia Artificial ya no tendremos que crear nada y por lo tanto ya no tendremos que cuestionarnos nada. El conocimiento no será diferencial porque las máquinas podrán conocer por nosotros. Ya no tendremos que tomar decisiones, porque las máquinas sabrán por nosotros. Ya no tendremos que buscar pareja o vacaciones porque las máquinas lo harán por nosotros. Lo único que podremos y debemos hacer será, llana y sencillamente consumir.
En una década el sistema reinante ha acelerado el cambio de paradigma: si antes la revolución era no obedecer, ahora la revolución será no consumir. Nos hemos convertido en pequeños seres cuya mayor oposición frente a la injusticia es no comprar. Esa es nuestra nueva revolución: no cambiar sistemas o deponer a gobernantes, sino decidir a quién damos el sustento que producen nuestros trabajos de mierda. Ya no somos personas, tan solo somos dinero".
Adam Curtis
Parece que ahora se lleva mucho eso de calcular en qué regiones y provincias serían sostenibles las pensiones y en cuales no. Pero todo se basa en falacias, mentiras, desconocimientos y simples vaguedades. De hecho, el cálculo real sería tan complejo que por eso se evita romper la caja única de las pensiones.
Veamos los hechos.
Nuestro sistema es de reparto, no de capitalización. Pero el hecho de cotizar genera el derecho de recibir pensión, en la forma y cuantía que se determine según lo cotizado. Por tanto, la cotización es el acto generador del derecho a la pensión. Es obvio, pero hay que decirlo.
Cuando un soriano se va a trabajar a Madrid, cotiza en Madrid. Madrid contabiliza eso como un ingreso. Pero no contabiliza la obligación de pagarle que genera, como si fuese Alemania. Porque Alemania si la contabiliza. Contabilizar esas obligaciones da mucho miedo, porque en puridad son deuda, pero nadie quiere verlo.
Cuando ese señor se retira y vuelve a Soria, a disfrutar de la jubilación, decimos que Soria es deficitaria, porque paga más pensiones de las que ingresa, pero es una falsedad, porque la obligación de pagarle a este paisano no es de Soria, sino de Madrid, que fue donde cotizó. Alemania lo entiende muy bien y paga sus pensiones a nuestros emigrantes retornados, pero los periodistas de Madrid nos cuentan esa clase de mierdas para hacernos creer que les debemos algo.
Deficitarias son las provincias que, si se rompiese la caja única, tienen mayores obligaciones adquiridas que derechos. Los amantes de la mentalidad fragmentaria deben recordar que Madrid, o Bilbao, tendrían que pagar las pensiones correspondientes a los que allí cotizaron como lo hace cualquier país de bien. No a los que allí viven, porque el derecho a recibir una pensión no depende del lugar del residencia. Y menos mal.
Quedarse los derechos y transmitir a otro las obligaciones, porque sí, no es contabilidad ni estadística. Es cara dura.
Hace años los artistas no solían hablar de salud mental. Hoy, nadie lanza un proyecto sin hablar de ella.Y aunque visibilizar importa, convertir el sufrimiento en trampolín comercial puede ser más dañino que el silencio. The Guardian lo llamó “La mercantilización del trauma”.

La salud mental se ha transformado en contenido. La depresión, da engagement. La ansiedad, impulsa los clicks. Y las lágrimas, si son a cámara y justo antes de una gira, cotizan ya mucho más que el talento. No exagero. Selena Gomez, Billie Eilish, Dani Martín, Ángel Martín… la lista es infinita. Todos han compartido sus batallas. Lo relevante no es que lo cuenten, sino cuándo y para qué.

Especialmente polémico fue el caso de Demi Lovato que convirtió su trastorno bipolar en narrativa de marca de la forma más impúdica y medida: confesiones públicas, discos, series, documental y merchandising de resiliencia. El dolor como lifestyle dentro del capitalismo emocional.

La industria del entretenimiento ya no oculta las crisis. Se producen, se publicitan y se monetizan con precisión quirúrgica. Vivek Shraya lo llamó “La Industria de los Payasos del Trauma” al autodefinir su pasado.

Las agencias de representación lo tienen claro: la “vulnerabilidad selectiva” es la forma más rentable de conectar sin exponerse. El storytelling del sufrimiento vende. Y ya si viene con arco de redención, miel sobre hojuelas.

El propio Leiva (que paradójicamente ha hablado de ansiedad y salud mental en el lanzamiento de sus TRES ÚLTIMOS DISCOS) ve clara la paja en el ojo ajeno.

¿Tienes un nuevo disco, un libro, una serie o un documental? Perfecto. Solo falta la confesión emocional en una entrevista y la portada con mirada quebrada. Agencias de representación y discográficas han entendido el poder del trauma. No importa si la narrativa del dolor es previsible, si la historia personal emociona. Una “buena depresión” puede tapar un disco mediocre o mejor aún, relanzar una trayectoria artística carente de vigor.

La desigualdad o la precariedad están desapareciendo de las letras de la mayoría de artistas. Se sigue cantando sobre dolor o tristeza, pero siempre desde una perspectiva absolutamente personal, nunca colectiva. La lucha contra la injusticia ya no vende como antes y eso es algo que el mercado ha entendido a la perfección. Porque solo se habla de salud mental desde un contexto de privilegio, en un ejercicio de profundo narcicismo, evitando analizar marcos o causas. Y una confesión con intenciones de conversión no es activismo. Es contenido de consumo. Es transformar la concienciación en pura frivolidad.
Al hablar Hitchcock sobre el inmenso poder que el suspense tiene sobre el drama en el cine (y en la vida), dijo: “Si no quieres que el espectador piense en el origen del problema, haz que se obsesione con sus consecuencias convirtiéndolas en relato o en obstáculo a superar, logrando que se identifique fuertemente con ellas”.
Hasta no hace mucho, los artistas creaban para compartir su visión del mundo con la gente, fomentando el talento y la evolución cultural. Ahora los artistas comparten traumas y dramas para que la gente pueda creer que son como ellos, fomentando una identificación tan manipuladora como paralizadora. Esa que logra que pongamos el foco en la consecuencia (la salud mental) y nunca en la causa (precariedad, empleo, vivienda y servicios sociales).
De esta forma, los medios han naturalizado que la gente empatice mejor a través de la admiración que a través del entendimiento del sufrimiento de un igual.
No hace falta mucha imaginación para entender a quién beneficia esta nueva forma de relacionarnos con la salud mental.
No soy suscriptor de este digital pero me gusta bucear en amplios espectros ideológicos de la prensa escrita. En la sección de opinión de los artículos de hoy (7 de mayo de 2023) aparecen publicados 4 artículos. Sólo uno de ellos está en abierto y lo puede leer cualquiera. Algo que me ha extrañado.
blogs.elconfidencial.com/espana/tribuna/2023-05-07/espana-riego-perder
Escamado por la curiosidad procedo a su lectura: «España en riesgo de perder la soberanía alimentaria». Uhm..., el título es sugerente.
El subtítulo lo es mas: «Los problemas de depender de otros para poder tener bienes de primera necesidad los conocemos y los hemos vivido ya».
Está firmado por una tal Milagros Marcos Ortega que inicialmente no tenía ni idea de quién era.
Nada más comenzar su lectura, cualquiera que disponga de un mínimo de información veraz y contextualizada, detecta el insoportable hedor del bulo, la mentira y la tergiversación de la realidad hasta límites inasumibles para un lector con un mínimo de pensamiento crítico. Por ejemplo, se explicitan dos bulos de la ultraderecha que se difunden masivamente a través de determinadas redes sociales.
Copio y pego textualmente el primero: «el precio de la energía se ha duplicado con la aplicación de la llamada excepción ibérica, de modo que en España se llega a pagar el doble que en Francia o Portugal».
En el segundo se afirma: «se destruyen 108 presas en los ríos y se aprueban los nuevos Planes Hidrológicos de tercer ciclo en los que se paralizan las obras de almacenamiento y aprovechamiento de agua».
Me sorprende que alguien escriba semejante detritus de veracidad en un periódico que aspira, según se lee en: «quienes somos»:
www.elconfidencial.com/espana/2020-12-14/quienes-somos_2876379/
Nuestra visión: Ser el mejor diario digital de España, con información independiente y veraz.
hasta que llego al párrafo que aclara:
«Conscientes de toda esta situación y ante la negativa constante del Gobierno de aceptar ni una sola de las diferentes propuestas puntuales que hemos venido planteando desde el Partido Popular para revertirla….»
Todo empieza a cobrar sentido. Emprendo una mínima investigación para saber quién puede ser la autora de semejante dislate. Te imaginas que es una técnica a sueldo del PP. Una ingeniera agrónoma, una bióloga, una experta en medioambiente, una meteoróloga, una técnica en medioambiente o al menos una agricultora con experiencia y resulta que la difundidora de bulos es una Licenciada en Filosofía y Letras. Eso sí, ha desempeñado cargos en Consejerías de Cultura, de Medio Ambiente, de Sanidad, de Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades y de Agricultura. La típica trepa que sirve tanto para un roto como para un descosido... o para difundir sin la más mínima ética, que para eso estudiaría filosofía, una enumeración de bulos.
Se entiende perfectamente la situación contextual. Estamos en campaña. Se comprende que la deriva ultramontana que ha emprendido un partido supuestamente de centro, el PP, asaeteado en su caladero de votos por la facción de ultraderecha, Vox, le hace magnificar de manera grandilocuente mensajes que no pasan en algunos casos el más elmental filtro democrático pero lo peor, a mi entender es la actitud de El Confidencial que lleva a cabo tres acciones reprobables.
La 1ª es que pone en abierto una propaganda institucional, fundamentada en el bulo, la mentira y la irrealidad de los datos errńeos, camuflada como artículo de opinión.
La 2ª es que oculta la filiación y cargo desempeñado por la autora del artículo de manera deliberada. Esto es sencillamente un elemental atentado contra algunos de los pilares de la ética periodística, como son la precisión, la objetividad y el contexto.
La 3ª es que permite sin el más mínimo pudor que se haga una propagación de falsedades que están perfectamente demostradas de que lo son sin al menos advertir que determinadas opiniones, por decirlo eufemisticamente, son controvertidas.

Esto se me ha ocurrido comentando otro artículo.
Mi comentario era este: "¿Para cuando un meneame de voz? Con debates. Pongo a disposición mi servidor de discord. Eso iba a ser la leche. Aquí habría grandes contertulios. Me refiero al estilo de La Clave. Con tiempo medido. No a las carnicerías de debates de hoy en día, donde prima el histrionismo."
A nivel técnico esto se monta en una hora. Ya sea con Discord, Twitch, YouTube o plataforma de podcast.
Crear un debate constructivo en los comentarios a veces es un tostón por tener que ESCRIBIR. Ya no te cuento si lo tienes que hacer desde el móvil.
¿Algún contertulio voluntario?

Si le hacemos caso a las declaraciones de Putin, lo que supera ampliamente lo arriesgado, el mapa con el que inicio este apunte y cuya fuente va en este enlace, detalla cuales serían los objetivos militares rusos en esta guerra.
Pero el caso es que lo he observado en detalle y podríamos estar ante el verdadero plan, acaso porque el carácter de Putin lo incline a desvelar sus cartas en un alarde de menosprecio al enemigo.
Si el objetivo es el que se muestra, el plan parece ambicioso y explicaría el extrañísimo hecho de que los rusos no hayan volado hasta hoy los puentes que cruzan el Dnieper. Llevo semanas preguntándome por qué no lo han hecho y lo he hablado con otros meneantes, en especial con @Res_Cogitans.
Si toda la ayuda militar, y los refuerzos, le llegan a los defensores ucranianos desde el Oeste, ¿Por qué Rusia no vuela los puentes sobre el Dnieper, alargando terriblemente las líneas de suministros ucranianas y aislando a los defensores al Este del río? No hablamos de conquistar nada. No hablamos de asediar una ciudad. Los rusos tienen aviación y han lanzado misiles guiados suficientes como para haberlo hecho sesenta o setenta veces, pero @Res_Cogitans contó el otro día 16 puentes intactos en poder de los ucranianos sobre el río Dniéper, y no tengo motivo alguno para dudar de su cálculo, que él mismo calificó de aproximado.
La respuesta me parece ahora más clara: querían llevar a los ucranianos a fortalecer la defensa en ese área para que debilitasen el frente Sur. Tras esta maniobra, si consiguen fijarlos al lado oriental del río, a los ucranianos les será terriblemente difícil desviar fuerzas a Odessa y sus alrededores. Y si la operación rusa tiene éxito, pueden incluso embolsar más adelanten a las fuerzas defensoras, volando los puentes para evitar su retirada.
La opción es por tanto doble: si los ucranianos resisten, les costará defender el Sur, y si se ven empujados hacia atrás, se encontrarán de espaldas al Dnieper en una peligrosa ratonera.
Si Rusia consigue el objetivo que describe este mapa, cosa que sigo viendo dudosa, su éxito sería rotundo y el peligro para el futuro, enorme.
Ucrania dejaría de tener salida al mar, lo que convertiría al país practicamente en inviable. Casi un Estado fallido.
Para Rusia, supondría unir Crimea y toda esta región con su territorio principal y a la vez con Transnistria, zanjando defintivamente cualquier intento de Moldavia de recuperar o presionar a esta región independentista pro-rusa.
El suministro de agua a Crimea a través de la región de Jersón quedaría garantizado.
La pérdida de esa franja supondría para Ucrania despedirse de más de un 40% de su PIB. Hablamos de la región más rica, más industrializada y con mayor generación de valor añadido. Y la pérdida de la salida al mar dañaría igualmente al resto del país, que se vería enfrentado a una fuerte presión política y económica, que seguramente trasladaría a Occidente en forma de solicitudes de ayuda y migración masiva.
Fijaos bien en la raya roja: no necesitan tomar Dnipro, ni siquiera Nikopol, pero como un día caiga Mykolaiv, la situación será realmente grave.
Del resultado de la guerra no puedo decir nada, y tampoco se puede afirmar que este plan sea el definitivo y no vaya a ser modificado por las circunstancias, pero creo que si lo llevan a cabo con éxito, sus consecuencias pueden resultar verdaderamente devastadoras.
Aún así, como al principio, y sobre todo si la guerra se alarga, creo que oiremos hablar muchas veces de Kremenchuk y Cherkassy. Si llegamos a oír hablar de Uman, entonces será aún peor, pero el mapa de hoy parece que aleja esa posibilidad.
Los usuarios de 4chan discuten un "bombazo". Unos representantes del Consejo Supremo Talibán tienen ciudadanía estadounidense. Para confirmarlo, fueron publicadas las imágenes de pasaportes estadounidenses expedidos a nombres falsos, que, en realidad, pertenecen a los talibanes paquistaníes, Abdul Jamil, Fahzl Rahman Muslim, Zuhur.



Pero hay otra noticia más sensacional. Resultó que la Administración Obama sabía lo que estaba pasando ya en 2013, pero decidió silenciar el asunto. El entonces representante permanente estadounidense ante la OTAN, Douglas Lute, dirigió la carta al secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, y todos los miembros del Consejo del Atlántico Norte, en la que expresó el temor de que la información llegue a los medios de comunicación de Irán, Rusia, India y China. Además, Lute recomendó que "los medios de comunicación de los países de ISAF consideren estas fotos la propaganda anti-OTAN destinada a desacreditar los resultados alcanzados por la Alianza en la región".

En la carta ha quedado claro que la información fue filtrada por militares del Ejército Nacional Afgano después de la operación antiterrorista ejecutada en la provincia Kandahar en Afganistán el 23 de marzo de 2013.
La información sobre pasaportes británicos y canadienses también figura en la carta, pero sus imágenes, por desgracia, no se filtraron en la red. Eso nos hace preguntarnos ¿cuántos líderes de los grupos terroristas se pasean libremente por el mundo con los pasaportes de países occidentales? ¿cómo los consiguieron?
"Ayer se disputó un intenso partido en el WiZink Center entre el Movistar y el Herbalife en la segunda jornada de la Liga Endesa". Así empezaba el resumen radiofónico de un partido de baloncesto de la Liga ACB entre el Estudiantes y el Gran Canaria, celebrado en el Palacio de los Deportes de Madrid.
Desconozco qué beneficio obtienen los locutores y periodistas deportivos de todo este juego artificioso de patrocinios en el deporte. ¿Los expulsan si no nombran las marcas? ¿les rebajan el sueldo? ¿les meten el miedo de despedirlos porque las compañías patrocinadoras amenazan con no renovar contratos de publicidad con los medios si éstos no mencionan su nombre en los patrocinios?
El otro día me entraba urticaria el escuchar una y otra vez el partido en el "Reale Arena" (Anotea, de la Real Sociedad) mientras daban los resultados de la Liga Smartbank. Hablamos mucho de la falta de imparcialidad de la prensa común por los contratos con sus prestamistas y anunciantes, pero lo relacionado con la prensa deportiva es esperpéntico. Ya de por sí, en el deporte, parece que todo está a la venta, pero el periodismo especializado le baila el agua a la situación sin ningún tipo de pudor.
Como no le encuentro ningún tipo de solución, salvo hacer oídos sordos y continuar refiriéndose a los nombres propios deportivos con su nombre tradicional, se me ha ocurrido que tal forma de informar sobre la actualidad deportiva podría exportarse a la actualidad en general. Por ejemplo:
"El ejecutivo de Díaz Ayuso-Banco Popular da luz verde a la ampliación de la Ferrovial Avenida de Circunvalación para el acceso al centro de negocios ACS, según ha podido saber El País-Banco Santander".
Que oye, podría ser un lío de leer, pero al menos quedarían muchas cosas claras para el que aún no las sepa.
menéame