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La última de Martin Varsavsky: sus vacaciones en la apocalíptica y socialista Noruega

Si pensabas que ya lo habías leído todo acerca del exaccionista más querido por la comunidad meneante, no te pierdas sus flamantes aventuras veraniegas por la Noruega socialista, el infierno en la tierra con radares y atascos :lol:

Os prometo más diversión que cuando visteis aquel meneo relacionando Martin Varsavsky con con la lista Epstein, que ya es decir. Pero bueno, de ese tema mejor no hablar que está prohíbido y no quiero que me censuren.

Aquí podéis leer sus últimas sandeces:

twitter-thread.com/t/1959320498212426175

Muchas gracias Martin por abrirme los ojos, yo ya no soy el mismo, era un ciego que no sabía relacionar el socialismo con las carreteras de montaña, los límites de velocidad y los túneles. Pero ahora, gracias a ti, he podido ver la luz. A partir de ahora nunca más cruzaré un tunel ni visitaré un país montañoso.

Maldito socialismo, lo está arruinando todo.

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Ayuso y el centralismo: "Madrid es España dentro de España" y como fabricar la madrileñofobia

No hay dia que no salga cualquier bocachanclada de la boca de Ayuso. Últimamente se le ha oído declaraciones atacando directamente a Catalunya entre otros temas por el tema de la F1, denunciando al ministerio de Sanidad en la UE por no incluir más Hospitales de Madrid en un programa de centros de investigación contra el cáncer, etc.

Y es que cuando se habla de distribuir o deslocalizar instituciones o empresas de Madrid, a Ayuso y al PP de Madrid le entran sudores frios y se ponen muy nerviosos. Y es que si esto ocurriera, se les caería todo el chiringuito que tienen montado con la centralización.

Frente al modelo de España, se encuentra el modelo de Alemania: empresas con sedes en diferentes ciudades del país, incluso en ciudades pequeñas de 50.000 - 200.000 habitantes como BASF, BMG (recientemente noticia por despedir a Roger Waters), EMP Merchandising o Thomann Music (mayor distribuidor y tienda de instrumentos musicales de Europa) y otras distribuidas por distintas ciudades como Daimler, Mercedez-Benz, BMW, Audi, Siemens, Deutsche Bank, etc...

Pero el modelo de centralismo de España, que ha sido incentivado con fuerza en los últimos 30 años si es que ya no era suficiente con los siglos de centralismo pasado, ha hecho que Madrid se convierta en un agujero negro para el resto de comunidades autonomas.

Y ahí es cuando entra la lucha del PP de Madrid. Tienen un chiringuito montado en Madrid: cuánta mas institución pública se encuentre en Madrid, más ayudas se pueden pedir, más atracción de empresas y economía centralizada a costa del resto de España, más personas llegando a la ciudad en busca de trabajos que no encuentran en sus ciudades lo que conlleva más demanda de vivienda que junto con el turismo que también promocionan a tope que se traduce en alza de precios tanto de alquiler como de compra que beneficia a ellos y sus amigos constructores y agentes inmobiliarios.

Por eso tienen esa lucha encarnecida contra Catalunya: es una región que ellos no controlan, y es competencia directa en atracción de empresas, economía y turismo. Si se cargan esto de Catalunya, ya tienen via libre para centralizar toda España en Madrid.

Pero este centralismo crea una pescadilla que se muerde la cola: como las instituciones están en Madrid, las empresas grandes se instalan a Madrid, lo que conlleva que ciertos trabajos solo se den en Madrid, que a su vez provoca que personas que buscan ese tipo de trabajos se muevan a Madrid, que nos lleva a que otras zonas se queden sin personas, que conlleva que se dejen de prestar servicios en esas zonas o que no sean rentables, lo que hace que esos servicios se muevan a Madrid, lo que atrae a más empresas y más gente, etc... y así hasta que el modelo reviente.

Si ya hay gente que se tiene que ir a vivir a Guadalajara y Toledo para trabajar en Madrid puesto que la vivienda en Madrid es prohibitiva en innacesible, si se sigue concentrando aún mas economía junto con más turismo en Madrid, será inviable incluso la vida en Guadalajara y Toledo, lo que hará inviable vivir más lejos para acudir todos los dias a Madrid a trabajar.

Y para mantener esta espiral autodestructiva, tambien entra en juego el receso en el teletrabajo: el modelo hibrido es un quiero y no puedo, si te doy teletrabajo 2 dias, pero no te vayas muy lejos de Madrid (no nos jodas el chiringuito inmobiliario de alquiler/compra de viviendas y de oficinas) que tienes que venir a la oficina, que por supuesto, se encuentran en determinados sitios centralizados también dentro de determinadas áreas de Madrid y sus alrededores como Alcobendas, Tres Cantos, Las Rozas, Pozuelo y Majadahonda... no te pienses que en Buitrago de Lozoya, en Rascafria o en Villa del Prado vamos a montar las oficinas y te disperses por la comunidad...

Así que vamos a ir viendo cada vez más lloros del PP de Madrid y Ayuso cuando se hable de descentralizar determinadas instituciones o programas de investigación como el que ha denunciado Ayuso a la UE por solamente elegir un hospital de Madrid para el programa.

Ahora los de las otras comunidades de la España vaciada vais y votais al PP, que seguro que nos monta un sistema como el Alemán... que no, que os vengais todos para Madrid, cojones, que no os enterais: "que Madrid es España dentro de España, que es Madrid si no es España"... venga, 47 millones de Españoles, todos bien hacinaditos en zulos de Madrid y sus ciudades dormitorio limitrofes, si os lo proponeis y seguis votando al PP, lo podremos conseguir...

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Venezuela como arma arrojadiza o la argentinización de la política

Venezuela como arma arrojadiza o la argentinización de la política

Existe un proceso de polarización política en nuestras sociedades, que se hace más evidente en España si cabe. Un proceso que ha hecho saltar los puentes y los espacios comunes que nos unían como sociedad.

Las últimas crisis, por supuesto, han tenido mucho que ver en esto. La paulatina desaparición de la clase media donde un trabajador podía acceder a unas condiciones de vida decentes han sido sustituídas por trabajos precarios que nos han hecho mirar hacia los políticos afines en busca de soluciones.

Martinez Almeida ha hecho recientemente unas declaraciones en las que relaciona la aparición política de Podemos con la elevación de la agresividad en el debate político. Declaraciones, a mi parecer, un tanto inexactas.

Antes de que Podemos se presentara a las Europeas de 2014, el partido de Iglesias no suponía ninguna amenaza, tanto es así que incluso sus miembros se paseaban por los platós de televisión de tertulia en tertulia, incluso por los canales de la derecha como Intereconomía. Fue a partir de estas eleccciones, logrando cinco escaños y conviertiéndose en el cuarto partido más votado de España cuando la agresividad escaló y comenzaron los ataques.

Ese fué el punto de aumento de la agresividad en el panorama político español y no su aparición como partido político, cuando los poderes fácticos se ven amenazados comienza la guerra de el fango, hasta el punto de la creación de una policía política que inventara pruebas para influír en la opinión pública. Suceso por el que nadie ha sido condenado.

Mis años en Argentina me mostraron la polarización de su sociedad, me enseñaron que allí la política se vive como el fútbol. Si hay que afirmar que prefieres perder el trabajo y que el país "se vaya a el carajo" mientras que tu enemigo político deje de gobernar, se afirma sin ningún tipo de vergüenza ni rubor.

Es una sociedad en la que los debates son si los policías deben o no disparar o no a los delincuentes, y en los que es común escuchar frases como: "que los maten a todos esos negros de mierda", en referencia a los jóvenes que viven en las villas y se dedican a robar y consumir paco (pasta base).

La derecha ha utilizado a Venezuela como argumento político, como arma arrojadiza, como el coco que vendrá si no les votamos a ellos. Como si no existieran ejemplos de países en la más absoluta miseria que aplican las mismas recetas liberales que ellos. Y bien, parece que al final tenían razón, Venezuela, o Argentina están llegando, pero no por las políticas que la izquierda implementa, ha llegado en forma de polarización.

Ha llegado porque la derecha no está haciendo un papel de oposición constructiva aportando alternativas políticas con las que sumar y construír un país mejor. Se ha convertido en la oposición venezolana o argentina en la que su objetivo es tumbar el gobierno a cualquier coste, aunque tengan que cometer ilegalidades, aunque la economía se resienta.

Debemos encontrar una manera de volver a tender puentes antes de que sea demasiado tarde, es fácil decirlo y complicado llevarlo a cabo; pero sí exiten lugares comunes que los trabajadores, ya sean de izquierdas o derechas, comparten. Nadie, ya sea de derechas o de izquierdas desea que la situación que vive Venezuela se traslade a nuestro país, ya basta de consignas vacías.

Me gustaría ver una derecha que en vez de ataques hace propuestas y que busque mejorar el país, no simplemente llegar a el gobierno. Como igualmente me gustaría ver una izquierda que hace lo mismo si estuviera en esa posición.

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El traje nuevo del emperador

El traje nuevo del emperador

Hubo un tiempo en el que el Partido Republicano tenía un discurso relativamente sencillo de identificar. Mercado libre, Estado mínimo, defensa del comercio internacional, fe en el capitalismo sin trabas. Un conjunto de principios económicos que, con independencia de sus efectos reales, al menos ofrecía coherencia interna. Uno podía estar o no de acuerdo, pero sabía qué esperar.

Eso cambió. No de golpe, pero sí de manera profunda. Y el momento bisagra tiene nombre propio: Donald Trump.

Lo que Trump logró en 2016 no fue solo ganar unas elecciones. Fue reescribir el manual del conservadurismo estadounidense sin apenas disimulo. Y lo hizo con una operación tan audaz como contradictoria: presentarse como enemigo de las élites siendo, él mismo, un miembro destacado de ellas. Un magnate inmobiliario, criado en el privilegio, con contactos en todos los sectores del poder económico y mediático, que supo vender la idea de que representaba al hombre común frente al establishment.

No fue casualidad. Fue cálculo político. Porque Trump entendió algo que sus rivales dentro del partido aún no querían aceptar: que el discurso tradicional republicano había dejado de funcionar para amplias capas de su propio electorado.

Durante décadas, el libre comercio había sido presentado como una bendición universal. Los tratados internacionales, la globalización, la competencia sin restricciones: todo eso, según la ortodoxia republicana, beneficiaba a todos. Pero en las zonas industriales del Medio Oeste, en los pueblos mineros de Pensilvania o en las comunidades manufactureras de Ohio, esa promesa no se había cumplido. Las fábricas cerraban, los empleos desaparecían, los salarios se estancaban. Y mientras tanto, las grandes corporaciones —las mismas que financiaban las campañas republicanas— seguían acumulando beneficios récord.

Trump no inventó ese descontento. Solo supo capitalizarlo. Y lo hizo cambiando radicalmente el mensaje: el enemigo ya no era el Estado, sino China, México, los tratados comerciales injustos, las élites globalistas. De pronto, el Partido Republicano, paladín histórico del libre mercado, empezaba a hablar de aranceles, de proteccionismo, de recuperar empleos industriales aunque eso significara romper acuerdos internacionales.

El giro fue espectacular. Pero lo verdaderamente revelador no fue el cambio en sí, sino su lógica. Trump no abrazó el proteccionismo por convicción ideológica. Lo hizo porque, en ese momento, el libre mercado ya no le beneficiaba políticamente frente a economías más competitivas como la china. Cuando eres el actor más fuerte, defiendes la apertura. Cuando empiezas a perder terreno, cierras las fronteras.

No es principio. Es táctica.

Pero el cambio no se limitó a la economía. Hubo otro desplazamiento, quizá más profundo, relacionado con la forma de ejercer y comunicar el poder.

Antes, incluso los gobiernos más agresivos necesitaban disfrazar sus intenciones. Las invasiones se justificaban con informes de inteligencia, las sanciones con violaciones de derechos humanos, las intervenciones militares con la protección de la democracia. Había un código implícito: no podías decir en voz alta lo que realmente buscabas. Había que mantener, al menos, las formas.

Trump rompió ese pacto. No solo en lo discursivo, sino en lo simbólico. Cuando habló de quedarse con el petróleo de Irak, no lo dijo como desliz. Lo repitió durante años. Cuando su administración dejó claro, por boca de John Bolton, que el petróleo venezolano era parte del interés estadounidense en el cambio de régimen, tampoco hubo eufemismos. Cuando amenazó a países enteros con destrucción económica si no cedían a sus demandas, no lo envolvió en retórica diplomática. Lo tuiteó. Cuando dejó claro que Estados Unidos iría a por los recursos que considerara estratégicos, lo dijo sin rodeos.

Y eso cambió algo fundamental en la política exterior estadounidense: la máscara dejó de ser necesaria.

Los demócratas, mientras tanto, siguen utilizando el mismo lenguaje de siempre. Hablan de alianzas, de multilateralismo, de derechos humanos, de responsabilidad internacional. Mantienen la ficción de que hay un orden basado en reglas y que ellos son sus defensores. Pero cuando se les observa actuar —en Yemen, en Siria, en su apoyo incondicional a ciertos regímenes, en su uso masivo de drones—, la distancia entre el discurso y los hechos es exactamente la misma que con los republicanos. Solo que ellos aún sienten la necesidad de ocultarlo.

Trump y el nuevo republicanismo no mienten menos. Simplemente han dejado de fingir que mienten. Y eso, paradójicamente, les ha dado una ventaja comunicativa inesperada: proyectan autenticidad. Cinismo descarado, sí, pero autenticidad al fin y al cabo.

Lo más inquietante de todo esto no es que Trump haya traicionado los principios republicanos tradicionales. Es que los ha reemplazado sin que el partido, en su conjunto, haya opuesto resistencia real. Porque, al final, esos principios no eran tanto convicciones como herramientas. Funcionaban cuando servían para ganar elecciones y mantener el poder. Cuando dejaron de funcionar, se cambiaron.

El Partido Republicano ya no es el partido del libre mercado. Es el partido de lo que funcione en cada momento. Proteccionismo si es necesario, desregulación si conviene. Apelar al pueblo llano mientras se goberna para los ricos. Romper alianzas internacionales si eso rinde electoralmente, y reforzarlas si no queda más remedio.

Lo que define a este partido ya no es un conjunto de ideas, sino una disposición absoluta a cambiar de forma para conservar el poder. La serpiente muda de piel, pero sigue siendo serpiente.

Y quizá ese sea el verdadero legado de Trump: no haber inventado una nueva ideología, sino haber normalizado la ausencia de ella. Haber demostrado que se puede gobernar sin necesidad de coherencia doctrinal, solo con pragmatismo electoral y con la capacidad de leer, y explotar, el clima político del momento.

Mientras tanto, los demócratas siguen creyendo que la batalla se gana con buenos modales y discursos bien construidos. Siguen hablando de principios, de normas, de instituciones. Y siguen perdiendo terreno ante un adversario que ya no juega con esas reglas.

Porque Trump no cambió solo al Partido Republicano.

Cambió las reglas del juego político.

Y todavía no está claro si alguien, del otro lado, se ha dado cuenta.

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El velorio

Hace años me dijeron que no había razón para preocuparme cuando me enteré que mi madre tenía Alzheimer porque esa enfermedad no es hereditaria. Había que estar pilas, eso sí, pero no inquietarse demasiado. Me aconsejaron jugar ajedrez, aprender música, llenar crucigramas y tener la mente ocupada.

Jamás gané una partida de ajedrez, la música me desinfló cuando me topé con el solfeo y los crucigramas me resultaron demasiado fáciles porque siempre tenía el diccionario a mano. No persistí y será por eso que ahora me veo jodido.

No sé a quién estamos velando. El muerto está sereno en su caja. Acabo de verlo, su cara me parece conocida pero no recuerdo quién es. Es lo peor de esta enfermedad, uno está consciente de todo pero no logra ordenar la memoria. Me pasaba antes con menos frecuencia cuando alguien me saludaba y yo no sabía quién era; ahora, pese a que sospecho quienes son, no recuerdo como se llaman ni donde los conocí. 

Mi mujer me ha dejado solo en esta silla y conversa divertida con un desconocido. Siempre suele ser así. Noto que me rehuyen, mis hijos me sacan la vuelta, mis nietos me miran curiosos y me preguntan pendejadas. Vivo una pesadilla. El último doctor me recomendó que haga el esfuerzo diario de recordar lo que comía en los desayunos, le dije que no sería ningún esfuerzo porque siempre como lo mismo y se rió como si hubiera escuchado un gran chiste.

Una muchacha guapa se acerca con un charol lleno de pan que parece rico, otra reparte café. Me saludó y al agacharse me enseñó un escote imponente. Los lentes, los lentes, donde puse los lentes ¡carajo! Otra vez he olvidado los lentes. Intento restregarme los ojos para que se me aclare la vista y me doy cuenta que los tengo  puestos. El café huele sabroso, es criollo, lo que me hace presumir que el muerto puede ser de Piñas. Unas viejas feas invitan a rezar el rosario. Quiero irme, pero la esperanza de que regrese la muchacha con el escote, digo, con el pan, me hace renunciar.

Los jugadores de naipe han hecho su círculo, en otro lado están los contadores de cachos que pujan en vano al intento de aguantarse las risotadas. Los dueños del velorio reparten canelazos y cigarrillos. Qué médico para zonzo, recomendarme que me acuerde de los desayunos diarios. Me tiene intrigado la identidad del muerto, no logro sacarle pinta y me acobarda preguntar, pueden creer que soy un cojudo. Voy a ir de nuevo a la caja para verlo bien, ojalá me encuentre con la muchacha del escote que reparte el pan.

Me admira que nadie se sienta dolido por el difunto. Parece que han acudido por compromiso. Una señora comedida me ofrece apoyo hasta llegar al féretro y veo el cadáver de un viejo calvo y desmuelado, la cara chupada y las púas de la barba que emergen de la piel arrugada. Sería un muerto perfecto de no ser porque el párpado izquierdo le ha quedado entreabierto, o será que esta chequeando el movimiento de la gente. Una luz flaca se enciende en mi memoria. El cadáver se parece a un primo,  también soy pelado por completo, no tengo dientes y el color de la piel y las líneas de su cara son similares a los míos.

¡A ver!, leche, pan integral, huevos fritos, queso, eso es lo que desayuno todos los días. Ya está señor doctor, gran cosa, sí me acuerdo, ¿y qué? Con los ojos busco a mi mujer pero no aparece por ningún lado. Ella debe saber quién es el difunto. La que si aparece es la muchacha del escote radiante, intento llamarla pero no me sale la voz. Por estar pendiente del escote he descuidado las piernas, enseña unos muslos gruesos, nalgota robusta. Ojalá venga por mi lado… Qué ganas de meterle mano… Y si resulta que es alguna de mis nueras… porque tuve tres hijos, ¿o cuatro? ¿Cuántos nietos tendré? Puede que también resulte ser una sobrina mía la muchacha del pan, la leche, el queso y los huevos fritos. No, no, solo la del pan, la del escote y las piernas gruesas.

Doctor zoquete, sus recomendaciones sirven para enredarme más.

Quisiera tener fuerzas para recorrer el lugar. Las rezadoras del rosario han comenzado su fastidio y comienza a dolerme la cabeza. El sonsonete de los rezos y la cantaleta de los predicadores siempre me fueron fastidiosos. Si encuentro a mi mujer le diré que tengo sueño y nos iremos, aunque no quisiera irme sin saber a quién estamos velando.

Siquiera hay unas doscientas personas aquí. Mujeres refinadas, muchachos malcriados, paracaidistas que buscan comida y chupa gratis y gente ociosa que no tiene nada que hacer en su casa. Es un velorio raro porque nadie llora, parece una reunión cercana a una fiesta. A veces a la leche le ponía café, otras chocolate, unas veces enduraba los huevos, otras los freía, unas veces el pan era integral, otras veces eran cemas.

Pan, pan, otra vez el pan. Dónde estará la del busto grande, las piernas gruesas y la nalga regia que reparte el pan.

Bueno, es cierto que a veces una señora llegaba a ofrecer bollos de pescado con maní. Me los comía con café negro y salsa de ají. Eran riquísimos. Desde luego que el café era negro, pues no existe de otros colores.

Ciertos domingos me vendían un plato de encebollado de albacora a dólar y medio, entonces ya no desayunaba pan, leche, huevos ni queso.

Parece que el médico tuvo razón porque me voy acordando de cosas que había olvidado, como la ropa y la corbata que tiene puesta el muerto en la caja. Esa corbata y esa ropa son mías. Y lo mismo esa cara.

Maldito Alzheimer, creo que me he muerto y estoy asistiendo a mi propio velorio y ni siquiera me he dado cuenta. ¿O estaré vivo?

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Los urbanitas de los ajos

Hace poco me dio por participar en un portal de Turismo rural y, aunque se trata de un negocio hostelero como cualquier otro, la verdad es que ofrece mejores anécdotas que la mayoría en los que he participado.

La clave creo que está en el encuentro entre el medio rural y la ciudad, algo que nos divide más de lo que pensamos. Cada cual lleva su condescendencia puesta, y cada cual trata de reírse del otro lo mejor que puede, conservando casi siempre las formas y el buen rollo, clave del negocio.

La última anécdota que escuché esta tarde se refería a una casa rural que no mencionaré en medio del quinto carajo, por aquí cerca, en las montañas leonesas.

Era Febrero, oscurecía las seis y pico. Había nevado con dos cojones, como nieva por estos montes cuando la cosa viene torcida, y a eso de las nueve se fue la luz. La alcaldesa llamó a todos los servicios técnicos y, en todas partes, por la cosa de la nieve, le desearon buena suerte. Ya irían cuando escampase. Porque el helicóptero está para cosas serias, vaya.

Los lugareños, mineros primero, y recios montañeses después, se encogieron de hombros, pero un grupo de nueve madrileños que estaban en la casa rural parece que se lo tomaron de otro modo, porque al día siguiente, cuando las quitanieves despejaron la carretera lo justo para que pudieran volver a su Metrópolis, el dueño de la casa se encontró como treinta dientes de ajo, todos los que había, repartidos por las ventanas.

El hombre debería, quizás, haberse encogido de hombros y callado, pero no pudo menos que llamarlos para saber si había pasado algo: Y sí, había pasado algo.

-Oscuridad

-Silencio.

-Imposibilidad de ver la tele.

-Imposibilidad de usar el móvil (los apagones afectan a las antenas que dan cobertura).

-Ninguna radio a pilas.

-Ninguna linterna.

-Desde las siete de la tarde con velas.

-Perros aullando en la calle (sic).

-Voces (vecinos que fueron al bar de todos modos)

En resumen: acojone generalizado, y seis adultos y tres niños poniendo ajos por las ventanas, por vete a saber consejo de quién.

Y luego nos quejamos aquí de que alguien enfermo, al cabo de sus energías físicas y mentales, se acabe entregando a la homeopatía.

¡Manda huevos!

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Errejón Vs. Iglesias: Cronología de 3 traiciones

Errejón Vs. Iglesias: Cronología de 3 traiciones

En Enero de 2015, cuando Podemos alcanzó su techo electoral colocándose primero en intención de voto, se destapó el "escándalo Monedero", un contrato por el que el ex número 3 de Podemos había cobrado casi medio millón de euros de gobiernos latinoamericanos por un trabajo de investigación.

A pesar de no haber cometido ningún delito, esa elevada cantidad de dinero proveniente de países latinoamericanos (en especial Venezuela) y las dudas sobre la transparencia en ese trabajo perjudicaron gravemente a la formación morada, obligaron a Monedero a dimitir y lastraron hasta nuestros días la confianza de sus posibles votantes.

Con la caída de Monedero, Íñigo Errejón adquirió mayor protagonismo en la formación, al igual que otros fundadores del partido como Carolina Bescansa o Luis Alegre.

PRIMERA TRAICIÓN: Jaque Pastor

Con Iglesias viajando continuamente por Europa como eurodiputado, hasta octubre de 2015, y con diferentes líderes autonómicos dividiendo el discurso transversal de Podemos, el partido se centralizó en Madrid y su poder fue absorbido principalmente por Errejón y sus más allegados. Cada día de Iglesias como eurodiputado era un día en el que delegaba el poder dentro de la organización. Fue entonces cuando saltó el segundo gran escándalo en la formación, negado durante meses por parte del partido, y casi tan perjudicial en votos como el caso Monedero: El Pablismo Vs. el Errejonismo.

A comienzos de 2016, todos los medios empezaron a informar de un creciente enfrentamiento entre dos (o tres) posibles bandos en Podemos hasta que, finalmente en Marzo de ese año, una serie de errores en el intento de control de Madrid por parte de Sergio Pascual, mano derecha de Errejón, confirmó la existencia de una guerra fría: la lucha por el poder era real y se estaba llevando a cabo en una guerra sucia a espaldas de todos.

Fue entonces cuando apareció la "Operación Jaque Pastor", un escándalo de traiciones y conspiraciones destapado a raíz de unas conversaciones de telegram, según el cual Errejón intentaba montar un partido dentro del propio partido, y que el control de Madrid sólo era el paso previo a la pretendida neutralización del secretario general antes del próximo congreso. 

Pablo volvió a coger las riendas del partido en Madrid y fulminó a Pascual con la desaprobación pública de personalidades como Errejón o Bescansa. A partir de ese momento, perfiles de segunda fila como Rafa Mayoral, Irene Montero o Ramón Espinar adquirieron mayor visibilidad y ganaron peso en el partido.

Éste fue el primer enfrentamiento público de Errejón contra Iglesias, quien se enfrentó a su decisión de fulminar a Pascual, y lo mantuvo distante de la formación y en silencio público durante los siguientes meses.

Los problemas internos se recondujeron hacia la opinión pública y durante los siguientes meses todo pareció en calma, hasta que llegó Vistalegre II.

SEGUNDA TRAICIÓN: Vistalegre II

A comienzos de 2017, y con Vistalegre II a la vuelta de la esquina, toda la prensa volvió a informar de una nueva guerra entre Iglesias y Errejón por el control del partido. Durante semanas, Iglesias volvió a negar la mayor afirmando que entre él y Errejón no existía ningún distanciamiento, hasta que finalmente la segunda traición personal de Errejón salió a la luz: Se presentaría en Vistalegre II con su propio programa y competiría en votos contra Pablo para intentar ser el líder del partido.

En ese momento de gran tensión en la formación, la respuesta de las otras caras visibles de la formación fue contundente: por un lado, gente como Echenique (hasta entonces eterno rival de Iglesias en la lucha por el poder) defendió un modelo de unidad y apoyó el programa de Iglesias frente al programa de Errejón o de los Anticapitalistas; sin embargo, figuras como Bescansa, Nacho Álvarez o Luis Alegre, decidieron retirar su apoyo a Iglesias y optaron por no participar en el proceso de Vistalegre II. Esa sería la primera vez en la que Bescansa mostraría públicamente su rechazo al modelo Iglesias, algo que se repitió numerosas veces en los siguientes meses post Vistalegre II.

Finalmente, los militantes eligieron a Iglesias como secretario general, lo que debilitó políticamente a Errejón, Bescansa y demás afines al ex numero 2, que fue apartado inmediatamente de la dirección del partido siendo sustituido por Irene Montero.

Durante 2017, Errejón se mantuvo en un perfil bajo dentro del partido y a finales de ese año se le propuso un "retiro" pactado: sería, a su pesar, el próximo candidato para la Comunidad de Madrid.

TERCERA TRAICIÓN: Secretaria General Bescansa

En Abril de 2018, tras el escándalo del Máster de Cifuentes, la dirección del partido obligó a Errejón a posicionarse públicamente como candidato oficial para aprovechar el caos del PP e intentar ganar la comunidad. Sin embargo, Errejón se negó a presentarse porque pensaba que no era el mejor momento para hacerlo, y que quizás un fracaso podría minar sus futuras aspiraciones a secretario general del partido. Tras semanas de silencio, finalmente aceptó presentarse con sus propias condiciones: controlar los tiempos, las listas y cada una de las decisiones del partido en Madrid. Iglesias se negó públicamente ("Ni media tontería en cuestiones internas"), lo que endureció el conflicto con Errejón.

El 18 de Abril salió a la luz un documento privado por el que Bescansa apoyaría a Errejón en este control por Madrid si él apoyaba la candidatura de ésta para la secretaría general de 2020. Tras destaparse este "pacto de traición" a espaldas del partido, Bescansa negó la mayor públicamente y Errejón, a la vista de la filtración, rechazó la oferta de Bescansa y dijo que él no tenía nada que ver con la propuesta.

El viernes 20 de Abril, Errejón formalizó su candidatura a la Comunidad de Madrid con Tania Sánchez (crítica con la gestión de Iglesias y enfrentada continuamente con Ramón Espinar) como número 2 de su lista y a Espinar como número 3.

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El antinatalismo y sus precursores

Muchos filósofos han puesto en duda que vivir sea algo deseable, pero solo unos cuantos se han atrevido a llegar a las últimas consecuencias de esta postura y afirmar de forma razonada y rotunda que sería mejor no tener hijos y por tanto no traer individuos a un mundo en el que es probable que vivan situaciones en las desearían no haber nacido. El motivo de que tan pocos pensadores hayan llegado al fondo de esta cuestión y de que sus ideas no sean más conocidas creo que es obvio: son ideas que pocos tienen ganas de escuchar o incluso de pensar (especialmente en una cultura en la que el “pensamiento positivo” es prácticamente obligatorio).

Esta postura es el antinatalismo, es decir, la idea de que tener hijos es siempre un acto egoísta cuyo objetivo es cubrir un vacío en la vida de los padres sin tener en cuenta que es imposible asegurar que el futuro hijo vaya a tener una vida feliz. En otras palabras, la procreación sería un acto carente de ética en el que unos individuos utilizan a otro como medio para conseguir un fin, obviamente sin que haya ninguna posibilidad de pedirle su consentimiento antes.

Más allá de las intuiciones sobre la crueldad del mundo que casi todo el mundo ha experimentado alguna vez (y que probablemente sean uno de los motivos del origen de las religiones), quizá el argumento filosófico más claro a favor del antinatalismo es el del utilitarismo negativo, que podría resumirse en que no hay una obligación moral de traer al mundo a alguien que no existe para que experimente una posible felicidad, pero sí existe la obligación moral de evitar la posibilidad de sufrimiento que implica el engendrar a una persona. De hecho, contradecir la primera parte de esta afirmación supondría sostener que es inmoral no tener cuantos más hijos mejor, ya que estaríamos privando de una posible felicidad a todos los que no lleguen a concebirse.

Objeciones

Inmediatamente suelen surgir objeciones a estas ideas. La primera es el suicidio: si alguien no es feliz o no soporta la vida siempre tiene la opción de suicidarse. Este argumento es criticable por varios motivos, entre otros:

  • En primer lugar no todo el mundo tiene la opción de suicidarse, por ejemplo personas incapacitadas físicamente, lo que deriva en la cuestión de la eutanasia, en la que no voy a entrar.
  • El instinto de supervivencia es muy poderoso, lo que garantiza que, aunque uno tenga la seguridad racional de que su vida no merece la pena, puede no ser capaz de tomar dicha decisión.
  • Normalmente suicidarse no es fácil ni seguro. La posibilidad de fallar en el intento y sufrir secuelas, quedar en peor situación que la anterior o incluso, aunque el intento tenga éxito, morir de forma dolorosa es bastante para disuadir a muchos a menos que estén en circunstancias tan intolerables como para que todos los riesgos mencionados parezcan aceptables.
  • Quizá más importante que las anteriores, que en realidad son debidas al tabú sobre el suicidio que impera en la sociedad (porque en caso contrario, se podría disponer de métodos seguros de eutanasia para quien decidiera suicidarse), es la cuestión del efecto que tiene dicho acto sobre los seres queridos del suicida. Normalmente, el suicidio de un familiar, amigo, pareja, etc., si no es por un motivo muy evidente, como una enfermedad terminal, crea cierto trauma y complejo de culpabilidad en sus allegados, sin olvidar el propio sufrimiento normal de perder a la persona querida. Esto por sí mismo sería un motivo ético más que suficiente para no suicidarse. Si además existen otras personas que dependen en mayor o menor medida de la persona (por ejemplo, hijos, pero en realidad habría que tener en cuenta todo el entorno social), el suicidio a veces ni siquiera entra en la ecuación, por muy desesperado que esté el individuo.

La segunda objeción que suele presentarse al antinatalismo es que llevaría a la extinción de la humanidad en el caso (poco probable) de que todo el mundo se convenciera de que es lo correcto. Por supuesto es así, pero esto no supone ningún problema lógico para los que lo defienden, ya que la existencia de la humanidad no tiene por qué ser un bien en sí mismo, igual que no lo es el nacimiento de un ser humano (Por cierto que esto tiene consecuencias para la llamada “paradoja de Fermi”, aunque sea meternos en terrenos colindantes con la ciencia ficción. Muchos científicos se extrañan de que aún no hayamos sido capaces de detectar señales de inteligencia en el Universo y se han ofrecido diversas explicaciones, algunas bastante peregrinas, a las que se podría añadir la siguiente: tal vez el razonamiento antinatalista ya no se pueda ignorar cuando se llega a un nivel de progreso determinado y que esto provoque la extinción de todas las especies que lleguen a cierto umbral de inteligencia, sea natural o artificial).

Otra objeción que suele hacerse a una visión negativa de la vida en su conjunto es que gran parte de los sufrimientos son evitables, y que se deben a la ignorancia o la maldad del ser humano, que será poco a poco paliada y corregida por el avance de la ciencia y de la cultura. Aparte de que no hay motivos para estar de acuerdo con tal optimismo si no es por el voluntarismo que queramos ponerle, y que la felicidad futura no justifica la desgracia presente, la posición de los antinatalistas es la de un pesimismo esencial, es decir, que la vida tiene un fallo de diseño, no es algo que dependa de circunstancias concretas (pesimismo contingente). Poniéndonos en el mejor de los casos, aunque sólo existiera la más mínima probabilidad de daño o sufrimiento para el ser humano (y estamos hablando de una situación a la que, siendo realistas, nunca llegaremos), se seguirían aplicando los argumentos utilitaristas antes mencionados: no hay ningún motivo para traer a nadie al mundo y sí para no traerlo.

Otra objeción más: según ciertos estudios hay mucha más gente feliz que gente infeliz. Ignorando la cuestión de que incluso gente mayormente feliz ha podido sufrir episodios de sufrimiento insoportable a lo largo de su vida, a esto se podría responder lo mismo que a la objeción anterior. No tenemos ningún derecho a traer a la existencia a personas infelices simplemente porque, de media, haya más personas felices. Evitar el futuro daño, aunque sea de una minoría, debe tener preferencia sobre el intento de satisfacer a personas que no existen, por muchas que sean.

En todo caso, es evidente que los estudios sobre la felicidad de las personas están sesgados en un aspecto: no se puede pedir la opinión de los que ya han muerto, y casualmente la muerte y todo lo que le precede suele ser precisamente la parte más desagradable de la vida (esto recuerda cierta historia, probablemente apócrifa, que relataba el historiador griego Heródoto). Aún peor, según otros estudios los seres humanos tendemos a olvidar con más facilidad lo desagradable que lo agradable, por tanto en retrospectiva nuestra vida siempre parecerá mejor de lo que es.

Precursores del antinatalismo

La idea de que vivir es una desgracia más que otra cosa es muy antigua. Nietzsche, el vitalista por excelencia, da un impactante ejemplo de la presencia de este tema en la tradición griega en su primer libro, El nacimiento de la tragedia:

Una vieja leyenda cuenta que durante mucho tiempo el rey Midas había intentado cazar en el bosque al sabioSileno, acompañante de Dioniso, sin poder atraparlo. Cuando por fin cayó en sus manos, el rey pregunta qué es lo mejor y más preferible para el hombre. Rígido e inmóvil calla el demón; hasta que forzado por el rey, acaba prorrumpiendo en estas palabras, en medio de una risa estridente: «Estirpe miserable de un día, hijos del azar y de la fatiga, ¿por qué me fuerzas a decirte lo que para ti sería muy ventajoso no oír? Lo mejor de todo es totalmente inalcanzable para ti: no haber nacido, no ser, ser nada. Y lo mejor en segundo lugar es para ti —morir pronto.»

Sin pretender entrar en demasiadas profundidades, tanto por motivos de espacio como porque requeriría unos conocimientos enciclopédicos de los que no dispongo, la postura de las culturas tradicionales a este respecto está indisolublemente ligada a la religión, y para la mayoría el mundo es “un valle de lágrimas”, como lo es para la religión judeocristiana, aunque esta finalmente promete un final feliz, al menos para los justos, ya que la mala situación del ser humano no es algo inherente al Universo sino que se considera producto de su caída en el pecado. Además, como pasa también con la mayoría del resto de las religiones, aunque su visión del mundo sea muy negativa no llegan al antinatalismo, entre otras cosas porque eso supondría enmendarle la plana a Dios, que si nos creó no sería para que nos dejáramos extinguir voluntariamente, y a efectos prácticos porque una religión que pidiese a sus fieles que no tuvieran hijos tendría serias dificultades para expandirse.

No obstante, también hay que decir que han existido sectas gnósticas (algunas de ellas dentro del cristianismo, aunque serían consideradas herejías por la Iglesia, y otras fuera, como el maniqueísmo), que tenían una posición al menos ambivalente respecto a la procreación. El gnosticismo, o algunas de sus variantes, sostiene que el creador del mundo no es el verdadero Dios, sino un demiurgo imperfecto o incluso perverso que mantiene aprisionadas a las almas en la cárcel de la materia. Desde este punto de vista, es fácil de comprender que la postura de algunas sectas gnósticas respecto a la procreación no era nada positiva, ya que suponía traer almas inocentes a un mundo de oscuridad.

Pero quizá la religión para la cual la cuestión del sufrimiento en el mundo tenga una posición más central en su doctrina sea el budismo. El contraste para la mentalidad occidental es curioso, ya que las religiones con las que estamos más familiarizados ofrecen una esperanza de que la persona pueda sobrevivir a la muerte. La esperanza que ofrece el budismo es justo lo contrario, la de escapar a un ciclo interminable de vidas, con el sufrimiento que ello implica. Curiosamente, esto no lleva a una prohibición de tener hijos, ya que consideran que la vida humana es la más propicia para alcanzar la liberación, y la extinción de la raza humana no supondría el fin de las reencarnaciones en otros seres. De todas formas, el ideal de vida budista es el del monje, que por supuesto implica celibato. Muchas sectas hinduistas comparten estos presupuestos, pero, a diferencia del budismo (que no cree en el alma ni en la relevancia de una divinidad), consideran que el alma es una parte de la divinidad y que terminará reintegrándose en ella, por lo que el problema del sufrimiento no es la base de su credo.

En cualquier caso, por los motivos indicados (expansionismo, justificación de la Creación, promesa de un mundo mejor, …) y aunque a veces se acerquen en sus postulados, las religiones no suelen negativizar de forma absoluta la existencia ni predicar el antinatalismo, por lo que esta tarea ha recaído en los filósofos, o al menos en una pequeña minoría, ya que, como sugería Nietzsche cínicamente, los filósofos suelen encontrar argumentos para sostener aquellas ideas en las que creían previamente, y pocos seres humanos quieren plantearse, en palabras del antinatalista y escritor de terror Thomas Ligotti, que el Universo es “malignamente inútil”. Tales ideas son un producto con pocos clientes potenciales, y pocos intelectuales están dispuestos a “vender” un producto así.

Continuará (si se tercia)...

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La nueva estrategia de la derecha: ¡es que están politizados!

Protestas de médicos, vecinos de San Fernando de Henares, estudiantes y profesores de la Universidad Complutense, pensionistas, etc... da igual la protesta, la derecha y la derecha mediática va a calificarlos de protestas ideológicas. Hasta tal punto de que cada vez que alguien de alguno de estos colectivos expone su problema, se excusa diciendo de que no es de ningún partido ni de derechas ni de izquierdas y que su protesta no es ideológica por miedo a que le tachen de "comunista".

¿Pero cómo que no es ideológica? Claro que lo es y tiene que ser ideología y politica, porque los problemas de la sanidad pública, los problemas de las viviendas hundidas de San Fernando de Henares, las protestas de profesores y alumnos ante el nombramiento de Ayuso como "Alumna Ilustre" de la Universidad Complutense, a la vez que va promoviendo y beneficiendo a la sanidad privada y a la universidad privada, son problemas causados por una ideología y una politica determinada. Y es que la politica es la que se encarga de gestionar y regular los aspectos de la vida: pensiones, sanidad, educación, vivienda, trabajo, relacciones exteriores, etc. Y toda politica va ligada si o si a una ideología, que muchas veces son incompatibles entre sí.

La privatización de la sanidad publica es ideología y politica. Beneficiar a la universidad privada y reducir el presupuesto en la universidad pública es ideología y politica. El intentar tapar y acallar a los afectados por el hundimiento de las viviendas de San Fernando producida por una decisión politica de tu partido es ideología y politica. Querer pensiones privadas en vez de pensiones públicas es ideología y politica. Es ideología y politica neoliberal, y por supuesto, esa ideología es legitima, faltaría más, pero siempre y cuando sus defensores fueran de cara mediáticamente. Pero no lo hacen. No lo hacen porque saben que si dicen directamente que quieren sanidad privada (que todos tengan su seguro privado), pensiones privadas, que quieren universidades privadas y que si la cagan con alguna de sus decisiones, los afectados se jodan y no digan nada, no tendrían las mayorias de votantes que tienen. Por eso tienen que engañar mediáticamente, con ayuda de sus tertulianos y pseudoperiodistas, enmierdando a todo disidente a sus politicas, poniendo sus politicas neoliberales como si fueran el centro del universo y lo único correcto y que no hay alternativa pero diciendo que si, que quieren educación pública, pero por detrás benefician la privada, que quieren sanidad y pensiones públicas, pero por detrás benefician a los fondos de inversión que gestionan la sanidad y los seguros privados.

La nueva estrategia de la derecha y derecha mediática es hacer de su ideología una dictadura normalizada por imperativo legal, sobre la cual, cualquier otra cosa que se salga de la senda es considerada "protesta ideologica". Claro, no como lo que ellos hacen que es lo "normal y correcto" y no tiene nada de ideologico. Cuando la derecha dice "hay que hacer las cosas como Dios manda", se refieren a seguir su ideología impuesta por imperativo legal y todo lo que no sea esto, es "comunismo" y demás terminos que esten de moda para intentar descalificar.

Pues claro que las protestas de los médicos es ideologica y politica. La sanidad pública es una opcion e ideología politica contraria a la sanidad privada. El conceder gestion de recursos sanitarios a fondos de inversión y empresas de amigos claro que es ideología y politica contraria a tener toda la gestion publica. Pues claro que la protesta de los vecinos de San Fernando de Henares es ideologica y politica. Porque sus problemas vienen de una decisión politica. Lo que pasa es que es de ideologia y politica contraria a su establishment, contraria a su dictadura neoliberal. Y por eso intentan criminalizar y minusvalorar a la victima con mensajes como "es que toda esta gente esta ideologizada", "es que toda esta gente esta politizada", como si eso fuera el argumento perfecto para que ellos saquen pecho y la protesta de la victima quede en segundo plano. Es intentar convertir a la victima en verdugo y a los verdugos en victimas.

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Pena de muerte. Cadena perpetua

No soy abogado, no he estudiado derecho y ciertamente tampoco es de las materias que más me interesen, por eso prefiero abrirme a la opinión de los expertos y conocer su opinión sobre estas materias. Y cuando hablo de expertos hablo de jueces y abogados, no de los buitres gallináceos que salen por la mañana, por la tarde y para mi desgracia también por la noche cacareando y revoloteando sobre las desgracias ajenas.

Voy a ser breve y esquemático:

-El aumento de la dureza de las penas no conlleva de ninguna forma a una mayor disuasión, es objetivo que EEUU tiene una tasa de criminalidad mucho más alta a pesar de un carácter mucho más punitivo que el nuestro.

-El aumento de la dureza de las penas conlleva generalmente que los jueces son más reacios a aplicarlas, cuando un accidente de tráfico según la legislación puede llevarte 15 años a la cárcel por homicidio imprudente es probable que el juez no aplique ninguna pena e intente escurrir el bulto. O todo lo contrario, jueces aplicando penas máximas de forma legalmente justificada para delitos o crímenes que no lo merecen.

-La pena de muerte, como concepto, descansa sobre idea de que la justicia es infalible. Cuando se le da al estado la potestad de matar de forma legal, se está entendiendo que este estado, llevado por seres humanos imperfectos, tiene capacidad de no equivocarse jamás a la hora de dar un veredicto y por tanto que nunca va a morir nadie inocente. Esto es evidentemente mentira, el peligro de asesinar aunque sea a un sólo inocente ya nos debería dar suficiente asco como para no querer verla aplicada de ninguna forma.

-La cadena perpetua, además de ser un gasto absurdo, es un parche ridículo a un problema más amplio, el encierro en prisión no debe ir orientado a sacar de la sociedad al individuo que comete un delito sino a su rehabilitación e reinserción en la sociedad, no nos engañemos, la mayoría de los delincuentes en cárceles son comunes, personas que a pesar de merecer castigo, los delitos que han cometido han sido causa directa de su ambiente y por tanto son rehabilitables. Otra historia son aquellos clinicamente imposibles de rehabilitar, la minoría, los cuales serán los profesionales aptos los que deberían opinar qué hacer con ellos. La existencia de cadena perpetua puede conllevar a lo dicho anteriormente, la no aplicación de pena alguna cuando esta es la única opción o su aplicación desmedida en casos que aunque puedan adaptarse no lo merecen.

Hemos construido unas bases de derecho durante milenios que nos han llevado al día de hoy, los juicios por odio y venganza se dejaron atrás por razones de peso y el futuro es la rehabilitación, no el castigo.

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La eternidad dura muy poquito

Hoy he ido a casa de un amigo a que me hiciese un arreglo en el ebook y al volver, me ha dado por sentarme en un parque casi vacío a leer. Ya había anochecido y mientras fumaba y leía a Richard Ford, una mujer muy mayor en silla de ruedas paseaba dirigida por una cuidadora latina, a ritmo de caracol.

El relato era un coñazo y no he podido evitar escuchar la conversación justo cuando pasaban a mi lado:

-Pero señora, póngase bien la mascarilla.

-Déjame, hija, si para lo que me queda qué mas dará.

-Ya, pero usted puede contagiar.

-Y qué más dará, si para lo que hay que vivir...yo lo que quiero es irme ya de este mundo y volver con mi marido.

La anciana se ha percatado de mi presencia y se ha puesto la mascarilla, mientras me miraba con unos ojos más llenos de sincera disculpa que de vergüenza.

Mientras las dos mujeres se alejaban y me invadía una tristeza densa y pegajosa, he buscado entre los subrayados de mi ebook un fragmento de Cheever:

"¿La eternidad? Es una vana ilusión. Déjame hablarte de otra esperanza más importante.(...) Si desapareciera, sin remisión, la idea de un mañana que merece ser vivido, el último atisbo de esperanza, aunque sea la esperanza de equivocarse, ¿de qué serviría la vida? (...) No estamos aquí para decidir, para trabajar, para criar, para crear. Estamos para creer que algo grande puede pasar. Tal vez no mañana, pero si pasado. O al otro. (...) La esperanza puede volver loco a un hombre. Pero es esa locura la única que da sentido a nuestras vidas, (...) Todos fracasamos. Cada día. A todas horas. Pero jamás podemos perder esa estúpida, imposible y hermosa ilusión de que un día todo será justo como queremos que sea. Y eso, Harold, es más importante que esa eternidad de la que me hablas. Esa, en realidad, es la única ración de eternidad que vivirás cada día. Aprovéchala porque, eso y no otra cosa, es la felicidad. Y podrás sentirla. Tan fuerte y tan corta que te hará querer más cuando te abandone. A veces nunca vuelve, pero tu siempre la estarás esperando".

Luego he ido al chino mientras escuchaba el concierto de la Fusa de Toquinho, Vinizius y la Creuza y he comprado tónica. Le he silbado a un perro y le he dado las buenas noches a mi mecánico que tiene su taller justo al lado de mi casa.

Me estoy preparando una buena cena y cuando termine pienso beberme dos gin tonics mientras veo alguna película de Capra. Sí, lo sé, mañana es miércoles y trabajo, pero la eternidad dura muy poquito y hay que aprovecharla.

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Sospechosas provocaciones del enemigo

Donald Trump exige a los europeos que aumenten el gasto en defensa.

Los USA son el mayor vendedor de armas a la OTAN.

Los cómplices de Trump (y traidores a sus pueblos), tertulianos y periodistas empiezan a "informar y convencer" a la opinión pública de la conveniencia de este inmenso gasto: "cuanto estaremos dispuestos a sacrificar para salvar la libertad y la democracia "

Hay oposición a aumentar el gasto en defensa por parte de la izquierda y de otros grupos en varios países europeos.

De pronto y como caídos de cielo unos cuantos drones rusos entran en el espacio aéreo de Polonia y Rumania y los tertulianos y periodistas encuentran otra razón para reafirmarse en sus opiniones y meter miedo a la gente.

A mi me parece una estratagema bastante burda y evidente para cambiar la disposición de la gente ante la necesidad o no de armarse ante el peligro ruso.

Huele a que Trump y Putin pueden esta conchabados para que los USA se forren a nuestra costa y que los rusos consigan algún beneficio (como por ejemplo una parte de Ucrania).

No sería de extrañar que en los próximos tiempos si siguen las muestras de oposición sucedieran mas actos hostiles, mas simbólicos que realmente dañinos, en un tipo de persuasión mafiosa de gente que hace de la "protección" su negocio.

Recuerdo cuando vi la película sobre la vida de Trump "The apprentice", este empieza a progresar cuando le acoge como discípulo un abogado de la mafia de New York que le enseña como coaccionar y chantajear, lo que el ogro naranja llama "negociar".

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Matar al mensajero (II): que no se hable de lo importante

Matar al mensajero (II): que no se hable de lo importante

El caso descrito en el artículo anterior (ver), es uno más de tantas personas anónimas o célebres que han dado su vida por defender la verdad de los hechos y denunciar crímenes e injusticias. Hay una larga lista de activistas que han sido represaliados por defender los derechos humanos más elementales. Por exponer crímenes de guerra, genocidios, delitos contra el medio ambiente, y atentados de toda índole.

Lo que me gustaría destacar en este artículo no es, paradójicamente, lo que revelan estas personas sino cómo llegan al público sus revelaciones a través de los medios de comunicación. Es necesario comprender que el tratamiento mediático que se hace de esto es generalmente interesado y muchas veces corrupto, desviando la atención de lo verdaderamente importante, ya que se pone muy frecuentemente el foco sólo en el/la denunciante y no sobre lo que denuncia. Se mira al dedo que señala y se ignora deliberadamente la luna.

Centrarse en aspectos personales del denunciante, obviar los hechos denunciados.

Cuestionar al mensajero y por lo tanto desacreditar el mensaje que trae no es sino una estrategia discursiva que se retrotrae a la antigüedad, es una falacia lógica. Concretamente una falacia ad hominem (del latín “a la persona”), es decir, contra el sujeto que hace una afirmación.

Tenemos que ser conscientes de ello porque lo vemos cada día al encender la televisión o visitar un periódico digital. Está, desde luego, presente en los casos más mediáticos.

Por esta lógica, si el sujeto que revela la información fuera cuestionable, la información también lo será. Muchas veces se le desacredita profesionalmente y otras por su vida privada (por su forma de vestir, por su corte de pelo, por su ideología, por sus preferencias sexuales, etc).

Si esto no fuera suficiente, en muchas ocasiones se crea un caso deliberadamente sobre el informante para después utilizarlo como argumento en su contra. Si hace falta se le convierte en un delincuente, se le encarcela y después se le condena judicial y mediáticamente, desviando completamente la agenda, convirtiendo al informante del caso en el caso en sí mismo.

El acusado es la víctima.

A veces, cuando las revelaciones de quien trae el mensaje apuntan a una persona relevante, a un gobierno, a una corporación, etc, si los hechos no son fácilmente refutables, es frecuente ver como se victimiza al denunciado y se invierte la carga de la prueba.

Es sorprendente cómo un tratamiento informativo constante en este sentido es capaz de desviar tanto el tema de fondo que acaba por “desaparecer” y hacernos olvidar por qué empezó todo.

La noticia se convierte en prensa rosa y amarilla.

Es muy frecuente leer una crónica política y encontrarse que, por ejemplo, un debate en el congreso de los diputados es noticia el calificativo que utiliza un político, la ropa que llevaba, lo que desayunó esa mañana o lo bronco que habló desde la tribuna, pero del debate en sí ni media palabra. En este sentido cuando se habla de los informantes que desvelan algo importante, el uso de determinadas palabras y calificativos no es un asunto menor. La forma de describir a los personajes y de presentarlos es una manera de conformar un perfil en una dirección determinada.

Podemos poner infinitos ejemplos, que si los analizáramos veríamos como tácticas de desinformación de manual. Lo hemos visto en política en miles de ocasiones: cuando Grecia dio la batalla política contra Bruselas en 2015, se habló más de la chaqueta y la moto de Varoufakis que de las negociaciones de la Unión Europea. Cuando en España surgió con fuerza Podemos, se habló más del pelo y las camisas (y de la casa) de Pablo Iglesias que de sus propuestas y políticas. Cuando salió a la luz el caso Bárcenas (nótese en el propio título del la distorsión del argumento), se habló más del tesorero que de la organización o de la trama.

También tenemos presentes los casos internacionales más sonados de la última década: las revelaciones de Wikileaks sobre los crímenes de guerra de EE.UU y los cables diplomáticos, a través de Julian Assange y Chelsea Manning, el espionaje masivo de la ciudadanía y el registro metódico del gobierno norteamericano a escala planetaria filtrado por Edward Snowden, la conspiración para aprobar la invasión y justificar la guerra de Irak revelada por Katharine Gun, por citar algunos ejemplos, cuyo resultado, no ya de las revelaciones en sí, sino del tratamiento mediático sobre ellas y las consecuencias sobre los denunciantes, han puesto en entredicho que nos hallemos viviendo en países democráticos. Es, desde luego, un certero aviso a navegantes.

Indefensión.

Permitir que esto ocurra, que siga ocurriendo, o simplemente darnos cuenta de que no disponemos de mecanismos para defender a estas personas que han actuado en pos del bien común, o para defendernos como sociedad del tratamiento de la información, nos tiene que hacer reflexionar seriamente sobre el estado de nuestro papel en la sociedad.

A finales de 2018, la Unión Europea tramitó una ley para regular la protección a los informantes, a las personas que denuncian casos de corrupción.“The whistleblower directive” (la directiva chivato o filtrador) ha sido un primer paso, aunque se consideró insuficiente y vaga por parte de asociaciones de periodistas. La realidad es que la sociedad civil no sólo tiene que estar alerta en cuanto a la protección de estas personas se refiere por parte de quienes se denuncia, sino también, y más activamente en defenderlos de los propios periodistas y medios de comunicación que conspiran desde su propio gremio para desacreditarlos y mantenernos a los demás felizmente desinformados.

  • imagen artículo: "Julian Assange Supporters — Embassy of Ecuador, Knightsbridge, London" by Marshall24 is licensed under CC BY-NC-ND 2.0.
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Provincias, pensiones y tonterías

Parece que ahora se lleva mucho eso de calcular en qué regiones y provincias serían sostenibles las pensiones y en cuales no. Pero todo se basa en falacias, mentiras, desconocimientos y simples vaguedades. De hecho, el cálculo real sería tan complejo que por eso se evita romper la caja única de las pensiones.

Veamos los hechos.

Nuestro sistema es de reparto, no de capitalización. Pero el hecho de cotizar genera el derecho de recibir pensión, en la forma y cuantía que se determine según lo cotizado. Por tanto, la cotización es el acto generador del derecho a la pensión. Es obvio, pero hay que decirlo.

Cuando un soriano se va a trabajar a Madrid, cotiza en Madrid. Madrid contabiliza eso como un ingreso. Pero no contabiliza la obligación de pagarle que genera, como si fuese Alemania. Porque Alemania si la contabiliza. Contabilizar esas obligaciones da mucho miedo, porque en puridad son deuda, pero nadie quiere verlo.

Cuando ese señor se retira y vuelve a Soria, a disfrutar de la jubilación, decimos que Soria es deficitaria, porque paga más pensiones de las que ingresa, pero es una falsedad, porque la obligación de pagarle a este paisano no es de Soria, sino de Madrid, que fue donde cotizó. Alemania lo entiende muy bien y paga sus pensiones a nuestros emigrantes retornados, pero los periodistas de Madrid nos cuentan esa clase de mierdas para hacernos creer que les debemos algo.

Deficitarias son las provincias que, si se rompiese la caja única, tienen mayores obligaciones adquiridas que derechos. Los amantes de la mentalidad fragmentaria deben recordar que Madrid, o Bilbao, tendrían que pagar las pensiones correspondientes a los que allí cotizaron como lo hace cualquier país de bien. No a los que allí viven, porque el derecho a recibir una pensión no depende del lugar del residencia. Y menos mal.

Quedarse los derechos y transmitir a otro las obligaciones, porque sí, no es contabilidad ni estadística. Es cara dura.

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¿Por qué no hay una asignatura de formación jurídica básica en 3º y 4º de la ESO?

Estos días se ha producido bastante revuelo en el parlamento autonómico murciano porque el PSOE ha votado en contra de una moción del PP que proponía imponer en toda España una asignatura (que se impartiría en la ESO) sobre enseñanza de la Constitución Española www.murcia.com/region/noticias/2024/12/03-el-psoe-se-opone-a-que-los-a Dicha asignatura, desde hace un curso, ya se imparte en los institutos murcianos.

Sinceramente, no me ilusiona una asignatura sobre enseñanza de la Constitución configurada por el PP ¿Por qué? Por adoctrinadora. Adoctrinar es predicar una visión ideológica o religiosa en las aulas sin dar espacio para el análisis y debate de visiones alternativas. Por eso los colegios del Opus son ejemplo de adoctrinamiento, mientras que en las universidades públicas es difícil que se adoctrine, pues conviven profesores de diverso pensamiento que mostrarán al alumnado las distintas perspectivas sobre la realidad (lo ideal es que el profesor, aun expresando sus puntos de vista, fomente el debate sobre otros alternativos, pero incluso si no lo hiciera es seguro que otro compañero suyo con ideología diferente lo hará).

Una vez alguien me dijo que yo adoctrinaba por defender la república como mejor forma de Estado. Yo le repliqué ¿Y los profesores que alaban a Campechano en clase no adoctrinan? Y me soltó, con todo su morro, que eso era defender las instituciones. Es el curioso concepto de adoctrinamiento que tiene gran parte de la derecha: si defiendes lo establecido (que obviamente se basa en una opción ideológica conservadora) no adoctrinas, sino que te limitas a algo así como explicar el orden natural de las cosas. Como si no hubiese otras formas de organizar el Estado y regular los derechos ciudadanos en otras partes del mundo (sin ir más lejos, entre muchos de nuestros vecinos europeos) más acordes con la democracia real y la justicia social que, como mínimo, merecen ser escuchadas al mismo nivel que las vigentes en España. De ahí mis temores a que una asignatura sobre la Constitución impulsada por el PP sea puro adoctrinamiento para crear futuros ciudadanos sumisos, complacientes e inconscientes de sus derechos.

No obstante, sí que me parece fundamental establecer una asignatura de formación jurídica básica que, al menos, se dé en 3º y 4º de la ESO, y que tenga por objeto informar a cada ciudadano de sus derechos y los resortes para ejercerlos en los ámbitos más relevantes de su vida: el laboral, el de relaciones con las administraciones públicas y ejercicio de sus derechos políticos, y el familiar-afectivo sexual. Por ejemplo, el grueso de los abusos laborales se producen porque los trabajadores no conocen sus derechos frente al empresario o las armas que tienen para hacerlos efectivos (por ejemplo, desconocer qué es un convenio colectivo y su primacía sobre las condiciones "pactadas" individualmente con el empresario, o no saber que puedes grabar a tu jefe sin su consentimiento para acreditar que has hecho horas extras o que te acosa laboralmente).

Yo dividiría la asignatura en 4 bloques:

-Derechos fundamentales y otros derechos plasmados en la Constitución. Contenido y vías para ejercerlos y reclamarlos cuando no son respetados.

-Derecho del Trabajo. Derechos laborales básicos (jornada, salario, prevención de riesgos laborales...). Cómo saber el convenio colectivo que se te aplica y entender su contenido. Cómo enfrentarte a los incumplimientos empresariales en materia laboral: vías para denunciarlo y trucos para obtener pruebas.

-Derecho Administrativo: Derechos del administrado frente a las distintas administraciones públicas y concepto de interesado en un procedimiento administrativo. Obligaciones de las administraciones públicas. Transparencia y formas para obligar a la Administración que comparta contigo datos relevantes para tus intereses legítimos. Vías para exigir a las administraciones públicas el cumplimiento de sus obligaciones.

-Derechos en el ámbito familiar y afectivo-sexual. Derechos de los hijos frente a los padres. Derechos de los cónyuges y en el ámbito de la pareja. No discriminación por razón de sexo y libertad sexual. Vías para hacer valer tus derechos.

Desde mi punto de vista, conocer estos conceptos es mucho más útil y contribuye a lograr una sociedad mejor infinitamente más que saberse los principales ríos de España. Y sería perfectamente factible enseñarlos porque, a diferencia de lo que a veces se intenta hacer ver, el Derecho es mucho más sencillo de lo que parece.

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¿Qué comemos mañana?

Hay algo que me está preocupando estos días. Sobre todo, me preocupa que nadie parezca preocuparse por ello.

Veréis, llevamos una semana de confinamiento y el suministro de comida lo damos por supuesto. Podemos salir al supermercado y comprar los alimentos que necesitemos.

Sin embargo, parece que nadie se está preocupando en exceso por quién produce esos alimentos y dónde se producen.

Ahora mismo estamos en un momento crítico. Desde hace unas semanas estamos en temporada de siembra: patatas, pimientos, tomates y otros alimentos que se consumen en los próximos meses o el próximo año deben plantarse ahora mismo. En algunos casos, ya se está haciendo con retraso. Y en otros, es ya tarde.

Recuerdo ahora a toda esa gente que al hablar de la España vaciada se decía que no era eficiente o ecológico, que la población debía concentrarse en las ciudades o que era absurdo dedicar recursos a toda esa vasta extensión de terreno a la que a veces se llama de una forma un tanto despectiva "el campo".

Por otra parte, mucha de nuestra comida procede del exterior. ¿Qué pasará cuando la actual crisis les alcance a ellos también? Es previsible que tengamos problemas con los suministros para los meses venideros si las zonas de producción entran en confinamiento, colapso sanitario o si hay restricciones al tráfico de mercancías alimentarias.

Creo que es urgente poner en marcha medidas para reforzar la producción agraria. Creo que nos jugamos mucho y que sería importante recuperar buena parte de nuestra independencia alimentaria.

De momento lo único que he visto por ahí es que la Consellería de Medio Rural (Xunta de Galicia) permite realizar las labores del campo, incluso a gente que tiene fincas pero no vive de ellas, manteniendo las debidas precauciones y siempre y cuando el Gobierno no decida lo contrario.

Pero es insuficiente. Seguramente necesitaremos más que eso y necesitaremos fórmulas ingeniosas para permitir la producción alimentaria que necesita el país.

Tal vez el aislamiento de comarcas agrícolas o ganaderas donde no haya casos de coronavirus (haciendo pasar el test al 100% de sus poblaciones) podría ayudar a paliar un previsible declive de la producción de alimentos.

¿Qué pensáis?

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Sobre el suicidio

Recientemente el caso de la eutanasia activa realizada en Madrid por un hombre que incluso grabó un vídeo para que no quedara duda de la voluntad de su mujer ha vuelto a poner el asunto de la eutanasia encima de la mesa. En realidad, eso es parte del gran tema del suicidio sobre el que ha reflexionado la humanidad desde la noche de los tiempos y sobre el que han corrido ríos de tinta defendiéndose todo tipo de posturas, de un extremo al otro. Cioran pensaba que tener la posibilidad de suicidarse era extraordinariamente importante para no hacerlo, el hecho de no ver la vida como una obligación hace en gran medida que no se vea como algo de lo que hay que escapar. En la Antigua Grecia había consenso en que el suicidio estaba siempre justificado en algunos casos mientras que resultaba igualmente obvio que no se podía aprobar el suicidio en cualquier caso y en cualquier circunstancia. El espinoso problema estaba en encontrar el límite entre los suicidios moralmente correctos y los que no lo eran. Lógicamente se defendieron todo tipo de posturas, algunas tan exóticas a los oídos del siglo XXI como que el suicidio del sabio siempre era correcto porque él sabía si estaba en un momento en que era correcto hacerlo (vivir lo que se debe, no lo que se puede) o que los necios están obligados a vivir porque son incapaces de saber si en caso de suicidarse ese acto es un error irreversible o no. Por su parte, pensadores como Séneca vieron el suicidio como el culmen de la libertad y el suicidio como el único acto genuinamente libre. Así pues, había una variedad bastante grande de posturas acerca del suicidio.

Luego llegó el cristianismo que, si bien algunos de sus primeros defensores llegaban a justificar el suicidio en algunos casos, sostuvo una posición extremista al respecto, censurando el suicidio en todos los casos bajo la idea de que la vida no le pertenece al individuo sino al dios único y verdadero que lo ha creado y, en cualquier caso, hay que aguantar todas las penas y tormentos que nos traiga la vida porque forman parte del plan divino. Dentro de esta concepción del ser humano totalmente alienado de sí mismo se ha llegado a ver el suicidio como un crimen más, igual al homicidio pero cometido contra uno mismo. En este sentido ha habido legislaciones que penaban los intentos frustrados de suicidio igual que los intentos de homicidio o incluso más gravemente.

Por otra parte, en los últimos siglos, en el contexto de las cosmovisiones no religiosas del ser humano y dentro de tendencias éticas y políticas marcadamente individualistas, han surgido quienes han defendido el extremo contrario. La vida de cada persona le pertenecería en exclusiva a esa persona y podría hacer con ella lo que quisiera sin tener que dar cuentas a nadie, incluido el acto de acabar con ella. Así, el suicidio sería un acto de moral privada que estaría fuera de la esfera de lo público y sobre el que no cabría crítica legítima. De este modo, tendríamos acerca del suicidio toda una amplia gama de opiniones desde la que censura el suicidio en todos los casos hasta la que lo aprueba también en todos los casos. También es fuente de discordia hasta qué punto esto es un asunto privado o un asunto público. La polémica de la eutanasia se enmarca dentro de este gran tema, el más importante de los tratados por la filosofía según algunos, o incluso el único importante según otros.

Hay casos en que la vida es un tormento y el que lo sufre ni siquiera tiene la capacidad de suicidarse aunque tenga el deseo. ¿Qué postura hay que adoptar en ese situación? ¿Qué opinas acerca de este gran tema?

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¿Y si ganara Rusia?

Empiezo diciendo, este artículo no es mío. Aquí el artículo original, de Pyotr Akopov: web.archive.org/web/20220226224717/https://ria.ru/20220226/rossiya-177

Este artículo, que traduzco, estaba preparado por RIA Novosti para, aparentemente, cubrir una rápida capitulación de Kiev con un conflicto descentralizado subsiguiente en el resto de regiones. Fue publicado por error el 26 de febrero de 2022, hace dos días. Pocos minutos después desapareció, pero fue capturado por Internet Archive (podéis donar aquí para que continúen su labor: archive.org/donate/).

RIA Novosti no es una agencia de mindundis, es LA agencia de noticias estatal, y parte de Rossiya Segodnya (Russia Today) como plataforma informativa general del estado.

Yo tenía un artículo preparado sobre los métodos propagandísticos típicos rusos para controlar la narrativa ante hechos adversos, sobre todo dando ejemplos de las 5 etapas ante ellos: negar lo ocurrido, indignación, victimismo, whataboutism (y tú más) y, finalmente, pero condicional, reconocimiento). Pero la guerra ha explotado, la mayoría de la gente se ha dado cuenta de que Rusia, quizá, no ha sido del todo honesta desde el principio de la crisis, y el factor sorpresa e impactante del artículo ya se ha ido.

Pero a petición/interés de @NoseriusLose @Far_Voyager @suppiluliuma @juancarlosonetti @mperdut, doy una visión algo diferente del Mundo Ruso: ¿Qué hubiera pasado si Rusia hubiera ganado en un par de días?

Aquí tenemos una visión a la etapa de reconocimiento de los hechos si todo hubiese salido como el Kremlin hubiera esperado, es decir, después de que Rusia negara, se indignara, acusara a la OTAN de agresiones, y sacara trapos sucios de EEUU sin relación con el presente, Kiev hubiese sucumbido al ataque a los dos días.

Yo me limito a traducir dentro lo que buenamente puedo. No garantizo una precisión del 100%, pero para lo que se me hace grande he preguntado a mi mujer, que es rusófona nativa. Dejo algunas notas de traducción en paréntesis. Empezamos.

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La ofensiva de Rusia y del nuevo mundo

Un nuevo mundo nace ante nuestros ojos. La operación militar en Ucrania ha abierto una nueva era — de golpe y en tres dimensiones. Y por supuesto, en una cuarta, a nivel interno ruso. Aquí comienza un nuevo periodo tanto en ideología como en el mismo modelo de nuestro sistema socioeconómico — pero de esto se hablará un poco más tarde.

Rusia está restaurando su unidad — la tragedia del año 1991, esta terrible catástrofe en nuestra historia, su antinatural dislocación, ha sido superada. Sí, por un gran coste, sí, a través de los trágicos eventos de una verdadera guerra civil. Porque ahora, aunque todavía haya hermanos se disparándose los unos a los otros, separados por pertenecer a los ejércitos ruso y ucraniano, Ucrania ya no será más anti-Rusia. Rusia está restaurando su completitud histórica, reuniendo el Mundo Ruso (n.t. "Russkiy Mir", "mir" significa tanto mundo como paz, y en conjunto viene a significar algo así como pax romana, pero en su versión rusa), todos los Pueblos Rusos juntos - la totalidad de los grandes rusos, de los rusos blancos, y de los pequeños rusos (n.t. velikorossy/belorusy/malorossy estos son términos decimonónicos para referirse a lo que hoy se llaman rusos, bielorrusos, y ucranianos, dentro de lo que fue el Imperio Ruso. Cabe decir, malorossiya es considerado un término ofensivo en Ucrania). Si hubiéramos abandonado esto, si hubieramos permitido esta separación temporal asentarse durante siglos, entonces no sólo habríamos traicionado el recuerdo de nuestros ancestros, sino que también habríamos maldicho a nuestros herederos con la desintegración de la Tierra Rusa (n.t. Russkaya Zemlya hace referencia a la extensión de todas las tierras y principados del Rus hasta el siglo XII, que estaba centrado en Kiev, y estado del que Bielorrusia, Rusia y Ucrania heredan gran parte de su cultura).

Vladimir Putin ha asumido, sin pizca de exageración, la responsabilidad histórica de no dejar la solución a la cuestión ucraniana a nuestras generaciones futuras (n.t. "reshenye ukrainskogo voprosa" es dolorosamente similar a "reshenye yevreyskogo voprosa", la solución a la cuestión judía, en mi opinion nadie puede haber escrito esto por accidente, y aunque no implica intención de exterminar como en el contexto del Reich, sí implica una convicción y necesidad absoluta de asimilar Ucrania dentro de "lo ruso"). Después de todo, la necesidad de solucionarlo siempre estaría ahí - por dos razones principales. Por un lado, por razón de seguridad nacional, es decir, la creación de una anti-Rusia a partir de Ucrania, y como avanzada del occidente sobre nosotros, siendo ésta segunda la más importante de ellas.

La primera siempre sería el complejo de un pueblo dividido, el de una humillación nacional: cuando el hogar ruso primero perdió su fundación (Kiev), y luego fue forzado a admitir la existencia de dos estados; no uno, sino dos pueblos. Es decir, bien abandonar su propia historia, según las dementes versiones del "sólo Ucrania es la verdadera Rusia", o bien rechinar los dientes con impotencia recordando los tiempos en que "perdimos Ucrania". Devolver Ucrania, es decir, hacerla retornar a Rusia, sería cada vez más difícil a cada década: la recodificación/desrusificación de y contra los rusos, por parte de los Pequeños Rusos-ucranianos, ganaría inercia. Y en caso de consolidación del control geopolítico y militar de Occidente sobre Ucrania, su regreso a Rusia sería completamente imposible: tendría que luchar por ello con el bloque atlántico (n.t. OTAN)

Ahora el problema ya se ha ido - Ucrania ha vuelto a Rusia. Esto no significa que su estado vaya a ser liquidado, sino que será reorganizado, reestablecido y devuelto a su estado natural como parte del Mundo Ruso (n.t. Russkogo Mira, como la nota de más arriba). ¿Dentro de qué fronteras, en qué forma se consolidará la unión con Rusia (a través de la OTSC (n.t. la "OTAN rusa") y la Unión Euroasiática (n.t. la "UE rusa"), o el Estado de la Unión (n.t. el intento de "Schengen+Euro" ruso)? Esto se decidirá después de que se ponga a final a la historia de Ucrania como anti-Rusia. En cualquier caso, el periodo de separación del pueblo ruso ha llegado a su fin.

Y aquí empieza la segunda dimensión de la nueva era - concierne a las relaciones de Rusia con Occidente. No sólo Rusia, sino el Mundo Ruso, es decir, los tres estados, Rusia, Bielorrusia y Ucrania, actuando en términos geopolíticos como un ente único y completo. Estas relaciones han entrado en una nueva etapa: Occidente ve el regreso de Rusia a sus fronteras históricas en Europa. Y se indigna ruidosamente por ello, aunque en el fondo de su alma tiene que reconocerse a sí mismo que no podía ser de otra manera.

¿De verdad alguien de las viejas capitales europeas, en París y Berlín, pensaba que Moscú renunciaría a Kiev? ¿Que los rusos serían para siempre un pueblo dividido? ¿Y al mismo tiempo cuando Europa se está uniendo, cuando las elites alemanas y francesas están tratando de tomar el control de la integración europea de manos de los anglosajones y formar una Europa unida? Olvidando que la unificación de Europa fue posible únicamente gracias a la unificación de Alemania, algo que se llevó a cabo sólo gracias a la voluntad rusa (aunque no fuera muy inteligente). Dar la espalda después de ello, ni siquiera es el colmo de la ingratitud, sino simplemente la idiotez geopolítica. Occidente en conjunto, y Europa en particular, no tuvo la fuerza para mantener Ucrania en su esfera de influencia, y menos aún para tomar Ucrania para sí mismo. No entender esto es de tontos geopolíticos.

Para ser más precisos, sólo había una otra opción: apostar por un colapso todavía mayor de Rusia, es decir, de la Federación Rusa. Pero que eso no funcionara debería haber estado claro hace 20 años. Ya hace 15, tras el discurso de Putin en Munich, hasta los sordos podían oír que Rusia estaba de vuelta.

Ahora Occidente está intentando castigar a Rusia por el hecho de haber vuelto, por no haber aceptado los planes de lucrarse a su costa, por no permitir la expansión del espacio occidental hacia el Este. Buscando castigarnos, Occidente piensa que las relaciones con él son de vital importancia para nosotros. Pero este no ha sido el caso desde hace mucho: el mundo ha cambiado, y esto lo entienden bien no sólo los europeos, sino también los anglosajones que gobiernan Occidente. Ninguna cantidad de presión occidental sobre Rusia conducirá a nada. Habrá pérdidas durante la confrontación entre ambos lados, pero Rusia está lista para ellas moral y geopolíticamente. Para Occidente mismo, un aumento en el grado de confrontación significa gastos enormes, y los principales no son en absoluto económicos.

Europa, como parte de Occidente, quería autonomía - el proyecto alemán de integración europea no tiene sentido estratégico mientras se mantenga un control ideológico, militar y geopolítico anglosajón sobre el Viejo Mundo. Sí, y no puede tener éxito, porque los anglosajones necesitan una Europa controlada. Pero Europa tambien necesita autonomía por otra razón: en caso de que los Estados entren en autoaislamiento (como resultado de crecientes conflictos y contradicciones internas) o se centren en la región del Pacífico, donde se desplaza el centro de gravedad geopolítico.

Pero la confrontación con Rusia, a la que los anglosajones están arrastrando a Europa, priva a los europeos incluso de las posibilidades de independencia, sin mencionar el hecho de que, al mismo tiempo, Europa está tratando de imponer una ruptura con China. Si ahora los atlantistas están felices de que la "amenaza rusa" una al bloque occidental, entonces en Berlín y París no pueden dejar de entender que, habiendo perdido la esperanza de autonomía, el proyecto europeo simplemente se colapsará a medio plazo. Es por eso que los europeos de mentalidad independiente ahora están completamente desinteresados ​​​​en construir una nueva cortina de hierro en sus fronteras orientales, al darse cuenta de que se convertirá en un corral para Europa. Europa cuyo siglo (medio milenio, mejor dicho) de liderazgo mundial ha terminado en cualquier caso, pero aún son posibles varias opciones para su futuro.

Porque la construcción de un nuevo orden mundial (n.t. sí, "noviy miroporyadok" como las teorías de conspiración) -y esta es la tercera dimensión de los acontecimientos actuales- se está acelerando, y sus contornos son cada vez más visibles a través de la creciente cobertura de la globalización anglosajona. Un mundo multipolar finalmente se ha convertido en una realidad: la operación en Ucrania no es capaz de unir a nadie más que a Occidente contra Rusia. Porque el resto del mundo ve y entiende perfectamente bien: este es un conflicto entre Rusia y Occidente, esta es una respuesta a la expansión geopolítica de los atlantistas, este es el regreso de Rusia a su espacio histórico y su lugar en el mundo.

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¿Cómo es publicar para una editorial grande? En defensa del Creative Commons

Hace unos meses publiqué un texto con una editorial potente, de distribución nacional. Pero parafraseando aquella expresión que gente con canas recordamos, no vengo a hablaros de mi libro, sino de dar algún que otro consejo útil a las personas a quienes les gustaría hacer lo mismo. Especialmente querría defender la licencia Creative Commons, una de las condiciones que les puse a mis editores y que tuvieron a bien aceptar, algo que les agradezco por lo poco frecuente. Y es que estamos rodeados de mitos, uno de ellos que el Copyright es la herramienta más útil para defender nuestros derechos como autores. Pero comencemos por el principio: tienes una idea, o incluso un manuscrito terminado y piensas que puede acabar siendo un libro, ¿qué hacer?

—Respeta tu creación desde el comienzo. No se merece que sea maltratada por editoriales que en realidad son servicios de impresión a quienes no les importa nada el texto. Por cierto que algo tendrás que mandarles, pues salvo que seas un autor consagrado no bastará el concepto general. Yo no lo enviaría entero, sino una parte que pienses que refleja bien la estética y el fondo del mismo. Busca una compañía a la que creas que por su ámbito y enfoque les puede interesar tu obra. Nada de pagar por ediciones ni de que te tengas que encargar tú de la distribución, eso son labores editoriales. Pon condiciones, no te vas a convertir en una persona rica (o es muy improbable) pero puedes entender que tu obra requiere un determinado formato, o que se debe publicar de una forma específica. Yo pedía Creative Commons al menos en formato PDF y respetar ciertas soluciones de maquetación, como que las notas se encontraran al pie de la página y no al final del tomo. Si no les interesa siempre queda la autopublicación antes que regalarle dinero a una empresa. Y no es una opción que sea sinónimo de falta de calidad o éxito. Siempre pongo el ejemplo de Andy Weir, autor de El marciano. Ninguna compañía quería su novela, la editó el mismo y la aceptación la acabó convirtiendo en una película de Ridley Scott.

En mi caso con respecto a quien publicaba yo tenía tres nombres en mente. El primero, el de la editorial grande con un espíritu de publicación que encajaba con lo que les ofrecía. Aceptaron, pero si hubieran dicho que no, se lo hubiera ofrecido a otra muy pequeña, que realiza tiradas en la práctica testimoniales pero que también está en el espíritu que buscaba. Y si estos últimos tampoco la hubieran querido la habría subido a Internet y santas pascuas. Esta es otra cuestión relevante en mi opinión: no pasa nada por el hecho de que finalmente no se pueda publicar, el camino ya es valioso. En cierto modo lo que más. Hay que escribir sobre todo para uno mismo. Quieres contar algo, pero ya es enorme hacerlo para ti. Ni todo el mundo puede ni quiere, aparte de que la senda como dice la poesía —por tanto la filosofía— debe ofrecer tanto o más que el destino, o no merece la pena recorrerla. Y otro elemento clave: el escritor es ante todo un lector. Ama la literatura, aprende de lo que otros cuentan. Esto es más importante que escribir, pues éste es un proceso que depende de aquel. Si ese sentimiento de amor hacia la palabra ya escrita no existe, nos encontraremos en un mundo que —lo advierte entre otros Juanjo Millás— tendrá más escritores que lectores y por tanto está vacío.

—Hablemos del Creative Commons. Como os decía vivimos en una sociedad en la que, por diversos motivos, se nos cuentan muchas cosas como ciertas sin serlo. Con respecto al arte han circulado numerosas leyendas y no es la menor la del valor imprescindible del Copyright como defensor de la dignidad del autor. En realidad el ámbito editorial no es distinto al de otros clave para la sociedad como la energía, o la vivienda. Un puñado reducido de muy grandes empresas tiene una gran capacidad de presión política, de modo que las leyes responden en gran medida a sus intereses y no a los del conjunto de la sociedad. O en el caso de la creación, de los autores. Por lo que respecta a los libros, en España son más caros que en otros países que incluso tienen un poder adquisitivo más alto, lo que ya nos puede dar pistas. También hay una importante resistencia respecto al formato de bolsillo, que en definitiva es más asequible. Isaac Asimov cuenta en su autobiografía cuando convenció a su editorial en Estados Unidos para publicar a la vez las tiradas económicas y las de formato más caro, como el de tapa dura. Defendía con razón que hay personas que prefieren uno u otro y que es un sinsentido privar de la obra a parte del público, simplemente para dar preferencia a quien está dispuesto a pagar más. Desde que convenció a su editor —cuenta el autor de Fundación— que además vio que no perdía dinero, en ese país el editar a la vez el formato caro y en bolsillo es habitual. En España no.

Con el Creative Commons sucede algo parecido. En mi opinión cuenta con dos ventajas principales, una altruista y otra egoísta, entendiendo que el egoísmo puede tener una perspectiva beneficiosa e incluso imprescindible para un mundo mejor. Por ejemplo en política: no hace falta ser generoso para querer una Seguridad Social, basta pensar que a uno mismo como individuo también le resulta positivo. Pero así mismo os voy a ser sincero: creo en el altruismo como algo bello y necesario, que también forma parte del ser humano, así que voy a comenzar por este ámbito. Contextualicemos al respecto. El trabajo es algo crucial para nuestra sociedad, al menos de momento, pero tampoco debemos ver sus características actuales como algo "natural", ya que esto también responde a intereses políticos. Podríamos trabajar de manera distinta a la institucionalizada, menos y mejor, pero eso tal vez lo desarrolle en otro momento. Baste decir que una teoría señala que la palabra "trabajo" deriva del latín, de un término que se usaba para referirse a un instrumento de tortura compuesto de tres palos: el Tripallium. Cierto o no, esta perspectiva me parece bastante útil y al menos en espíritu fiel a la realidad. Por otro lado tampoco debemos olvidar que el trabajo es en parte un mecanismo de control social, buscándose que su pérdida esté asociada a la necesidad, así como a la idea de vergüenza. Y alguien parado no debe avergonzarse de nada, es una circunstancia vital que puede responder a muchas causas, que inevitablemente se relacionan con otro concepto, en este caso muy religioso: el de la vergüenza. Y aunque ésta creo que muy saludable en el aspecto de sentirse incómodo ante el daño provocado a otro, se usa en el ámbito economico-político desde una perspectiva alienante: ¿no trabaja? algo habrá hecho o será un vago. Ya me entendéis. Esta dinámica de pensamiento responde más a lograr, de manera inducida, que los que sí trabajan no pidan reformas o mejoras por miedo a esa culpa. Por esto, entre otras cosas, pienso que el pobre o el parado tiene que tener —de hecho merece— los mismos derechos que el que no lo es. Y ahí está incluido algo fundamental: el ocio. Así que si alguien quiere leer mi libro y no puede (o no quiere) pagarlo para mí tiene el mismo derecho que los demás. Diversas personas por diferentes motivos, todos respetables, me han pedido el PDF. Y esto no es incompatible con un beneficio legítimo de una empresa editorial, pues pude tener formatos como el físico de pago, acogido a un Copyrigth cedido. Es un ámbito interesante, pues demuestra otro elemento político: no hace falta que el sistema económico sea de un feroz capitalismo o totalmente planificado, hay puntos de acuerdo en el que todos podemos ganar. Contar con este tipo de perspectivas va, además, contra la línea de flotación de otro aspecto alienante: la polarización social. Pero de nuevo este es otro tema.

Ahora hablemos de egoísmo personal. Desde una perspectiva útil y no dañina. ¿Es egoísta querer salvaguardar tus derechos de autor? Sí, pero podría estar de acuerdo con lo que parece defender nuestra ideología social imperante: si eres escritor y creador para mí tienes derechos sobre tu obra, algo que debe ser protegido. A que se reconozca tu autoría, a que nadie la manipule o —si no quieres— haga negocio con ella. Pues bien, es muy posible que el Copyright total no sea lo que más te interese. Como sucede con por ejemplo la música, esta licencia te da unos derechos exclusivos. Pero la exclusividad tiene sus peligros, porque al firmar un contrato de Copyright la cedes a una empresa que va a disponer de esos derechos, claro, de una manera —repito— exclusiva. Durante un tiempo que suele ser muy largo, de modo que ni siquiera tú, autor o autora, vas a poder hacer en ese periodo nada con ellos. Normalmente con estos contratos si la compañía quiere retirar en un momento el texto de la sociedad, desaparecerá, y tú —aún siendo creador— no podrás hacer nada al respecto. Has firmado un contrato, te dirán. Y tendrán razón, así que cuidado. Lo que me gustaría que tengas en mente es que antes la sociedad te habrá dicho implícita o explícitamente que el Copyright es por ti. No te lo creas. Con el Creative Commons estás compartiendo con los demás, efectivamente, pero también lo estás haciendo contigo mismo. De modo que si te acoges a él de manera que cualquiera puede compartir tu obra, tú también puedes hacerlo. Existirá mientras al menos tú quieras y esa decisión no dependerá de una decisión empresarial, sino personal: la tuya.

Como veis el ámbito editorial nos puede enseñar —al menos desde mi opinión y experiencia— como hay ideas que se dan como ciertas pero que no tienen que serlo necesariamente. La cooperación no está reñida con los beneficios, entre los que hay que valorar no solo los económicos si queremos un mundo mejor. Y tampoco es incompatible con un egoísmo beneficioso, el cual por otro lado es imprescindible para un mundo más seguro precisamente porque —a diferencia— del mero ego y la competitividad sin matices, no daña a nadie, sino que da garantías. Lo hace la Seguridad Social, lo hace una educación gratuita, lo hace un transporte público de calidad y lo hace el Creative Commons. Tenedlo en cuenta como creadores.

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Tan solo somos dinero

Llegamos a creer que Internet podría ser una herramienta de progreso porque en los 90 creímos que el conocimiento era sinónimo de crecimiento. Pero el sistema ha logrado que el conocimiento no solo haya dejado de ser concebido como un instrumento para progresar, sino que lo ha convertido en una fuente de frustración. Cuanto más sabemos, cuanto más cuestionamos, más solos e incomprendidos nos sentimos. 

Con la llegada de la Inteligencia Artificial ya no tendremos que crear nada y por lo tanto ya no tendremos que cuestionarnos nada. El conocimiento no será diferencial porque las máquinas podrán conocer por nosotros. Ya no tendremos que tomar decisiones, porque las máquinas sabrán por nosotros. Ya no tendremos que buscar pareja o vacaciones porque las máquinas lo harán por nosotros. Lo único que podremos y debemos hacer será, llana y sencillamente consumir. 

En una década el sistema reinante ha acelerado el cambio de paradigma: si antes la revolución era no obedecer, ahora la revolución será no consumir. Nos hemos convertido en pequeños seres cuya mayor oposición frente a la injusticia es no comprar. Esa es nuestra nueva revolución: no cambiar sistemas o deponer a gobernantes, sino decidir a quién damos el sustento que producen nuestros trabajos de mierda. Ya no somos personas, tan solo somos dinero".

Adam Curtis

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Pedimos personal 18-20 con al menos 5 años de experiencia

¿Quién no se ha encontrado alguna oferta laboral con requisitos imposibles de cumplir? En ocasiones nos encontramos joyas que piden años de experiencia laboral a recién licenciados, en las cuales el trabajador debería empezar a compaginar el instituto y el trabajo para tener la experiencia requerida al acabar los estudios superiores.

Algunas de ellas son para filtrar. No sería la primera vez que se piden idiomas (francés, alemán, italiano...) para un puesto en el que nunca harán falta, pero sirve para filtrar los candidatos.

Otras filtran "por arriba", ocultando un texto que debería decir "buscamos a una persona que sepa hacer el trabajo pero tenga la mínima cualificación". Ni hablaré de estos.

¿Qué esconde un mercado laboral con estas ofertas de trabajo? Unos sueldos ajustados al máximo, a veces incluso por debajo de lo que pone el papel, con los cuales no es rentable formar a un trabajador. Por eso se piden formados y con experiencia, para ponerse a currar al 100% al llegar y que cuando se queme y se vaya (o lo liquiden) su sustituto sigua el mismo camino.

Por supuesto esto está abocado al fracaso. Dependes de un mercado laboral que no se preocupa de formar a la gente que necesita, y esto nos lleva a tener un montón de trabajadores formados para trabajos que nunca van a desempeñar. A la postre se acaban reciclando o encontrando algún trabajo no cualificado que les permita pagar las facturas.

¿Y los puestos de trabajo? Cubiertos, por supuesto; por personas que se preocupan entre cero y nada de su desempeño y dependen de personal responsable (demasiado responsable) que haga su trabajo por ellos. Conseguimos siempre sacar el trabajo a base de fuerza bruta y horas extra no remuneradas que nos abocan a un nivel de calidad surcando el nivel del subsuelo.

Famoso es el ejemplo de aquellos extranjeros que necesitaban una pieza de 34 metros y tuvieron el valor de comprarla a una empresa española. Dos de 25 le llegaron. Y se sorprenden de no cobrar. Sin comentarios.

Y al final el trabajador más capaz se busca la vida, monta una empresa, estudia una oposición o ambas cosas; el retorno de estos trabajadores al mercado laboral por cuenta ajena (existe, no todos consiguen prosperar) suele ir acompañado de una pérdida de responsabilidad a la hora de hacer bien el trabajo.

Por eso ya no se buscan empleados para formar, ¿Qué sentido tiene? Se buscan empleados que vengan aprendidos (y llorados) de casa. Que esos empleados sean los primeros en largarse cuando ven el panorama sólo agita la rueda laboral que no consigue asentarse entre contratos temporales y empresas desaparecidas.

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"Te voy a matar si vuelves a responder a otra pregunta con más de cinco palabras, ¿vale?"

En relación al envío de @jm22381 sobre las palabras del abogado de Leslie Wexner a su cliente: "I will fucking kill you if you answer another question with more than five words, okay.":

www.meneame.net/story/abogado-leslie-wexner-cliente-ante-declaraciones

Quería destacar simplemente un comentario en el hilo de este vídeo de poco más de 3 minutos, que me ha parecido bastante clarificador y que contextualiza la reacción desesperada del abogado:

youtu.be/OMOytUHtMbY

«Al volver a verlo, el momento en que el abogado se muestra visiblemente incómodo/agresivo es cuando Les Wexner empieza a describir que “Jeff sugirió hacer un inventario de las personas que entraban y salían con tenedores y cucharas” en el minuto 2:20.

El abogado se incomoda porque eso implica que ahora hay pruebas de que existe algún tipo de libro de registro que no solo detalla a todas las personas que entraron o salieron del lugar, sino que era lo bastante detallado como para incluir tenedores y cucharas, etc.

El abogado se incomoda porque eso implica que ahora hay pruebas de que existe algún tipo de libro de registro que no solo detalla a todas las personas que entraron o salieron del lugar, sino que era lo bastante detallado como para incluir tenedores y cucharas, etc. Ahora que el Congreso sabe que ese libro de registro existe, creo que eso significa que tiene motivos para solicitar una copia para que conste oficialmente. Ese registro detallaría cada visitante, empleado, etc., y lo que llevaban encima. Podría ser muy incriminatorio… ¿lo suficiente como para matar por ello? Edit: También es importante que la administradora de la casa “anteriormente dirigiera la embajada de EE. UU. en Roma” cuando le dijo “Puedo hacerlo”, porque eso significa que es probable que los registros sigan el mismo rigor y los mismos procedimientos que la seguridad de una embajada estadounidense, que no solo recibe visitas políticas sensibles, sino que a menudo también alberga oficinas de inteligencia extranjera. Ese libro de registro podría incluir expedientes completos de todos los empleados, invitados, visitantes, guardaespaldas, etc., además de lo que llevaban en los bolsillos al pasar por los detectores de metales, fotos de todos entrando y saliendo, etc.»

Es decir, este tipo de declaraciones como la de Wexner, desvela que hay claros indicios de la existencia de una estructura organizada para facilitar abusos sexuales, posible encubrimiento y logística coordinada y que sin duda existieron redes de contactos influyentes. Si se indaga correctamente sobre estos indicios en el caso Epstein y sus colaboradores más cercanos en su época, perfectamente se podria llegar a la confirmación de prueba judicial pública de una red formal de inteligencia o chantaje internacional o incluso a la evidencia confirmada de un “libro maestro” con dossiers completos tipo embajada, como lo que Wexner explícitamente ha descrito con sus palabras.

El abogado no "amenazó" con matar a su cliente porque sí.

Básicamente la detallada explicación de un anciano de casi 90 años que ha vivido en primera persona todo el tema Epstein en su apogeo, puede ser el desencadenante de muchas más investigaciones que confirmen, una vez más, que Trump miente y que el tema Epstein no es ningún "hoax" ni hostias en vinagre, como él mismo y sus putos lameculos nazis insisten en denominar.

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Sobre los objetivos rusos de guerra. Un análisis sobre un mapa

Sobre los objetivos rusos de guerra. Un análisis sobre un mapa

Si le hacemos caso a las declaraciones de Putin, lo que supera ampliamente lo arriesgado, el mapa con el que inicio este apunte y cuya fuente va en este enlace, detalla cuales serían los objetivos militares rusos en esta guerra.

Pero el caso es que lo he observado en detalle y podríamos estar ante el verdadero plan, acaso porque el carácter de Putin lo incline a desvelar sus cartas en un alarde de menosprecio al enemigo.

Si el objetivo es el que se muestra, el plan parece ambicioso y explicaría el extrañísimo hecho de que los rusos no hayan volado hasta hoy los puentes que cruzan el Dnieper. Llevo semanas preguntándome por qué no lo han hecho y lo he hablado con otros meneantes, en especial con @Res_Cogitans.

Si toda la ayuda militar, y los refuerzos, le llegan a los defensores ucranianos desde el Oeste, ¿Por qué Rusia no vuela los puentes sobre el Dnieper, alargando terriblemente las líneas de suministros ucranianas y aislando a los defensores al Este del río? No hablamos de conquistar nada. No hablamos de asediar una ciudad. Los rusos tienen aviación y han lanzado misiles guiados suficientes como para haberlo hecho sesenta o setenta veces, pero @Res_Cogitans contó el otro día 16 puentes intactos en poder de los ucranianos sobre el río Dniéper, y no tengo motivo alguno para dudar de su cálculo, que él mismo calificó de aproximado.

La respuesta me parece ahora más clara: querían llevar a los ucranianos a fortalecer la defensa en ese área para que debilitasen el frente Sur. Tras esta maniobra, si consiguen fijarlos al lado oriental del río, a los ucranianos les será terriblemente difícil desviar fuerzas a Odessa y sus alrededores. Y si la operación rusa tiene éxito, pueden incluso embolsar más adelanten a las fuerzas defensoras, volando los puentes para evitar su retirada.

La opción es por tanto doble: si los ucranianos resisten, les costará defender el Sur, y si se ven empujados hacia atrás, se encontrarán de espaldas al Dnieper en una peligrosa ratonera.

Si Rusia consigue el objetivo que describe este mapa, cosa que sigo viendo dudosa, su éxito sería rotundo y el peligro para el futuro, enorme.

Ucrania dejaría de tener salida al mar, lo que convertiría al país practicamente en inviable. Casi un Estado fallido.

Para Rusia, supondría unir Crimea y toda esta región con su territorio principal y a la vez con Transnistria, zanjando defintivamente cualquier intento de Moldavia de recuperar o presionar a esta región independentista pro-rusa.

El suministro de agua a Crimea a través de la región de Jersón quedaría garantizado.

La pérdida de esa franja supondría para Ucrania despedirse de más de un 40% de su PIB. Hablamos de la región más rica, más industrializada y con mayor generación de valor añadido. Y la pérdida de la salida al mar dañaría igualmente al resto del país, que se vería enfrentado a una fuerte presión política y económica, que seguramente trasladaría a Occidente en forma de solicitudes de ayuda y migración masiva.

Fijaos bien en la raya roja: no necesitan tomar Dnipro, ni siquiera Nikopol, pero como un día caiga Mykolaiv, la situación será realmente grave.

Del resultado de la guerra no puedo decir nada, y tampoco se puede afirmar que este plan sea el definitivo y no vaya a ser modificado por las circunstancias, pero creo que si lo llevan a cabo con éxito, sus consecuencias pueden resultar verdaderamente devastadoras.

Aún así, como al principio, y sobre todo si la guerra se alarga, creo que oiremos hablar muchas veces de Kremenchuk y Cherkassy. Si llegamos a oír hablar de Uman, entonces será aún peor, pero el mapa de hoy parece que aleja esa posibilidad.

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Test rápido: meneantes debatiendo en formato audio

Test rápido: meneantes debatiendo en formato audio

Esto se me ha ocurrido comentando otro artículo.

Mi comentario era este: "¿Para cuando un meneame de voz? Con debates. Pongo a disposición mi servidor de discord. Eso iba a ser la leche. Aquí habría grandes contertulios. Me refiero al estilo de La Clave. Con tiempo medido. No a las carnicerías de debates de hoy en día, donde prima el histrionismo."

A nivel técnico esto se monta en una hora. Ya sea con Discord, Twitch, YouTube o plataforma de podcast.

Crear un debate constructivo en los comentarios a veces es un tostón por tener que ESCRIBIR. Ya no te cuento si lo tienes que hacer desde el móvil.

¿Algún contertulio voluntario?

menéame