Si pensabas que no hay suficientes billonarios metidos en la industria aeroespacial, tranquilo, que siempre hay hueco para alguno más. El último es Eric Schmidt, antiguo CEO de Google y una de las personas más ricas del mundo. Afortunadamente, Schmidt no ha decidido gastar su fortuna en sacar adelante otra empresa de lanzadores orbitales, sino que ha optado por la ciencia. En concreto, planea construir y lanzar el primer telescopio espacial privado de la historia.