Un equipo de investigadores de la New York University ha demostrado que no hacen falta dientes metálicos para transmitir movimiento mecánico. Basta con fluidos bien dirigidos. El trabajo, publicado en Physical Review Letters, describe un sistema de “engranajes hidráulicos” capaces de transmitir rotación sin contacto físico, utilizando únicamente el comportamiento del agua en movimiento.
La idea rompe con miles de años de ingeniería basada en piezas rígidas. Desde los carros chinos de hace más de 5.000 años hasta relojes, molinos...