Tiene 23 años, se llama Liam Price y no tiene formación matemática avanzada. Aun así hace unos días abrió la web de problemas de Erdös, cogió uno al azar y lo pegó en ChatGPT. No sabía la historia del problema ni quién lo había intentado antes. Lo que recibió de vuelta parecía una solución correcta, y tras consultarlo con un amigo que estaba estudiando matemáticas, ambos se dieron cuenta de que podían tener entre manos algo especial.