Esa versión oficial no solo enterró a víctimas como José Luis Sancha Lasa, un chaval de 17 años que tuvo la mala suerte de tropezarse con uno de aquellos policías de gatillo fácil, sino que enterró también la memoria de toda una generación.
Pedro Sánchez, con una mano nos vende ‘neutralidad’ y ‘diplomacia de paz’, y con la otra, mantiene intacto el entramado que nos ata de pies y manos a la estrategia global de Estados Unidos.