Cuando se construyó la torre, sus cimientos se anclaron a apenas 3m de profundidad, exactamente en esa capa superficial de arenas sueltas que descansan sobre la arcilla plástica estuarina más antigua que se compacta con el peso. No pasó mucho tiempo hasta que la nueva construcción empezó a hundirse en el terreno. Incluso, la inclinación de la misma se debe a que una parte de la base se construyó principalmente sobre arenas, mientras que el otro margen se encuentra sobre unos niveles de arcillas más blandas dispuestos entre las arenas.
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