Funcionan a -40 ºC y cuestan hasta un 40% menos: las baterías de sodio cambian el coche eléctrico. CATL acaba de firmar el mayor pedido de baterías de sodio de la historia: 60 GWh en tres años. Es el último capítulo de una tecnología que durante años fue promesa de laboratorio y que en 2026 se convierte en realidad comercial. Funcionan a 40 grados bajo cero, son hasta un 40% más baratas que el litio y reducen la dependencia de un puñado de países. La pregunta es por qué casi nadie habla de ellas en Europa.