La biofluorescencia es un fenómeno en el cual un organismo absorbe la luz ultravioleta y lo refleja en forma de luz visible fluorescente. Ha sido documentada en peces, anfibios, reptiles, aves e incluso en organismos microscópicos como los tardígrados. Esto es raro en mamíferos aunque hay algunas excepciones como los óposum, las ardillas voladoras o los ornitorrincos. Sin embargo, se ha descubierto recientemente un animal del Viejo Mundo que presenta este fenómeno: las liebres saltadoras y, en particular, Pedetes surdaster y Pedetes capensis.