En un contexto donde las baterías son clave —desde móviles hasta coches eléctricos—, China logra lo imposible con una innovadora batería de litio capaz de mantener la autonomía incluso a −50 °C. Las baterías son uno de los pilares de la electrificación global, pero también uno de sus principales cuellos de botella. No solo por su capacidad o coste, sino por un factor muchas veces ignorado: la temperatura Cuando el frío aprieta, el rendimiento cae. Y con él, la autonomía de coches eléctricos, drones o sistemas de almacenamiento.