"(...) hay más de un millón de personas en España que los están tomando y que los dejarán de tomar. No debe haber una alarma, porque no son fármacos peligrosos, sin embargo pueden tener alguna limitación en la calidad de vida porque son fármacos que pueden provocar cansancio y, a veces, sobre todo en los hombres, impotencia. Por eso, para mí, otro de los titulares es que los pacientes van a tener mejor calidad de vida porque si no son necesarios, no los tomarán. Obviamente, si en un caso particular reducen la mortalidad, hay que tomarlos".
|
etiquetas: betabloqueantes , infarto