Aldous Huxley imaginó un mundo anestesiado, sin pensamiento crítico, sin resistencia. Un mundo donde el entretenimiento sustituye a la reflexión y la comodidad elimina la libertad. Pero hay algo que quizá no tuvo en cuenta: la resistencia silenciosa. Hoy más que nunca se venden libros. Más que nunca hay personas cuestionando lo que se les presenta como verdad absoluta. Más que nunca hay quienes eligen pensar antes que hacer scroll. En este extracto reflexionamos sobre el verdadero punto débil del sistema: la libertad interior.
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