cultura y tecnología
34 meneos
63 clics
Para mandar no hace falta ser borde: una personalidad desagradable no ayuda a ascender en el trabajo

Para mandar no hace falta ser borde: una personalidad desagradable no ayuda a ascender en el trabajo

En los ambientes profesionales es típico el comentario "ese ha llegado a jefe siendo mala persona". Muchos trabajadores han conocido algún individuo con un puesto de responsabilidad que es egoísta, manipulador y agresivo. Lo que no está tan claro es si esas características de la personalidad son las que ayudan a medrar en el mundo laboral. Ser intimidante o agresivo puede dar ventajas en el trabajo pero también lleva consigo limitaciones sociales. Los beneficios obtenidos con la intimidación se neutralizan con la falta de alianzas laborales.

| etiquetas: trabajo , antipatía , ascenso , psicología

menéame