Un ave declarada extinta hace medio siglo reaparece con ocho polluelos, sobrevive sólo en cautiverio, moviliza a los zoológicos internacionales, desafía el colapso provocado por las especies invasoras, reaviva los planes de reintroducción y demuestra que la extinción no siempre es definitiva para la conservación. Se trata de una variante de la paloma torcaz: la paloma de Socorro.