La pública es la única operadora que gana dinero en la alta velocidad, además de mejorar en eficiencia y sus ingresos por tráfico de viajeros.
Renfe no lograba beneficios desde 2019. Primero sintió el golpe de la pandemia y las consiguientes restricciones a la movilidad; posteriormente, pesaron factores como la lentitud en la recuperación de la demanda, el incremento de costes energéticos que derivó de la invasión rusa de Ucrania, o la guerra de precios en la alta velocidad, con la entrada de las operadoras Iryo y Ouigo. El agujero en 2023 ..