Hay una escena que se repite casi cada noche en Cisjordania. No sale en los telediarios. Apenas aparece en los periódicos europeos. Pero ocurre. Con la regularidad de un turno de fábrica, con la frialdad de un procedimiento administrativo.
Son las tres de la madrugada. Una familia palestina duerme en su casa. De repente, golpes en la puerta. Gritos en hebreo. Si no abren lo suficientemente rápido, la puerta es derribada. Entran soldados armados, con linternas, con perros. Sacan a toda la familia —ancianos, niños, mujeres— y los obligan a arrodillarse en el suelo, a veces en pijama, a veces descalzos, en mitad de la noche. Los soldados registran la casa. Rompen cajones, voltean muebles, revisan armarios. No buscan nada en particular. Solo quieren que se sepa que pueden hacerlo.
Desde octubre de 2023, más de 14.500 palestinos han sido detenidos en Cisjordania. Muchos sin cargos formales. Muchos de madrugada, delante de sus familias. Muchos de ellos, menores de edad.
Exsoldados israelíes que han dado testimonio en organizaciones como Breaking the Silence describen estas operaciones no como acciones de seguridad, sino como ejercicios de intimidación sistemática: irrumpir en viviendas, obligar a todos los ocupantes a arrodillarse, registrar sin motivo concreto, destrozar mobiliario, marcharse sin explicaciones.
Una de estas tácticas es conocida como “Straw Widow”: ocupar una casa palestina durante horas o días, usarla como puesto militar improvisado, humillar a sus habitantes y abandonarla después. El objetivo no es obtener información. Es dejar un mensaje: no estás a salvo ni en tu propia casa. Investigaciones periodísticas y testimonios recogidos por ONG israelíes confirman el uso sistemático de estas prácticas (theguardian.com).
Exsoldados israelíes de la organización Breaking the Silence han descrito esta práctica con detalle. Un exsoldado declaró en 2016:
"No había razón militar. Solo entrábamos para mostrar presencia. Para que supieran que podíamos entrar cuando quisiéramos".
Otro testimonio, recogido en 2019, relata:
"A veces nos decían: 'Esta noche hacemos diez casas'. Elegíamos al azar. No importaba quién viviera ahí".
Estas no son denuncias de activistas extranjeros. Son confesiones de quienes ejecutaron las órdenes. Y lo que describen no es guerra. Es ocupación colonial.
Nada de esto es información oculta. Está documentado en informes de:
Europa tiene acceso a esta información. Sus diplomáticos la leen. Sus servicios de inteligencia la conocen. Sus periodistas podrían publicarla.
Y sin embargo, el silencio persiste.
Mientras todo esto ocurre, la Unión Europea sigue comerciando con Israel, invirtiendo en asentamientos ilegales y evitando sanciones efectivas. Pese a las advertencias de la Corte Internacional de Justicia y a las conclusiones de Amnistía Internacional —que califican el sistema israelí como apartheid y advierten del riesgo de complicidad—, la UE mantiene intactos sus acuerdos clave con Tel Aviv (amnesty.org).
Las cifras hablan por sí solas:
El Acuerdo de Asociación UE-Israel de 1995 incluye una cláusula que condiciona la cooperación al respeto de los derechos humanos. En casi tres décadas, nunca ha sido activada.
Algunos Estados miembros continúan exportando armas. Otros bloquean cualquier medida por "falta de consenso". Todos, en mayor o menor medida, ganan tiempo.
España ha sido una excepción parcial en el discurso. En los hechos, Europa sigue mirando hacia otro lado.
Mientras tanto, Europa sanciona a Rusia por la ocupación de Crimea, impone restricciones a Myanmar por la persecución de los rohingya, y emite comunicados de condena por violaciones de derechos humanos en decenas de países.
Observa cómo hablan las instituciones europeas cuando, ocasionalmente, se pronuncian sobre Palestina:
El lenguaje diplomático tiene una función precisa: permitir que se hable sin decir nada. Crear la ilusión de que se actúa mientras se garantiza que nada cambie.
Si un país europeo demoliera sistemáticamente casas de una minoría étnica, lo llamaríamos limpieza étnica. Si sus soldados entraran de noche en hogares civiles para aterrorizar a familias, lo llamaríamos terrorismo de Estado. Si sus colonos quemaran granjas con impunidad mientras la policía detiene a las víctimas, lo llamaríamos régimen de apartheid.
Pero cuando ocurre en Cisjordania, buscamos eufemismos. Tensiones. Complejidad. Conflicto histórico.
La pregunta es simple: ¿Los derechos humanos son universales o dependen de quién los viola?
Si dependen, entonces todo el edificio normativo europeo —la Carta de Derechos Fundamentales, el Convenio Europeo, los tratados de derechos humanos que Europa dice defender— es una ficción selectiva. Un instrumento de poder disfrazado de ética.

Hoy mismo se está produciendo un ataque masivo de colonos en Al-Halawa. Reportan que al menos cuarenta colonos están atacando a la población, incendiando propiedades y bloqueando el paso a las ambulancias y hay decenas de heridos.
Hace dos días Andrey, un jóven reportero y activista que se dedica a documentar el apartheid israelí, compartía que Ras al-Auja había desaparecido. Se han derribado las últimas casas. Mil personas más víctimas de la limpieza étnica israelí.
Esto es el sionismo.
Europa no es neutral en Palestina. Nunca lo ha sido.
Su silencio financia la ocupación. Su comercio la legitima. Su diplomacia la perpetúa.
Y cuando, dentro de décadas, se escriba la historia de este período, no solo se juzgará a quienes cometieron los abusos. Se juzgará también a quienes los hicieron posibles.
A quienes sabían y callaron. A quienes veían y miraban hacia otro lado. A quienes firmaban acuerdos comerciales mientras se demolían casas.
El silencio nunca es neutro. El silencio es una elección.
Y Europa, cada día, elige activamente no ver.
De todos es conocido que hay usuarios que tienen auténtica pasión por tener un karma elevado, ya sea para influir más en los meneos que suben a portada, hacer astroturfing con los amiguetes/clones, o simplemente por el mero hecho de tomárselo como un juego. En ocasiones, la coordinación de votos es más que evidente, lo que ha dado lugar a que ciertos usuarios hayan recibido un toque por parte de la administración (con poco éxito).
Como parece que los nuevos administradores se han tomado más en serio el tema de la coordinación de votos (recordemos este meneo de @Imparsifal), nuestros queridos karmawhores tienen que ser más creativos, aunque no necesariamente más discretos, para inflar su karma.
El método más nuevo es el que muestro a continuación, al que voy a llamar "La Portada de la Karmarmota".

Como quizá ya sepáis, cuando un meneo sube a la portada general, se le añade al usuario automáticamente 1 punto de karma; en el caso de los subs, la subida de karma es de 0,10 puntos.
Sólo los administradores generales tienen la posibilidad de modificar las noticias que han subido a la portada general, editándolas o descartándolas. Pero en los subs... es diferente. Los meneos en las portadas de los subs pueden ser editados por los propietarios/creadores del propio sub. Y aquí es donde está el truco.
A la hora de editar un meneo en un sub, el propietario/creador, además de editar el contenido (título, entradilla, etiquetas, etc.) también puede editar el estado del meneo, que son cuatro:

A la hora de editar un meneo de la cola de pendientes, el administrador no puede subirlo a portada cambiándole el estado. De éso se encarga el promote/cálculo de karma, que llevará a la portada del sub (y la portada general) el meneo si cumple ciertas condiciones.
Pero lo que sí puede hacer, y aquí está el truco, es editar una noticia que está en portada del sub... y establecer su estado como pendiente, pasando a la cola de pendientes... pero manteniendo las condiciones que han llevado ese meneo a la portada. ¿Qué ocurre? Que en el siguiente cálculo de karma automático, el meneo vuelve a subir a la portada. Y por cada vez que vuelve a subir a portada, se otorga al usuario + 0,10 de karma, que se suma al karma anterior.
Esto hace que, en los meneos activos (los que son relativamente nuevos y se pueden menear), el administrador del sub pueda reestablecer el estado del meneo tantas veces como quiera a "pendiente", y con ello ganar karma artificialmente tantas veces como se quiera ya que va a volver a subir a portada.
Se han detectado varios casos flagrantes del mal uso de esta herramienta para inflar el karma, aunque seguramente haya más. Por ejemplo:
www.meneame.net/m/B.S.O./trainspotting-1996-banda-sonora-canciones-pel
www.meneame.net/m/Avionéame/espana-firma-hurjet-como-nuevo-entrenador
www.meneame.net/m/Toréame/vineta-miki-duarte-sobre-tauromaquia/log
El usuario @Ripio ha confirmado este exploit con un par de ejemplos, llegando a conseguir karma 20 (un incremento de 1,39 puntos de karma en cuestión de minutos con dos meneos que en total suman 10 meneos y 30 clicks:
www.meneame.net/m/Palabrejas/pean-canto-coral/log
www.meneame.net/m/Citas/optimismo-da-nauseas/log

Y así es cómo "La Portada de la Karmarmota" funciona para que pandillas concretas de usuarios inflen su karma y sus votos y meneos valgan más que el de otros usuarios honestos de la web. ¿A que mola?
menéame